Las gobernadoras. Un viaje a la memoria y a la Historia de España

 

 

Esta es una historia de mujeres que gobernaron sin trono. Ellas son las gobernadoras

 

A ellas, y a muchas como ellas, dedica Cruz Sánchez de Lara una novela en la que ha ahondado no solo en su propia historia familiar, sino en cómo España fue fundamental para que Estados Unidos alcanzara la ansiada independencia.

Es una historia de amor: amor por el pasado, para traerlo al presente y para que sea conocido.

Cruz Sánchez de Lara, reconocida abogada y activista, fundó la ONG Tribune for Human Rights. Es, además, una de las líderes más importantes de España: cada año está al pie del cañón con el Top 100 Mujeres Líderes, es directora de MAGA y vicepresidenta de El Español.

Mª José Andrade: Bienvenida de nuevo a Mujeres Valientes, Cruz… ¡Que de cosas haces!

Cruz Sánchez de Lara: Muchísimas gracias, María José. Creo que, sobre todo, lo que más tiempo me ocupa —y mi dedicación principal— es la vicepresidencia del periódico, porque nunca damos la importancia suficiente al trabajo ejecutivo en los medios de comunicación en los tiempos que corren. Pero bueno, ya compatibilizar eso con escribir me hace sentir orgullosa.

MJAndrade: A mí siempre me gusta empezar por el final, pero sin hacer spoiler, y sobre todo por esas anotaciones que tú haces y esas llamadas a la acción, no solo para buscar la historia. En este caso es tu madrina, María Solzano Herrera, si no me equivoco, quien te envió una publicación sobre Felicitas de Saint-Maxent, la condesa viuda de Gálvez. Ella fue la que te dijo: “Mira qué interesante es esta mujer de la familia.” ¿Tú sabías que esa mujer formaba parte de tu familia?

Cruz Sánchez de Lara: Yo ni idea, no tenía ni la más remota idea. Yo, que era una autora en busca de personaje, cuando escuche la propuesta la acepté de inmediato. Ella fue la que me desvió a hablar con su hijo, mi primo, que es quien sabe de la genealogía de la familia.

MJAndrade: ¡Qué bueno, Cruz!. Entonces cando empiezas a hacer ese árbol genealógico — que yo lo he tenido que mirar unas cuantas veces— hay muchas personas y nombres hasta  llegar a Luís de Unzuaga, que es tu séptimo abuelo y uno de los personajes más decisivos de ese momento. El que fuera gobernador de Luisiana y que por cierto, es muy poco recordado. ¿Cómo te impactó a ti su figura? Porque es verdad que tú hablas de mujeres, hablas de Las gobernadoras —y ahora seguiremos con ese tema— pero, ¿Qué significó para ti encontrar esa parte tan importante de tu familia?

Cruz Sánchez de Lara: Creo que yo hablo mejor por boca de mujer, porque me parece que tenemos una ventaja tremenda: tenemos menos castradas las emociones a la hora de verbalizarlas. Me parece que comunicamos mejor las emociones. Ahora ya los chicos empiezan a hacerlo, pero hace 300 o 250 años era muy complicado.

Es la historia de toda Luisiana, pero contada por mujeres. Pero en el caso de los hombres de la familia —que creo que son importantísimos— me fascinaron. Y Luis de Unzaga, que es mi séptimo abuelo, tenía un suegro que era, yo creo, aún más fascinante: Gilbert Antoine de Saint-Maxent.

Imagínate tener que sumergirte en una familia totalmente desconocida para ti. Yo había oído hablar de hasta cuatro generaciones por encima de mí, pero no del resto. Y la verdad es que eso de virreyes, gobernadores… no tenía ni idea. Creo que eran personas para las que lo más importante era la actitud que tenían ante la vida: construir una vida buena para ellos, una vida nueva para ellos y para su familia. Una vida con la posibilidad de lo que ahora llamamos ascenso social, de utilizar la cultura y la meritocracia para poder subir y estar en los lugares de la sociedad donde se ejercía el poder y donde ellos querían estar.

Y eso es muy bonito. Y todo eso ocurrió en una Luisiana enorme, que ocupaba un tercio de lo que hoy son los Estados Unidos.

MJAndrade: Este “trabajo de investigación” ha sido una búsqueda auténtica. Una búsqueda que te ha llevado a viajar hasta los lugares en los que tuvieron lugar parte de esta historia. ¿Cómo ha resultado ser esta investigación en la que además ha resultado ser un viaje al alma, al espíritu y al momento exacto en el que se desarrolla la novela?

Cruz Sánchez de Lara: Ha sido muy difícil, muy difícil. He tenido que estudiar muchísimo, leer muchísimo, viajar y, sobre todo, buscar, porque había cosas que no estaban tan al alcance de la mano. De hecho, había un hueco que me costaba mucho explicar y, en la parte de Aranjuez, no se da la dirección de la calle ni se explica dónde estaba la casa, porque cuando uno cae en desgracia desaparece de los papeles. Entonces dejo ahí la referencia de que está en una casa en Aranjuez, más o menos cerca, porque me estudié los planos: dónde podía vivir, cómo podía estar… pero la dirección exacta no existe. No he podido ir a ver la casa, aunque te imaginas cómo sería la casa de alguien que tuvo dinero y cayó en desgracia.

Ha sido muy difícil la investigación: los Archivos de Indias, el de Málaga, los de Nueva Orleans… Me hice miembro de la Sociedad Histórica de Luisiana. Ha sido muy duro, pero creo que he sabido esconder esa dureza en una historia que se puede leer con facilidad.

MJAndrade: En EEUU se hace película de cualquier evento. Que no hay nadie que le quite méritos, pero cuando lees libros como este, como Las gobernadoras, siempre me pregunto, y te hago la pregunta a ti. ¿Por qué no se hace una película sobre las protagonistas de novelas como ellas y hombres como Bernardo de Gálvez y Luís de Unzuaga? ¿Por qué cuesta tanto reconocer el valor de la Historia de España? 

Cruz Sánchez de Lara: Eso es lo que más pena me da. Porque al final este libro lo elegirán quienes lo escojan: unos lectores. El libro se venderá más o menos y pasará a formar parte de mi historia como escritora. Para mí es mi cuarta novela y estoy muy contenta. Pero me da muchísima rabia que la gente tenga la oportunidad de conocer esta historia y que vaya a conocerse mucho menos de lo que a mí me gustaría. Porque a mí me gustaría que todo el mundo supiera el papel que tuvo España en la independencia de Estados Unidos.

Y por eso es la primera vez que estoy pidiendo abiertamente que compren el libro, que regalen el libro, porque me parece que el beneficio no es tanto para mí —ya sabemos que los autores cobramos el 10% de cada ejemplar—, sino porque he dedicado muchísimo tiempo a que se conozca un capítulo de la historia de España que está sorprendiendo a quienes lo están leyendo.

Y me da muchísima pena que no podamos aprovecharlo más, porque además es conversación de chiringuito en verano: “¿Tú sabes que un español puso en marcha el primer colegio bilingüe del mundo?” “¿Sabes que los españoles crearon una red de espías que algunos consideran precursora de la CIA?” “¿Sabes que el nombre de Estados Unidos dicen que estuvo inspirado por un malagueño?”

Hay tantas cosas que nos harían quedar bien… Por eso es la primera vez que pido: por favor, compren el libro para ustedes y acuérdense de mí cuando tengan que hacer un regalo, porque creo que es una historia que desconocemos y que puede darnos muchas alegrías si le sacamos partido.

MJAndrade: Para mí, las mujeres de esta historia son fundamentales para la Historia, incluida la matriarca. Pero Isabel de Saint-Maxent juega un papel indispensable incluso para Málaga. Ella es la fundadora de la Asociación de Damas de la Ciudad de los Niños Expósitos de Málaga. Está Felícitas de Saint-Maxent, Francisca, Guadalupe, Marilú y Francisca la que cose con el hilo visible de la escritura y que a mí me ha parecido que eras tú. 

Cruz Sánchez de Lara: Yo creo que tengo un poco de todas. Con mi abuela —mi abuela, la descendiente de las gobernadoras, la madre de mi madre— tuve una relación muy especial. Era una mujer con alma diplomática: sabía estar, buscaba soluciones para todo, era dulce… una mujer extraordinaria.

Cuando empecé a escribir la novela, puse su foto en mi mesilla de noche, y ahí sigue. Creo que a mi abuela le habría encantado. Pero también es verdad que veo parte del carácter de las mujeres de nuestra familia en todas ellas.

Me reía el otro día con mi madrina, porque me decía: “¡Ay, ay, ay! Yo habría sido espía, seguro.” Y yo le dije: “Si es que lo llevas en la sangre.” Y es verdad: tiene mucho del carácter de nuestra familia, igual que lo tienen todas las mujeres del libro.

MJAndrade: Yo tengo la sensación, tras leer el libro de que estas mujeres de tu vida, también son “amigas” tuyas. Este es un libro que atrapa porque te ves ahí y, sobre todo porque (por lo menos en mi caso) me he sentido orgullosa de lo que estás contando. Rasgos que has traído hasta está páginas en las distintas voces de mujeres incluida las de Marilú, que es el hilo conductor y la que dice y reconoce cada paso que han dado todas y cada una de ellas. Esa Marilú que es la que “pone el punto sobre la i”

Cruz Sánchez de Lara: La i es esa impertinente que todos tenemos cerca y que nos dice las verdades como puños, ¿no? Sí. Es la que no se calla, la que no le han enseñado a callarse.

Yo estoy muy impresionada porque siempre he creído más en el carácter, en esas cosas que pensaba que eran parte de mi forma de ser. En unas cosas te pareces a tu padre, en otras a tu madre… pero yo creía más en el carácter. Y ahora creo muchísimo en la genética.

Según iba estudiando, iba viendo cosas: toda la vida dedicándome a asociaciones de mujeres, a proyectos de mujeres… y resulta que yo pensaba que eso era carácter mío. Y mi séptima abuela ya fundó una asociación. Te das cuenta de que esa forma de ser tozuda, ese amor propio de decir “venga, que yo puedo hacerlo”, ese procurar que los demás estén bien a tu alrededor, que la gente se sienta cómoda, ese buscar alianzas… todas esas cosas que yo creía que venían de mi carácter, resulta que vienen de fábrica.

Y eso, la genética, para mí ha sido un descubrimiento. Porque es verdad que tú dices: “los ojos son de mi abuelo”, pero… ¿y el carácter? ¿Qué parte de tu carácter no viene de tu casa? Esa sería otra pregunta que me gustaría que los lectores se hicieran para indagar en sus propias familias.

MJAndrade: Cruz, me gusta cuando hablas de las mujeres protagonistas de esta novela como si ellas fueran el puente entre dos mundos. De cómo la sangre criolla legitima el poder español. Ese puente y ese poder que en más de una ocasión se nos olvida. No sé si a ti te ocurre lo mismo ¿Tienes la sensación de que esa unión entre España y Latinoamérica se debilita cada vez más y nos alejas cuando hemos sido un uno?

Cruz Sánchez de Lara: Pues mira, es que además, en mi caso, la familia de Isabel eran franceses que se habían ido allí. Bajaron desde Quebec. Es verdad que eso de que yo sea tan blanquita, que parezca de fuera, al final también tiene una mezcla de todo eso. Pero también es cierto que, si reivindicáramos la unión de toda Latinoamérica con España, seríamos una superpotencia, porque tenemos todos los materiales, los minerales, la riqueza de la tierra, el saber, la tradición. La lengua, eso tan importante que nos une. Y todo eso no lo estamos reivindicando en condiciones.

Fíjate: uno de los capítulos… Ellas eran criollas, pero cuando se casaron con españoles hicieron todo lo posible por adoptar todas las costumbres españolas. De hecho, el capítulo que más lloré escribiéndolo —pero lloré de emoción— fue el de la Navidad en Málaga. Porque, claro, cuando me puse a estudiar cómo eran las Navidades en Málaga, cómo se ponían los belenes a finales del siglo XVIII, me di cuenta de que en mi casa se sigue celebrando la Navidad igual. Es una tradición que ha ido pasando de madres a hijas y que nos han enseñado a mantener.

En mi casa se pone el portal de Belén con el río igual, con todo como se hacía antes, y las cenas se sirven igual. Y la Misa del Gallo, a la que ya van menos familias… Todas esas tradiciones que son las mías. Porque las mejores Navidades son las de la infancia, cuando todo el mundo las prepara para que tú disfrutes. Ahora ya nos toca hacer de Reyes Magos, de Mamá Noel, de preparar el menú… Las cosas han cambiado.

Así que darme cuenta de que en mi casa se siguen celebrando como hace tres siglos me pareció tan bonito, que me lo pasé llorando sin parar.

MJAndrade: Esta novela demuestra la gran investigación que se ha realizado. Los inconvenientes que te encontrabas cuando enviabas cartas que nunca recibieron respuestas. Pero y sobre todo, por todo lo que descubres en el de nuestra historia, como que Francia cede Luisiana a España 1762. Por cierto, gracias porque yo no tenía ni idea. 

Cruz Sánchez de Lara: Todo esto es el resultado del estudio que he hecho a mis 52 años. Y esto era algo que yo tenía que haber aprendido en el colegio. Claro, me he pasado la vida sin tener ni idea… y yo pensaba que el Oeste —las películas del Oeste, todo ese imaginario americano— era de ellos. ¡Y es que el Oeste era nuestro, es que todo eso era nuestro!

MJAndrade: Efectivamente. Francia es el gran aliado de España a partir de que en 1700 Felipe V, nieto del “rey sol de Francia”. España va a ser la gran protagonista de la que poco se va a saber del papel que jugó para que EEUU lograra la tan ansiada independencia. Tanto es así que Washington lo agradece pero apenas nombra a España. Cuando es España la que paga a las tropas de la batalla decisiva de Georgetown. Sin ese dinero, nada hubiera sido posible. 

Cruz Sánchez de Lara: Ha llegado el 250 aniversario y ha ido Carlos III, el monarca de quien se independizaron. Es decir, el rey de Inglaterra se ha presentado allí para hacerse la foto, cuando precisamente se independizaron de él, algo que no tiene mucho sentido. Macron ha aprovechado para colgarse todas las medallas y, mientras tanto, nuestro presidente no ha ido, porque se lleva mal con Trump.

MJAndrade: Y además tenemos la obligación de pedir perdón permanentemente. 

Cruz Sánchez de Lara: No hemos reivindicado esa posición. Cuando llegas a Nueva Orleans, ves la estatua de Lafayette, pero no están los dos gobernadores que hubo allí: Bernardo de Gálvez y Luis de Unzaga. Ninguno de los dos. Y fueron dos cuñados que representaron el poder y la ayuda decisiva a Estados Unidos durante todos esos años. Hemos desaparecido del mapa.

Y mira, que no me contestara la carta que escribí yo lo comprendí después. Porque claro, yo llegué allí… imagínate: llegué a la plantación pensando en mi historia familiar, pero también se nos olvida que allí había esclavos, y que si ella es afrodescendiente, probablemente su séptimo abuelo fuera un esclavo. Esa parte de la historia también hay que contarla. No hay que dulcificarla: hay que explicarla tal y como fue. Si había esclavos, había esclavos.

Yo llevo dos libros: el de la Corte de la Zarina, y Catalina la Grande también intentó abolir la esclavitud. Pero hay que explicar las cosas en el contexto de cómo eran antes… pero no vamos a pedir perdón nosotros porque aquellos señores no fueran capaces de abolir la esclavitud.

MJAndrade: Tú hacías referencia a lo emocionante de escribir sobre cómo eran aquellas navidades tan parecidas a las tuyas, pero yo quiero recordar la pregunta que que le hace a Felicitas su hijo cuando muere su padre ¿Y dónde va papá? a lo que ella responde: Los hombres buenos van a servir donde ya no duele. 

Cruz Sánchez de Lara: Esa respuesta reconoce lo importante que es poder decir adiós a los tuyos, ¿no? Damos por hecho que somos inmortales y, al final, muchas novelas hablan de la muerte porque leer es una forma de prepararte para cuando te toque perder a alguien. En mi caso, es lo que peor llevo. Yo puedo lidiar con lo que sea, pero perder a la gente a la que quiero no sé hacerlo, lo hago muy mal. Puedo aguantar cualquier cosa… menos eso.

MJAndrade: Si estas mujeres. Si Elizabeth, Isabel, Felicitas, Francisca, Guadalupe, Marilú estuvieran en este presente ¿Qué pensaría de este mundo?

Cruz Sánchez de Lara: Pues yo creo que lo mismo: si levantaran la cabeza, se volverían a morir, como decimos en Andalucía. Porque está todo tan crispado como en aquellas épocas de preguerra que ellas vivieron. No te puedes fiar de nadie, no sabes qué va a pasar mañana… hay una inseguridad jurídica, leyes que cambian, elecciones que no salen como uno espera, tiranos gobernando disfrazados de demócratas. Tenemos un mundo muy complicado. Y ellas dirían: “¿De verdad esto es lo que habéis avanzado en 250 años?”

La tecnología sí les encantaría: tener frigorífico, un sillón que te da masajes solo, casas más cómodas, aire acondicionado, calefacción… Con eso estarían felices. Pero creo que no entenderían los retrocesos sociales, los problemas de salud mental, ni cómo nos hemos generado obligaciones y esclavitudes que no se corresponden con el progreso.

Disfrutarían muchísimo de lo moderno… y se escandalizarían de que, habiendo avanzado tanto en ciencia y tecnología, sigamos teniendo los mismos problemas personales.

MJAndrade: Todas Las gobernadoras son mujeres muy ordenadas tanto que hay una frase que definiría muy bien su modo de ser, sentir y vivir: “El orden es la forma más alta del amor”

Cruz Sánchez de Lara: Yo creo lo mismo. Necesito mucho orden para vivir. El caos a mí no me va. No soy maniática de tenerlo todo colocado, pero sí necesito saber dónde está cada cosa y que mis proyectos se hagan con orden. Todavía tengo mi libretita, voy escribiendo, dibujando mis cosas por hacer. Necesito mucha organización. Y es que lo creo de verdad: la forma de amar a los demás es quitarles problemas, y el caos genera muchos problemas.

MJAndrade: También escribes que las casa viven mientras alguien las recuerde. Esto lo dijo Isabel a su hija en el cuarto de costura y contigo, con Cruz Sánchez de Lara, la historia de los Unzuaga/Gálvez de Saint-Maxent ha vuelto a la vida. 

Gracias siempre, querida Cruz por esta charla contigo. Una conversación mañanera en la que me has regalado (porque así lo he sentido) esta gran historia de amor. Pero también una historia de silencio. Una historia de mujeres poderosas y valientes. Una historia de la Historia de España; de las protagonistas invisibles que hicieron posible un pasado glorioso que nos debe y tiene que llenar de orgullo. Una historia en la que ellas hicieron posible que lo lograran, además de llevar su voz y su memoria hasta las páginas escrita por ti.

Gracias siempre, Cruz.

Cruz Sánchez de Lara: Gracias a ti y a Mujeres Valientes. Y ahora soy yo la que tengo que pedirte que me ayudes. Que me ayudas para que no vuelvan a morirse mis familiares. Para que sigan vivos en la memoria del mayor número de personas gracias a este libro.

 

Desde Mujeres Valientes lo haremos, querida Cruz

 

 

Las gobernadoras. Publicado por Editorial Espasa. Grupo Planeta. 

Fotografía: Magdalena Siedlecki

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MARÍA JOSÉ ANDRADE ALONSO
mjandrade@mujeresvalientes.es
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