¡QUE COMIENCE LA NAVIDAD!

¡QUE COMIENCE LA NAVIDAD!

 

 

Navidad… La mejor época del año

 

Hoy para mí es un día especial. Siempre he dicho que la Navidad empieza realmente el 22 de diciembre, a las 9 de la mañana, cuando los bombos de la lotería comienzan a agitarse, al mismo tiempo que la ilusión de muchísima gente. Por eso, en mis clases de español les explico a mis alumnos la importancia de este sorteo, les enseño vídeos de cómo cantan los números los niños de San Ildefonso, ¡y por supuesto no faltan los anuncios televisivos del sorteo, les encantan!

Por distintas circunstancias, los últimos tres años los he pasado en Londres. Es cierto que nunca he estado sola, siempre he disfrutado de estas fechas rodeada de mi marido, mis hijas y amigos, que al igual que nosotros se encontraban lejos de su país en Navidad.

Cuando nos quedamos aquí siempre nos apuntamos a actividades muy interesantes: vamos a patinar sobre hielo a sitios preciosos, compramos entradas para ver alguna pantomima, damos paseos por hermosos bosques helados, participamos en carreras solidarias vestidos de Papa Noel, visitamos los preciosos jardines de Kew, asistimos a algún concierto Navideño…

Son unas fechas entrañables, sin embargo, cuando me quedo en Londres tengo una sensación agridulce porque, aunque recibo el cariño de la familia y toda esa gente de España que me envía mensajes, que me llama y me manda Christmas por correo postal, no es lo mismo. Faltan los abrazos, los brindis y los besos que, aunque se sienten más cerca a través de la pantalla, no consiguen llenar ese vacío que tenemos los que vivimos en el extranjero.

Durante los tres últimos años me he repetido a mí misma: “¡bueno, estas Navidades estoy aquí, pero las siguientes iré a mi tierra y las disfrutaré con mi gente!”. Por desgracia, por una u otra razón, ese sueño no acababa de cumplirse, ¡hasta hoy!

Hoy por fin estoy en Huelva, viendo la lotería de Navidad con mi familia mientras comemos unos churros recién hechos, y nos reímos contando anécdotas y soñando con lo que haremos si nos toca el gordo. ¡Ay, si nos tocara, qué bien nos vendría!

Mientras charlamos, hacemos planes para estos días: hoy vamos a comer con amigos, y mañana quedaremos con otros amigos para una cervecita, y pasado (el 24 de diciembre) tenemos que salir a la calle a disfrutar de las Navidades con más amigos y familiares, y no podemos faltar al cumpleaños de Carolina, y tenemos que ir a ver los belenes, y hay que ir a las “zambombas”, y quedar con más amigos… ¡No vamos a parar!

Encima, el tiempo va a estar buenísimo estos días, el sol nos va a acompañar a diario, así que aprovecharemos para salir a comer y cargarnos de vitamina D. Estoy deseando ir a esas comidas que comienzan tarde, y acaban convirtiéndose en cenas donde aparecen amigos de toda la vida a los que hace un siglo que no veía.

Dicen que la cara es el espejo del alma, y a mí se me nota que estoy feliz, disfrutando cada minuto que paso en este rinconcito divino. Me encanta pasear por mi ciudad, ver lo bonita que está con la decoración navideña, pararme continuamente con toda esa gente que solo veo aquí y que tanta alegría me da saludar.

Por cierto, este año, por diferentes razones, no he podido escribir los tradicionales Christmas que con tanta ilusión mando cada Navidad. Lo siento mucho. A cambio, me envío a mí misma directa a tierras onubenses, donde prometo darlo todo, y donde haré lo posible por ver a todo el mundo.

Realmente no tengo muchos planes, iré improvisando y haciendo lo que me vaya apeteciendo, sin prisa pero sin pausa. Y mientras pienso qué voy a hacer, creo que voy a darme un paseíto por la playa, que no hay nada como sentir la brisa marina en la cara para empezar bien el día.

Ya sé que diréis que soy una exagerada y que, además, vine hace poco (a finales de octubre) al 40 cumpleaños de alguien muy especial. ¡Pero es que estar aquí en estas fechas me da vida! Especialmente este año, que ha sido tan duro y me ha golpeado tan fuerte. Este año necesitaba recargar pilas más que nunca, y no se me ocurre mejor sitio para hacerlo.

Realmente no sé si tendré suerte hoy con la lotería de Navidad pero, sinceramente, no me importa mucho. Estas Navidades estoy en Huelva, con mi familia y mis amigos, y además tengo salud así que ¡puedo decir que ya me ha tocado el gordo! ¡Espero que el resto de Mujeres Valientes tengáis la misma suerte que yo! ¡FELIZ NAVIDAD!

 

Fotografías: Francisca Marcos

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Diana Granada
dianagran1@hotmail.com
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