Vida en pareja y economía

Vida en pareja… dejando clara las bases económicas

Cuando nos disponemos a iniciar una convivencia con otra persona en pareja, el tema económico es, como mínimo, delicado y no suele ser tratado con claridad. Por eso Es fundamental hablar el tema y dejar clara las bases económicas sobre las que vamos a sustentar nuestra vida en común.

No es infrecuente que mis clientes me trasladen su incomodidad cuando intentan tratar el tema con su pareja, haciendo una extraña relación entre los sentimientos que se tienen y una cierta desconfianza que puede percibir la otra persona. Creo que no hay nada más lejos de la realidad. Denota mucha confianza y honestidad hablar de todos los temas en pareja, cuanto más el cómo vamos a organizar nuestro propio hogar.

Sobre el tema del reparto de los gastos ordinarios he visto muchas fórmulas (por supuesto todas válidas): cuentas separadas y una en común para los gastos comunes de la pareja/familia, todas la cuentas bancarias en común, ninguna en común y cada un@ paga algo por separado.

Seguramente el tema más importante es el patrimonio y deudas, que se van a ir generando.

Cuando existe matrimonio, debemos decidir si lo que queremos que rija es una sociedad de gananciales o una separación de bienes.

Si optamos por la separación de bienes, antes de la celebración hay que ir a una notaría para hacer una escritura de capitulaciones matrimoniales porque de lo contrario, operará automáticamente la sociedad de gananciales. Es una escritura que no llega a los 100€ y rápida de hacer, solo hace falta los dos DNI de la pareja. No obstante, iniciado el matrimonio podemos en cualquier momento cambiar de régimen económico matrimonial para lo que necesitaremos acudir a notaría para hacer la escritura pública correspondiente.

Suelo explicar que la sociedad de gananciales es como un saco, donde desde el matrimonio se mete todo lo que se vaya generando por los cónyuges (activo y pasivo). Todo al 50%. Si se compra un piso, será al 50%; si se firma una hipoteca, será al 50%; si se abre una cuenta de ahorros lo que exista será al 50% con independencia de cuanto ha aportado cada uno.

Este régimen no es ni bueno ni malo, es un sistema que funciona en muchas parejas y que si es lo elegido es perfecto. Lo que sucede es que hay muchas personas que cuando se van a divorciar no sabían que al contraer matrimonio tenían que haber hecho la escritura en notaría para elegir la separación de bienes y por eso tienen gananciales. De modo que tienen gananciales no por elección, sino por ignorancia y no es tan inusual. O porque ¿Cómo le iban a plantear a su pareja que querían separación de bienes? De nuevo haciendo esa extraña relación entre amor y desconfianza por un régimen matrimonial determinada. Ojo que no estoy hablando de personas mayores, os sorprendería escuchar esta idea de gente que no llega a los 35 años.

La separación de bienes como su propio nombre indica, es la absoluta distinción de economías entre los cónyuges. Eso no significa que no puedan tener cuentas bancarias conjuntas o inmuebles/hipotecas en común. Por supuesto que sí, pero esa titularidad puede ser al 50% o al 60%-40%, 80%-20%.

Lo que ocurre es que en la práctica al comprar un inmueble, con independencia (por ejemplo) de los ahorros que aporte cada uno no se hace distinción y el porcentaje es del 50%. Os recomiendo que si lo que aporta cada uno para la compra es del 35%-65% así se establezca la copropiedad del inmueble, así se indique en la escritura de compraventa.

O si la hipoteca no se va a pagar al 50%, sino que una persona de la pareja va a pagar más, así se indique también en la escritura.

Lo que suelo ver en la práctica es en cambio que son pocas las especificaciones de este tipo y para el caso de ruptura, vienen los problemas.

De nada sirve una separación de hecho si no se opera como tal, si todo lo que se sigue adquiriendo se hace al 50% cuando no obedece a la realidad. Por supuesto que si la compra o la aportación se hace en esa proporción, perfecto.

Cuando la unión es de hecho y no existe matrimonio, opera una separación de bienes de hecho sin necesidad de pasar por notaría. De modo que al adquirir algo (vivienda, vehículo, préstamos…) habrá que determinar cual es el % que aporta cada cual para que no haya problema en un futuro de separación.

Todo el mundo debería tener un asesoramiento jurídico antes de casarse o cuando comienza una vida en común y las economías se unen. Evitaría una gran conflictividad en caso de separación y reduciría mucho el coste emocional que ya de por sí conlleva la ruptura.

Si tienes dudas, por supuesto y como siempre en Efecto Legal, estaremos encantadas de atenderte.

Yolanda Hervás
yhervas@efectolegal.es
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