Maximiliana… Conectando a las personas mayores con sus seres queridos

 

 

Maximiliana… La abuela que inspiró a un nieto emprendedor

 

La historia de Maximiliana comenzó en un pequeño apartamento en Lyon donde me encontraba estudiando. Mi abuela, que siempre ha sido una figura muy importante en mi vida, estaba en España, y la distancia me hacía sentir muy lejos de ella. Cada vez que intentaba hablar con ella por teléfono, me daba cuenta de lo complicado que era para ella manejar un móvil convencional.

Mi abuela Maximiliana siempre ha sido una mujer fuerte e independiente, pero verla luchar con la tecnología me hizo ver que tenía que hacer algo al respecto. Como en aquel momento estaba cursando ingeniería informática, empecé a trabajar en un prototipo de móvil que pudiera usar sin problemas. Quería algo sencillo, que se encendiera automáticamente y le permitiera llamarme con solo tocar mi foto.

Recuerdo la primera vez que mi abuela usó el móvil que había creado para ella. Fue un momento mágico y emocionante, ver la sonrisa en su rostro y la facilidad con la que pudo llamarme. Eso fue lo que realmente me impulsó a seguir adelante.

Al darme cuenta del cambio positivo que había en la vida de mi abuela, supe que tenía que ir más allá y tratar de llegar a todas las familias y mayores que podían necesitar algo así, al igual que lo necesité yo con mi abuela.

 

… Y así nació Maximiliana. En honor a ella

 

Al principio, era solo yo trabajando desde un espacio reducido, pero con una visión clara. Quería hacer la tecnología accesible para los mayores, eliminando las barreras que les impedían estar conectados con sus familias.

Nuestro primer móvil vendido resultó ser todo un hito. Fue a una señora en Zaragoza, tan encantadora como mi abuela. La satisfacción de saber que estaba marcando la diferencia en la vida de alguien fue inmensa. A partir de ahí, Maximiliana comenzó a crecer. Cada móvil vendido y cada comentario positivo de nuestros usuarios, alimentaba nuestra pasión y nos impulsaba a seguir adelante.

 

 

Nos enfrentamos a desafíos, por supuesto. Cada nuevo modelo traía consigo la necesidad de ajustes y mejoras. Escuchábamos atentamente a nuestros usuarios, aprendiendo de sus experiencias para perfeccionar nuestros dispositivos. Implementamos un proceso de diseño iterativo, asegurándonos de que cada actualización del software facilitara aún más su uso.

 

Con el tiempo, nuestra base de clientes creció

 

No solo en España, sino también en otros países de Europa y Sudamérica. Desde el móvil de mi abuela, en solo tres años,  ya hay más de 2.000 mayores que lo utilizan para hablar con sus familias. Cada uno de estos móviles representa una historia, una conexión familiar que hemos ayudado a fortalecer.

Internamente, la empresa también ha evolucionado. De ser un “hombre orquesta”, pasé a formar un pequeño equipo y de ahí evolucionamos a contar con departamentos especializados en: ingeniería, atención al cliente, marketing y operaciones. Y lo más importante, cada miembro del equipo, desde los ingenieros hasta los responsables de atención al cliente, comparte la misma misión y pasión.

Lo que más me enorgullece es cómo hemos mantenido nuestra independencia y crecimiento orgánico. No dependemos de grandes rondas de financiación; en lugar de esto, nos enfocamos en canales orgánicos y en construir una relación sólida y de confianza con nuestros clientes. Esto nos ha permitido tener un negocio sostenible y hacer lo que amamos sin comprometer nuestros valores.

Como parte de estos principios, hemos lanzado recientemente una iniciativa muy especial para fomentar la compañía a los mayores, los Premios Maximiliana de Oro. Con ellos hemos analizado más de 200.000 llamadas en diciembre para encontrar a las personas mayores más llamadas de España y poder inspirar a todo el mundo con el ejemplo de dedicación de sus familias.

Ese número de llamadas ha resultado ser el análisis más extenso que se ha hecho jamás en España sobre mayores y compañía telefónica. Los cincuenta primeros recibirán por sorpresa una invitación a cenar con el miembro de la familia que más los llama.

En resumen: la evolución de Maximiliana ha sido una aventura extraordinaria y valiente, llena de desafíos, aprendizajes y, sobre todo, de mucha satisfacción desde aquel primer móvil vendido hasta la actualidad. Cada paso que hemos dado ha estado guiado por el deseo de conectar a las personas mayores con sus seres queridos, de la forma más sencilla y afectuosa posible, al igual que yo hice aquel día hace tres años con mi querida abuela Maximiliana.

 

 

 

Jorge Terreu
jorge@maximiliana.es
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