Sandra Ansaldi… La libertad de la mujer a través del arte

 

 

Sandra Ansaldi… Nuevas formas de seguir el instinto artístico

 

La primera sorpresa cuando entré en la Galería de Arte de Sandra Ansaldi es darme de bruces con un objeto totalmente inesperado en un espacio dedicado al arte: más de 8 bidés de colores repartidos por todo el recinto. Y sí. No he cometido un error: hablo del recipiente bajo con agua corriente y desagüe, generalmente fabricado de porcelana o loza que se utiliza para una higiene íntima.

Aproveché mi visita a Turín con objeto de la exposición de la pintora expresionista Berthe Morisot a la que dediqué el artículo de marzo de Mujeres Valientes, para conocer a Sandra, artista y psiquiatra italiana que vive a caballo entre la capital de la región del Piamonte, París y la Riviera Francesa.

Una de las finalidades del arte además del mero disfrute por la contemplación del mismo es reivindicar una idea, un punto de vista o simplemente una opinión. Y el objetivo del arte de, como ella mismo se proclama, “la principessasulbidet”, es ofrecer una segunda oportunidad a los objetos, arrancarlos de su significado original y darlos una nueva identidad y función. Un objetivo muy en línea con su labor como psiquiatra, acompañando a personas con enfermedades mentales a transformar su vida e iniciar una nueva identidad.

 

La obra más emblemática de esta artista italiana sea seguramente estos bidés, convertidos en mesas llenos de color y de mensajes

 

Inventado a finales del siglo XVII en Francia, es en 1726 en un escrito italiano donde encontramos la primera referencia escrita al bidé. Durante mucho tiempo, este artefacto fue considerado tabú y se convirtió en un símbolo del sexo, ya que fue utilizado como método anticonceptivo por mujeres que practicaban la prostitución. Hoy en día, a pesar de su origen francés, no es en el país galo donde más uso tiene. En Italia el bidé es considerado un imprescindible muy valorado en todos los hogares.

Sandra, a través de los mensajes y los objetos que forman parte de sus diversos bidés pretende por un lado sacar a escena la sexualidad femenina y situarla en el salón para poder hablar de ella y romper los estigmas, estereotipos y creencias limitantes que durante siglos ha tenido y defender así la libertad sexual femenina.

 

La historia de Sandra también está llena de una férrea determinación de seguir su instinto artístico y desarrollarla

 

Sin contar con el apoyo de su familia, decidió ocultar su formación artística mientras realizaba sus estudios de Medicina con la especialidad de Psiquiatría. Durante más de 5 años compaginó en secreto su formación artística con su trabajo como psiquiatra hasta que empezó a tener el reconocimiento de los críticos de arte y comenzó a exponer sus obras. Es en ese momento, cuando cuenta con esa seguridad conseguida por su inspiración, cuando puede compartir con su familia y su entorno sus obras y el impacto que pretende conseguir.

La historia de Sandra y la valentía férrea de sus ideas me hacen pensar en las personas que han dejado a un lado su vocación, sus ideales o sus sueños por seguir las recomendaciones y muchas veces las imposiciones sumergidas (o no tanto) de sus padres, de la sociedad, de sus parejas e incluso de sus hijos. En resumen: evitando la confrontación intentamos conseguir la aceptación y violamos nuestros propios valores. Lo que en principio puede parecer un triunfo acaba convirtiéndonos en una imagen de Sísifo arrastrando la piedra de nuestros miedos.

Un primer paso es analizar y reflexionar sobre qué es lo que no podemos cambiar o sacrificar por ser el diamante que brilla en nuestro interior. Para ello un ejercicio muy necesario es identificar nuestros valores. ¿Cómo hacerlo? Te propongo pensar en al menos diez valores que sean importantes para ti y que reflejen y te definan como persona.

Una vez que hayas elegido esos diez el siguiente paso es ir eliminando uno a uno hasta quedarte solo con tres. Para finalizar tienes que ordenarlos según sean imprescindibles para ti.

Los tres forman el triciclo que conduces en tu vida y el primero será la guía que lo dirija.

Ana Lara
analaracoach@gmail.com
1 Comment
  • Petra González
    Posted at 14:54h, 22 abril Responder

    Hola Ana,

    Muchas gracias por traer a tu espacio la Obra de Sandra Ansaldi con este objeto que en muchos lugares ha quedado demorado y que resulta de una gran practicidad.

    Además si tenemos en cuenta su historia, en Europa y también recordar como en los Países Arabes está presente en las casas como objeto ligado a la limpieza íntima en la práctica de la religión.

    Con Sandra tenemos otra muestra más, de mujeres que a pesar de las dificultades y los tabúes familiares, sociales, etc ha seguido con determinación su pasión por el arte a la par que su profesión dándole un aspecto de color y alegría a la vida con su visión artística.

    Seamos capaces de sacar nuestra pasión y nuestros gustos a pesar del qué dirán reafirmándonos en lo que queremos. Y que además con el ejercicio que nos dejas seamos capaces de mirarnos hacia el interior, y evaluemos qué Triciclo de valores guía nuestra vida.

    Gracias de nuevo.
    Un gusto leer siempre tus articulos.

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