Cuando la vida cambia tus finanzas también

 

 

Cuando las finanzas cambian con tu vida

 

Hay situaciones que no necesitan explicación técnica: Imagina que entras en una casa bien amueblada, limpia, con todo aparentemente en su sitio. Abres armarios y cajones. Y notas algo raro. Cada mueble es correcto, pero nada está pensado para quien vive ahí hoy.

Con el dinero pasa algo parecido.

A lo largo de los años vas tomando decisiones. Cada una tiene sentido en su momento y responde a una etapa concreta de tu vida. El problema aparece cuando no te paras a ver el conjunto de tus planes financieros con perspectiva. Entonces te encuentras con piezas que funcionan solas, pero no juntas. Y una sensación incómoda que cuesta explicar.

 

No es que esté mal. Es que no está ajustado a tu realidad de hoy

 

Aquí es donde hay personas que se lían. Piensan que el problema está en no saber suficiente o en no dedicarle tiempo. Y quizá no va por ahí. Va de ver tus finanzas en perspectiva. Sola o acompañada por un profesional, se trata de que reflexiones sobre tu momento vital.

Piensa en un viaje largo. Tienes buen coche, buen motor y gasolina suficiente. Pero sin una ruta clara, das vueltas. Con el dinero ocurre igual. Cada decisión aislada puede ser correcta. El problema aparece cuando no hay una historia que las una. Y aquí aparece la diferencia clave: resolver una parte concreta de tus planes no es lo mismo que dar sentido al conjunto de tu vida y tus finanzas personales.

 Entender los límites

Hay entidades financieras que cumplen una función concreta. Gestiona productos y responde a necesidades específicas. Opera dentro de un marco definido. Y eso está bien. El matiz importante es este: No siempre están diseñadas para acompañar procesos personales, ni para detenerse a mirar cómo encajan en tus finanzas los cambios que van llegando a tu vida. Su función es otra.

Por eso, proponen soluciones de productos concretos. Pero hay preguntas que quedan fuera: qué ha cambiado en tu vida, qué te inquieta y preocupa hoy, hacia dónde quieres ir, cuál es tu situación actual.

 Poner los productos financieros en su sitio

Aquí sí conviene ir al grano. Los productos financieros no son el problema. De hecho, son necesarios. El problema aparece cuando se convierten en el centro de la conversación con el profesional y no en una pieza dentro de tu situación personal, profesional y familiar.

Un producto tiene sentido cuando responde a un objetivo claro, a un plazo definido y a una situación personal concreta. Cuando no se revisa desde ahí, se queda aislado y no cumple su función dentro de tus planes.

No se trata de tener más o menos productos. Se trata de saber si es el momento, para qué está cada uno, y qué papel juega dentro del conjunto.

Aquí es donde te comento las historias reales de mi día a día. Personas que me contactan porque no saben qué productos contrataron. Creen que tienen un plan de pensiones y en realidad es un PIAS. O tienen una cartera de fondos que no crece porque nadie les explicó que estaban invirtiendo en una estrategia garantizada y que, en la práctica, lo único garantizado es que la inflación se está comiendo su dinero. Lo firmaron, pero no saben ni dónde tienen la documentación.

En otros casos, no saben si el seguro de vida que tienen sigue encajando con las deudas actuales. Y no, no hay caos. Hay falta de visión de conjunto porque no tuvieron la ayuda que necesitaban. Porque nadie diseñó su plan.

Ordenar no significa empezar de cero. No va de juzgar tu pasado, si lo hiciste mal o bien, sino de entender qué sentido tiene hoy.  Significa sentarse, mirar cada decisión con calma y preguntarse algo muy sencillo: ¿Mi plan financiero personal y familiar encaja en mi vida hoy? Al hacerte esa pregunta con honestidad, comienza el control. Unas cosas se quedan, otras se ajustan y algunas se eliminan porque dejan de tener sentido.

Ahí es donde quien te acompaña se pone en tus zapatos y mira tú situación completa para dar luz a tus preocupaciones.

Entender antes de decidir. 

Antes de tomar nuevas decisiones, hay algo clave: entender bien lo que ya existe. Saber cómo funciona una planificación financiera personal, (este artículo te da información), saber qué diferencia hay entre decisiones aisladas y una estrategia con sentido, es clave.

Formarte con una base clara, cambia la forma de mirar tus decisiones. Por ejemplo, conocer los pilares que se trabajan en mi curso gratuito y grabado de finanzas personales grabado en 4 videos, te ayuda a poner orden sin prisas ni presión.

Ese es el primer paso para que dejes de sentirte sola ante tus finanzas.

 ¿Qué hacer antes de consultar a un profesional?

Antes de sentarte con el profesional financiero que hayas elegido, hay un paso previo que marca la diferencia y que no requiere conocimientos técnicos.

Leer, entender y situarte es el primer paso para no ir a ciegas.

1.- Recopila toda la documentación que tengas de tus seguros, productos de ahorro, cuentas e inversiones.

2.- Ordena y clasifica por objetivos, ¿para qué plazo y destino tienen?

3.- Pregúntate, sin rodeos:

¿Qué decisiones sigo manteniendo por inercia?

¿Qué piezas encajan con mi vida actual y cuáles responden a otra etapa?

¿Qué echo de menos cuando pienso en mi situación económica?

Este ejercicio no busca respuestas perfectas. Busca que órdenes y tomes los mandos de tus finanzas.

Si estás en Mujeres Valientes y estás pensando en dar ese paso con acompañamiento personalizado para comprobar si tu planificación sigue encajando con tu momento actual, reserva una llamada conmigo aquí y hablemos de tus proyectos.

Soy Coral Prous. Educadora y planificadora financiera. Finanzas personales.

www.coralprous.es

Tlf: 620.51.06.61

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Coral Prous
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