No es oro todo lo que reluce…

Diana Granada y sus hijas

No es oro todo lo que reluce…

Diana Granada en SudáfricaMe encuentro en un momento de mi vida en el que necesito hacer un balance de estos tres años que llevo viviendo en Durban (Sudáfrica). Al igual que el resto de españoles que se ven obligados a emigrar, los comienzos fueron muy duros, pero la situación que atraviesa nuestro país nos “obligó” a tomar una decisión muy difícil.

En mi caso he dicho muchas veces que si el tiempo diera marcha atrás, volvería a venirme, ya que es una experiencia muy enriquecedora (especialmente para mis hijas). Aún así, no me olvido de lo mucho que me han marcado estos tres años, para bien y para mal…

Durban es una ciudad muy bonita con grandes rascacielos, hermosas playas, parques naturales increíbles, clima subtropical y gente encantadora, que me hizo sentir a gusto desde el primer momento. Pero, no es oro todo lo que reluce…

Aquí no hay clase media, y la gente es muy rica o muy pobre, y es muy triste ver la miseria de algunos y los ferraris y porches de otros. Muchas personas mueren de Sida, tuberculosis, hambre o cualquier enfermedad que no ha podido ser tratada por falta de medios económicos (la Seguridad Social no funciona muy bien, y el Seguro Privado es carísimo).

Acostumbrarme a vivir en un país con una diferencia social tan grande fue una de las partes más duras, aunque reconozco que existe un “racismo positivo” (así lo llamaban en un artículo que leí una vez) y personas de todas las razas conviven sin problemas, aunque no todas tienen la misma calidad de vida ni el mismo acceso al mercado laboral (la educación gratuita prácticamente no existe, y la calidad se paga).

Pero, sin duda, el tema que más me ha preocupado durante todo este tiempo ha sido la seguridad. Sudáfrica es un país peligroso, y no lo digo yo, en Internet podéis encontrar muchísima información al respecto y los de UNICEF lo atestiguan y sirven de ejemplo

Recuerdo que cuando iba a clases de inglés, tenía un profesor del Congo que me decía que, tras cinco años viviendo en Sudáfrica, la seguridad deja de ser un tema prioritario, aunque a mi no me convencía… Cuando llegué, todo el mundo me advertía que mientras que no fuera a zonas malas, y siempre llevara a mis hijas de la mano y mi bolso cerrado y bien cogido, no pasaba nada. A mi esto me chocaba muchísimo, me agota estar todo el día alerta, de hecho más de una vez he bajado la guardia ¡y en estos tres años me han robado cinco veces! Esto me parece una barbaridad, pero la mayoría de mis amigos sudafricanos no le dan importancia, y me dicen que tampoco me ha pasado nunca nada grave (siempre han sido robos sin violencia) pero yo no termino de acostumbrarme.

Al comenzar a vivir aquí me llamaron la atención las casas: aquí hay gente que vive en auténticas mansiones con enormes jardines, ¡son preciosas! Y son ideales para las tradicionales barbacoas que se suelen hacer en esta zona. Pero todas las casas, todos los edificios, todos los hogares, están rodeados de vallas eléctricas y alambres de espino. Además, muchas zonas cuentan con vigilancia de seguridad privada las 24 horas, algo muy necesario en este país.

Tomar la decisión de venirme aquí con mi marido y con dos niñas pequeñas (tenían 3 y 6 años cuando llegamos) no fue fácil. Al tema de la desigualdad social y la inseguridad, se unían pequeños problemas cotidianos: no conocer a nadie, no hablar bien el idioma, aprender a conducir por la izquierda (y con el volante a la derecha), load shedding (continuos cortes de luz en algunas épocas del año), imposibilidad de usar el transporte público por las distancias y la seguridad (necesitas el coche para todo) y, sobre todo, tener a la familia muy, muy lejos y sólo poder verlos una vez al año.

Toda esta situación tuvo algunas consecuencias negativas para mí, ya que soy una persona muy activa, y adaptarme a esta forma de vida fue realmente complicado. Intenté ver el lado positivo de todo, pero tuve muchos altibajos y en ocasiones sufrí pequeños ataques de ansiedad. Pero no quiero que penséis que todo lo que he vivido aquí es negativo, ¡en absoluto! Esta experiencia me ha hecho mucho más fuerte de lo que era, y tengo un listado tan grande de las cosas positivas que me llevo ¡que necesitaría un libro para contaros todo! Una de las ventajas de vivir aquí, por ejemplo, es que mis hijas han recibido una educación fantástica en un gran colegio (Gordon Girls Road School), donde además me dieron la oportunidad de trabajar como profesora de español durante los dos últimos años.

Tengo que destacar que mis hijas nunca han sido conscientes de lo peligroso que es este país, ellas siempre se han sentido seguras, y han crecido sanas y felices, conociendo diferentes culturas, y aprendiendo otros idiomas (actualmente son bilingües y están aprendiendo un tercer idioma), han ido a safaris, han disfrutado de parques donde los pelícanos y los monos andaban a su lado, han aprendido a hacer surf… Considero que han sido afortunadas, y que esta experiencia ha sido un regalo para ellas.

Mi marido por su parte ha disfrutado de una de sus grandes pasiones: el surf. Ha podido practicar su deporte favorito en las mejores playas del mundo y, por otro lado, a nivel profesional ha podido trabajar en grandes proyectos que han hecho su CV muy atractivo a nivel internacional.

Diana Granada en Sudáfrica

Yo, la más “quejica” de los cuatro, también me he beneficiado de esta situación: mi inglés ha mejorado bastante (aunque no es, ni mucho menos, como el de mis hijas) he conocido a personas que sé que serán mis amigos toda la vida, he visitado sitios realmente espectaculares, he desarrollado una nueva profesión (ahora, además de periodista, soy profesora de español) he aprendido a valorar lo que tengo, y a disfrutar de las pequeñas cosas que realmente me hacen feliz. Estos tres años me han ayudado a ver la vida con otra perspectiva, a encontrarme a mí misma, y a darle importancia a las cosas que realmente la tienen.

Para finalizar sólo quería animar a todas esas personas que emigran por diferentes circunstancias y decirles que no están solos, que somos muchos los que estamos viviendo fuera de nuestro país. Los comienzos son duros para todos, lo sé, pero estas experiencias nos hacen mucho más fuertes y, si lo ponemos en una balanza, estoy convencida de que hay más cosas positivas que negativas.

No olvidéis nunca que todo esfuerzo obtiene su recompensa ¡y que lo mejor está por llegar!

[author] [author_image timthumb=’on’]http://i.picasion.com/pic81/fa7188a07a58000551dbc0c3cc8ae287.gif[/author_image] [author_info]Diana Granada es periodista y profesora de español en Durban (Sudáfrica) lugar donde reside, por ahora. Es colaboradora de Mujeres Valientes y va a ser nuestra “enviada especial” allá donde vaya[/author_info] [/author]

Diana Granada
Diana Granada
dianagran1@hotmail.com
10 Comentarios
  • Lola
    Escrito 15:50h, 12 noviembre Responder

    Fantastico articulo Diana! Un ejemplo de que todo esfuerzo merece la pena y que de toda experiencia se sacan cosas positivas.

    • Mujeres Valientes
      Mujeres Valientes
      Escrito 10:25h, 13 noviembre Responder

      Diana, efectivamente, es un ejemplo de cómo hay que apostar hasta por las cosas negativas de la vida, porque efectivamente el esfuerzo merece la pena.
      Es terrible tener que irte de tu país y dejar atrás familia y amigos, pero no hay que dar la espalda a lo que no tienes más remedio que vivir, porque probablemente sea una oportunidad inesperada y positiva.
      Gracias por tu aportación y por seguirnos

  • Beatriz
    Escrito 16:09h, 12 noviembre Responder

    Enhorabuena Diana! Las experiencias siempre aportan. Demuestras una gran valentía. Un beso

    • Mujeres Valientes
      Mujeres Valientes
      Escrito 10:27h, 13 noviembre Responder

      Sí que es valiente y además va a formar parte de este sueño que se llama Mujeres Valientes. Así que a no “perder de vista” ningún artículo de Diana porque promete y mucho.
      Muchas gracias por estar en Mujeres Valientes

  • Carlos
    Escrito 22:56h, 12 noviembre Responder

    Mi Enhorabuena a ése carácter familiar!! Mis mejores deseos a Familias y Mujeres valientes!!

    Best regards

    • Mujeres Valientes
      Mujeres Valientes
      Escrito 10:31h, 13 noviembre Responder

      Es lo que estamos tratando: dar un carácter familiar y cercano y que os sintáis parte de nosotros.
      Gracias por esta aquí y seguirnos.

  • Laura
    Escrito 00:01h, 13 noviembre Responder

    Muy orgullosa de los españoles por el mundo!

    • Mujeres Valientes
      Mujeres Valientes
      Escrito 10:34h, 13 noviembre Responder

      Estamos todos muy orgullosos, al igual que tú, de todos los españoles que trabajan y se sacrifican lejos de sus casas. Diana es una mujer que ha sabido contarnos sus vivencias y eso es de agradecer porque en ella se ven reflejados muchos, pero también es una ayuda para los que tienen que emprender esta aventura en el extranjero.
      Bienvenida y gracias de estar con nosotros

  • Nacho
    Escrito 22:33h, 13 noviembre Responder

    ¡Olé Diana! Nuestra Karen Dinesen, muchos ánimos.

    • Mujeres Valientes
      Mujeres Valientes
      Escrito 23:44h, 13 noviembre Responder

      Y al igual que a Karen, Sudáfrica ha conquistado el corazón de Diana. Gracias por tu comentario y por compartir el cariño que le tienes a Diana con todos.

Escribe un comentario

Uso de cookies

Mujeres Valientes utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies