Qué pasa cuando te divorcias y estás en ganaciales

De cuando te compraste tu vivienda antes de casarte y pagaste la hipoteca durante el matrimonio

 

Hay una cuestión que genera muchas sorpresas cuando llega el momento de divorciarse: la vivienda que compró uno de los cónyuges antes de contraer matrimonio, se convierte en el hogar de esa familia y se paga la hipoteca durante todos los años de matrimonio. El desconocimiento suele venir cuando llega el divorcio y quien compró la vivienda suele pensar que “como la casa es mía porque la compré de soltero no hay nada que discutir” La pregunta que hago a continuación en la consulta es: pero teneis gananciales o separación de bienes???? Cuando la respuesta es gananciales, ahí viene el lío.

Nuestro Código Civil contempla expresamente esta situación y la respuesta puede sorprender. Los artículos 1354 y 1357 del Código Civil establecen un régimen especial para las viviendas adquiridas antes del matrimonio cuando posteriormente constituyen el domicilio familiar y su precio se paga, en parte, con dinero ganancial.

Lo que se crea entonces es una especie de ficción jurídica porque en la nota simple del Registro de la Propiedad sigue apareciendo la titularidad del inmueble 100% al propietari@. Es un poco raro pero las ficciones jurídicas se dan y esta es una, de modo que se establece una titularidad mixta: una parte de la vivienda será privativa y otra pertenecerá a la sociedad de gananciales. CUIDADO!! A la sociedad de gananciales y no al otro cónyuge, otra ficción jurídica porque la sociedad de gananciales no es una empresa o una tercera persona.

Y da igual que el pago sea de cuotas de una hipoteca o de un préstamo personal, lo que el Tribunal Supremo exige en su jurisprudencia es una compra a plazos. Vamos que tambien cabe si el dinero te lo han dejado tus padres y se lo vas devolviendo durante el matrimonio.

Imaginemos un ejemplo bastante frecuente: Elena compra una vivienda antes de casarse. Ahorra ella sola para la entrega de la reserva, la paga y le conceden una hipoteca para el resto del precio. Después, a lo tres años se casa con Antonio y no van al notario a hacer separaciones de bienes por lo que se les aplica el régimen de gananciales. Elena y Antonio viven en esa vivienda y se va pagando la hipoteca durante el matrimonio.

Cuando deciden divorciarse, Elena está convencida que la vivienda es exclusivamente suya porque la compró antes de casarse y cuando se asesora es cuando le informan que Antonio puede tener derechos sobre esa vivienda, aunque no conste en el Registro de la Propiedad, aunque la hipoteca no esté a su nombre. Esta cuestión se verá no con la demanda de divorcio, sino con otro procedimiento que es la liquidación de la sociedad de gananciales, porque esta es otra sorpresa recurrente, que haya que iniciar dos procedimientos y no solo el divorcio.

También es muy habitual que una pareja compre conjuntamente una vivienda antes del matrimonio. Aquí no se plantean tantos problemas porque ambos pueden ser propietarios, normalmente al 50 % cada uno, aunque no necesariamente y aunque despues se casen en gananciales y sea su hogar la ficción jurídica casi no tiene relevancia. Si bien es verdad que la hipoteca se ha pagado con dinero ganancial, la sociedad de gananciales la componen ellos dos tambien. De modo que aunque podamos encontrarnos con tres participaciones diferentes sobre una misma vivienda (una parte privativa de cada cónyuge y otra parte ganancial) esto no provoca tantos problemas en la práctica como el ejemplo de Elena y Antonio.

Si estas en el caso de Elena y Antonio te estarás preguntando cómo se calcula el porcentaje que corresponde a cada uno. Para determinarlo hay que estudiar la documentación de la compraventa, el préstamo hipotecario, los justificantes de las cantidades entregadas antes de la escritura, las amortizaciones realizadas y la procedencia del dinero. Porque el que una cuota hipotecaria se haya abonado desde una cuenta exclusivamente a nombre de uno de los cónyuges no significa necesariamente que se haya pagado con dinero privativo. El caso más claro es una cuenta a nombre de uno solo, en el ejemplo Elena y que se ella la única que nutre esa cuenta con la domiciliación de su nómina. Elena era única titular de la cuenta donde se cobraba la hipoteca. Elena tenía domiciliada ahí su nómina y Antonio no ingresó nada nunca en los años del matrimonio. Esta forma de organizarse no tiene ninguna consecuencia en lo que acabamos de decir porque los rendimientos del trabajo son gananciales y Elena destinó un ingreso ganancial a abonar esa hipoteca.

Resulta fundamental conservar toda la documentación bancaria, justificantes de pago y conocer qué se ha pagado realmente durante cada periodo y de dónde venía ese dinero (la trazabilidad).

¿Y si no era la vivienda familiar sino la segunda vivienda? Aquí la situación cambia. Si el inmueble se compró antes del matrimonio no fue el domicilio familiar (la casa de la playa), la regla general es que es privativo, aunque durante el matrimonio se hayan utilizado dinero gananciales para pagar la hipoteca. Pero eso no significa que ese dinero con el que se pagó la hipoteca se pierda, de nuevo cuando se liquide la sociedad de gananciales, se pueden pedir esas cantidades que se han destinado a abonar una deuda privativa.

Antes de divorciarte, averigua qué derechos tienes realmente.

Después de muchos años dedicándome al Derecho de Familia, sigo encontrándome con personas que llegan al despacho convencidas de que no tienen ningún derecho sobre la vivienda porque no aparecen en la escritura. Y también con otras que creen que, por haber comprado antes de casarse, la casa es solo suya.

Ninguna de esas afirmaciones con categóricas al 100% y un error en estas cuestiones puede suponer la pérdida de un dinero importante.

Y, como siempre aconsejo: asesórate por profesionales porque todas las que formamos parte de Efecto Legal, estaremos a tu disposición también desde Mujeres Valientes.

Yolanda Hervás
yhervas@efectolegal.es
No Comments

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.