
14 May Marisol Menéndez… Conectado el mundo desde WITH
Marisol Menéndez… preparada para conectar con WITH en Sevilla
Ingeniera industrial, la protagonista de hoy en Mujeres Valientes, tiene la sana “manía” de que le encanta viajar, además de conectar, observar y ofrecer soluciones desde la experiencia y esa forma tan particular y personal que tiene de liderar. Estamos hablando nada más y nada menos que de Marisol Menéndez, especializada en innovación abierta y una gran conocedora de las empresas por su amplia experiencia y conocimiento, que suman ya 25 años.
25 años que la han llevado por más de 20 países a dirigir el área de innovación abierta de South Summit en Madrid en Madrid y a fundar su propia empresa Bilakatu, que desde Bilbao ofrece apoyo, genera conocimiento e investiga para crear nuevas oportunidades. Y desde 2018 lidera With, antes Women in Tech y Spain. Bienvenida Marisol.
Mª José Andrade.- Tenías muchas ganas de hacerte esta entrevista, Marisol pero como a mí me gusta empezar por el principio, y viendo tu currículum, he visto ingeniera industrial, que suena porque hace 25 años, cuando tú empezaste a estudiar —o antes— no había muchas mujeres ingenieras. En tu cuadro de honor no habría muchas acompañándote en ese camino. ¿Por qué te decides por una carrera técnica? ¿Por qué te decides por la tecnología, por ser ingeniera?
Marisol Menéndez.- Pues es verdad que no había tantas. Creo que sigue sin haber muchas, aunque no cejamos en nuestro intento de que cada vez haya más. Y yo, la verdad, estudié Ingeniería Industrial porque no tenía muy claro qué quería ser de mayor, no sabía a qué me quería dedicar. Somos dos hermanos y lo que pensé fue: bueno, voy a estudiar algo que me permita dedicarme a lo que yo quiera. Conocí a ingenieros que eran financieros, otros que trabajaban en fábricas, y vi que esto daba muchas posibilidades. Y bueno, como se me daban bien las matemáticas, pude pasar bien el examen. Así que fue como tener una navaja suiza, una herramienta que me permitiera hacer lo que yo quisiera.
Mª José Andrade.- Lo hemos dicho antes: te has especializado en innovación abierta, ese modelo en el que las organizaciones colaboran con distintos agentes que, muchas veces, piensas que no tienen nada que ver con lo tuyo, pero finalmente suman. ¿Es así? ¿Ese ha sido el leitmotiv de tu propia vida, de tu vida personal: colaborar, ayudar, ofrecer soluciones?
Marisol Menéndez.- Pues es curioso que lo plantees así… cuando ve su vida en el espejo retrovisor, genera conclusiones que no estabas pensando cuando tomabas esas decisiones. Pero, efectivamente, creo que me dediqué mucho a proyectos de sistemas, reingenierías y cosas así al inicio de mi carrera. Y cuando entré a trabajar en BBVA seguía haciendo cosas similares, y ahí me pidieron crear la unidad de innovación abierta desde cero, como en 2010. Ningún banco en España, ningún banco en el mundo y ninguna otra empresa en España tenía esto.
Mª José Andrade.- Empiezas en 2010 con el tema de la innovación abierta, año en el que “ni estaba ni se la esperaba”, ni sabía mucha gente lo que significaba ese término. Las distintas innovaciones abiertas que hay, cómo se trabaja, cómo ha cambiado a lo largo de todos estos años… porque han pasado, si no me equivoco, más de 15 años. ¿Cómo han cambiado los modelos?
Marisol Menéndez.- Pues es interesante: el concepto tiene 20 años, desde que Henry Chesbrough —que escribió el primer libro sobre esto y acuñó el término— lo definiera. Claro, de que pase de la academia a la vida real ha tenido su proceso, y hemos ido evolucionando como sociedad. Ya no es tan raro pensar en que se colabore entre empresas. Antes, si piensas en las innovaciones en las películas de antes, tenían edificios cerrados donde te escaneaban el iris y solo quien entraba sabía lo que estaba sucediendo.
Ahora es mucho más habitual colaborar e inventar cosas en conjunto, crear grandes alianzas y coaliciones entre empresas. Hay iniciativas a nivel europeo, de ayudas, a nivel mundial, que dicen: “Oye, debemos colaborar porque vivimos en una era de muchísima complejidad”, marcada por una velocidad de cambio nunca antes vivida, con muchas variables que nos generan cambios para los que no tenemos recetas. Como humanidad, nuestra forma de afrontar estas cosas es conectando y colaborando con otros.
Entonces, esta es una era en la que responder a los retos que tenemos requiere esa conexión y colaboración. Como disciplina —y los que estudiamos este tema, porque he de confesar que soy muy friki a nivel académico, conceptual y de implementación— vemos que hay una evolución. Hay mucho que aprender porque tenemos sobre nuestras espaldas cientos de años de historia de era industrial y de épocas donde si yo gano, tú pierdes; donde yo tengo que tener la mano dominante; donde yo soy quien manda. Son estructuras que no son colaborativas y que tenemos que ir dejando atrás.
O sea, que hay mucho que desaprender, que reestructurar, que cambiar, que adaptar. Pero estamos muy avanzados, y creo que hoy en día las pequeñas empresas se pueden beneficiar más de esta colaboración, porque son justo quienes no tienen todas las herramientas, el tiempo o los recursos. Estamos muy a tiempo de aprovechar los beneficios de estas colaboraciones, de estas dinámicas más transversales.
Y ahora yo digo que nos especializamos en la orquestación de ecosistemas y en la solución de la complejidad, que es como la siguiente evolución de la innovación abierta.
Y cuando me puse a investigar qué era —que de verdad agradezco esta gran bendición de que nos haya tocado hacerlo— pensé: “Jolín, pues esto parece que le pone nombre a cosas que yo ya hacía y que me gustaban por mi propia manera de ser”. Así que he tenido la gran fortuna de encontrar aquello que le ponía el paquete perfecto a lo que me gusta hacer: conectar, colaborar, tender puentes, crear infraestructuras de relaciones y de confianza para poder generar valor en redes.
Mª José Andrade.- Estás hablando de esas empresas que saben agarrarse al momento y avanzar con todo lo que está pasando, de cómo las pequeñas empresas se pueden beneficiar. Pero ¿las personas están preparadas? Porque sin ese paso de las personas… Muchas veces, en las pequeñas empresas prima lo urgente sobre lo importante —porque son pequeñas, como decimos—. ¿Las personas están preparadas?
Marisol Menéndez.- A ver, creo que es bueno que, cuando hacemos estas preguntas, seamos conscientes de que la sociedad no es uniforme. Dentro de nuestra sociedad de hoy en día hay gente que está preparada y gente que no.
¿Cómo es la gente que está preparada? Pues, por un lado, pueden ser personas como tú y como yo, que tenemos mucha afinidad con la inquietud, la curiosidad, que sabemos que hay territorios de los que no sabemos y que nos encanta conectar y colaborar. Hay personas que, por perfil, lo tienen.
Hay personas que son conscientes de que, por ellas solas, no pueden cumplir los retos que tienen entre manos y dicen: “Necesito colaborar para empujarlo”, y lo hacen un poco por conveniencia, por estrategia, porque es lo que toca.
Y luego creo que los jóvenes vienen muy preparados también para esto… Nos queda mucho que aprender de las nuevas generaciones porque vienen dispuestas a colaborar y a activa.
Mª José Andrade.- Y ya que hablamos de jóvenes ¿sabemos llevar nuestra voz hasta ellas y adaptarnos nosotros a la suya?
Marisol Menéndez.- Yo creo que este es un reto que hemos tenido siempre como humanidad: no hay que dividirnos entre generaciones. Por cierto, dentro de WIT, en noviembre publicamos un estudio muy chulo sobre el liderazgo intergeneracional. Entrevistamos a 2.300 personas porque nos dimos cuenta de que, así como hay cosas que la sociedad quiere dividir —o tendemos a separarnos como hombres y mujeres—, nosotros buscamos siempre generar un punto de encuentro.
Hay otra discusión constante, que es la de la gente de distintas generaciones. Pareciera que a veces no nos entendemos, y lo que hemos visto es que, como dices tú, algunas veces pasa por adaptar lenguajes; otras veces pasa por encontrar puntos neutrales de comunicación. Porque, aunque no adaptemos toda nuestra forma de hablar y comunicar, podemos encontrar maneras de entendernos y también los atributos generacionales —de jóvenes y mayores— que son útiles para el desarrollo de la sociedad.
Creo que hay puntos de convivencia y hay gente dispuesta a hacerlo, y son esos momentos donde se genera muchísima riqueza.
Mª José Andrade.- Lo acabas de decir: generar puntos de encuentro, y eso es lo que hacéis desde WITH, construyendo nuevas maneras de acción —esa acción que es movimiento—, un ecosistema de mujeres líderes y directivas con la misión de promover, como bien escribís vosotras. ¿Por qué surge WITh? ¿En qué momento? ¿Cuándo detectáis la necesidad de que se genere ese punto de encuentro?
Marisol Menéndez.- Lo comentabas al principio: WITH nació en 2018 como Women in Tech Spain. En 2018 no se hablaba tanto de mujeres; eran otras épocas, digamos. Y nosotras comenzamos este grupo un poco por soledad. Éramos todas directivas en grandes corporaciones, en empresas con mucha intensidad y mucho movimiento, y era una forma de acompañarnos entre nosotras.
La idea era: que nos vaya mejor; y si nos va mejor, habrá cada vez más mujeres en puestos de toma de decisiones. Pero lo primero era acompañarnos entre nosotras y tener una red profesional de apoyo. No por darnos cursos ni nada, sino simplemente por no ir solas.
Para mí fue algo espectacular, porque al principio éramos ocho mujeres: estaba yo, que venía de banca, y había gente de moda, gente de distintos sectores. A mí me voló la cabeza. Dije: “¿Cómo puede ser que un mundo tan sumamente ajeno a mí como es el de la moda resulte que tiene cosas que puedo aprender? Que, a pesar de ser tan distinto, compartimos temas y dolores similares, y además hay cosas en las que nos podemos apoyar”.
Y esto ha ido creciendo, amplificándose sistemáticamente con este principio de rodearte de quien te hace más fuerte, de quien te ayuda a crecer, de gente a la que admiras. Un principio que llamamos de buenrollismo y generosidad, siempre con mujeres de muy alta influencia.
Luego nos hemos dado cuenta de que nuestro rol y nuestro impacto tienen que ver con que tenemos una forma de liderar distinta: centrada en las personas, no jerárquica, no de esos modelos más viejunos centrados en el miedo o en el “porque lo digo yo”. Son otras dinámicas, y pensamos que podemos generar influencia desde ahí. Por eso nuestro movimiento gira en torno a los nuevos modelos de liderazgo, que influyen tanto en hombres como en mujeres, al ser un punto de encuentro.
Nos hemos dado cuenta de que nuestro rol y nuestro impacto tienen que ver con que tenemos una forma de liderar distinta: centrada en las personas, no jerárquica, no de esos modelos más viejunos centrados en el miedo o en el “porque lo digo yo”. Son otras dinámicas, y pensamos que podemos generar influencia desde ahí. Por eso nuestro movimiento gira en torno a los nuevos modelos de liderazgo, que influyen tanto en hombres como en mujeres, al ser un punto de encuentro
Mª José Andrade.- Eso te iba a preguntar, porque muchas veces, cuando se habla de nuevos modelos de liderazgo, son muchos los que se preguntas, “¿en qué se diferencia el liderazgo que ejerce un hombre del que ejerce una mujer?” A ver si tú me das la respuesta mágica.
Marisol Menéndez.- Nosotras nos hemos preguntado lo mismo. Siendo un grupo de mujeres decíamos: vale, ¿y esto qué es? Hicimos un estudio formal también para entender a qué nos referíamos con los nuevos modelos de liderazgo, y nos dábamos cuenta de que no estaba tan basado en el género, sino más bien en estos atributos de un modelo que antes era jerárquico, cerrado, donde lo que se esperaba era obediencia, donde no se daba espacio para la autenticidad.
Esos modelos son los que nos llevaron, desde la era industrial, a construir cosas muy grandes, y nos trajeron hasta donde estábamos. Pero, como hablábamos antes, en estas eras de complejidad, donde no hay recetas y ya no te vale ir con un gran armazón, necesitas adaptarte y dar respuestas ágiles. Ya no te vale ese mandato que viene desde arriba del líder “porque lo digo yo”.
Y hay hombres que también lideran así, con esta forma flexible. Creo que, en este caso, no tiene tanto que ver con el género como con la humanidad. Apelamos a estos atributos más humanos, más centrados en las personas, que encajan muy bien ahora con la reflexión sobre cuál es el rol de la tecnología y cuál es el rol de los seres humanos. Nuestro rol, como seres humanos, es ser seres humanos: liderar con humanidad y estar centrados en las personas.
Mª José Andrade.- En este momento en el que no falta en una buena conversación la palabra inteligencia artificial ¿hace falta más humanidad?
Marisol Menéndez.- Yo creo que tú y yo, en esto, también tenemos una forma similar de ver el mundo. Que la IA haga lo que la IA sabe hacer bien; que las máquinas hagan lo que las máquinas saben hacer bien; que los seres humanos hagamos lo que nosotros sabemos hacer bien.
Nosotros tenemos este método de conexión muy relacional, muy centrado en la conexión entre personas. Estos encuentros que organizamos —como los de Mujeres Líderes, como la gala WIT— son momentos de crear, digo yo, una infraestructura de relaciones entre personas basada en la confianza, en la conexión, en el cariño, en el respeto. Todos estos son atributos humanos.
Puede ser que cambien los negocios, que cambien las personas, que cambien los trabajos, pero estos lazos se mantienen. Y creo que esto no es una cosa de buenismo, de unicornios y happy flowers. Creo fielmente —y además incluso técnicamente lo podemos demostrar— que esta infraestructura es la que sostiene la evolución de las empresas y de los países. Es necesario que lo hagamos bien.
Mª José Andrade.- Y ahora llega a Andalucía, a Sevilla la Gala With. Una gala en la que habéis reconocido a grandes amigas personales, grandes profesionales a las que he entrevistado. Reconocimiento más que merecido para grandes mujeres. Es una manera de dar visibilidad a todas ellas. ¿Hace falta seguir poniendo nombre y apellido para que se nos vea? Porque desde luego se siguen publicando fotografías en las que no aparecen ni una sola mujer.
Marisol Menéndez.- ¡Total!. Y hay que mostrar que hay casos, una gran diversidad de casos. Como bien sabes y decías, hemos dado muchos premios a mujeres muy distintas: artistas, cocineras, ingenieras, gente más seria, gente más joven. Creo que hay muchos modelos de éxito; los nuevos modelos de liderazgo tienen muchas caras. Y si no los damos a conocer, no vas a poder aspirar a ser, como decía esa frase tan bonita que has compartido.
Es importante mostrar estos casos. Decían que había niñas que no querían ser científicas porque no les gustaba la idea de llevar bata y gafas. Pues si eso es verdad, tenemos que mostrar mujeres guapas, mujeres jóvenes, mujeres mayores… ver todos los caminos para poder llegar a ser lo que se puede ser.
Y creo que hay que contarlo por todos lados. Por eso me encanta poder estar aquí contigo hoy, porque vosotras también hacéis un trabajo tan potente de contar historias. Y las historias, desde los inicios de la humanidad, cuando nos reuníamos alrededor del fuego, son las que han tejido lo que somos.
Hay que contarlas: contarlas dentro de la gala, con los premios que damos; contarlas en la guía mujereslíderes.com. Es una guía de uso gratuito, tanto para registrarse como para consultarla, para que no pase eso de que en conferencias, reuniones o consejos digan: “Ay, es que no encontramos mujeres”. Ahí están: 850. Invitamos a las mujeres que son líderes a que se registren, y a todas las conferencias, eventos, consejos y acciones a que busquen allí. Es muy fácil: puedes buscar por regiones, por temas, por características. Buscarlas, porque las hay.
Mª José Andrade.- Efectivamente, Marisol, las hay. Me hace especial ilusión que vengáis a mi tierra, a Andalucía a Sevilla y, nada más y nada menos que en el Real Alcázar del Sevilla y porque además reconocéis a una gran amiga y mejor profesional, la periodista de Canal Sur Radio, mi querida Natalia Barnés. ¿Qué esperáis de esta gala? ¿Cuál es la respuesta que necesitáis? ¿Cuál es la llamada a la acción?
Marisol Menéndez.- Pues mira, la llamada a la acción es simple: conectemos. Para nosotros esto forma parte del esfuerzo de establecer vínculos, de conectar, de que estemos aquí quienes estamos escribiendo, digamos, la historia del liderazgo hoy en día.
Hemos hecho ya tres galas en el Museo Guggenheim, en Bilbao. Pensamos: oye, hay que ir a Sevilla, porque con Sevilla siempre hemos tenido muchísima conexión. Del norte al sur, de algo muy nuevo y unido a las raíces profundas de la historia… doblamos el mapa totalmente. Es una forma también de conectar, de ir viendo que podemos establecer puentes que unan geografías, personas, sectores, edades.
Y que estemos dispuestos a escuchar. Durante estos días, además de la gala, el 10 de junio haremos un evento en el salón de actos del Ayuntamiento, cerca del río, y hablaremos justo de “Liderar en tiempos de complejidad: el rol del ser humano y de la tecnología.
Así que creo que son dos días en los que la llamada a la acción es: conectemos, estemos dispuestos a aprender, a abrirnos, a compartir y a participar.
Mª José Andrade.- Querida Marisol Menéndez, como bien dices conectemos… conectemos a través de esta gran directora de orquesta de una sociedad que no es su uniforme.
Conocer y hablar con Marisol Menéndez es descubrir a una mujer que genera esos puntos de encuentros, como el que tendremos dentro de poco aquí en Andalucía, en Sevilla.
Ella es el ejemplo fiel de un nuevo modelo de liderazgo que debe y tiene que ser referente de nuevas generaciones. Mujeres jóvenes que necesitan además saber quienes son todas ellas con nombres y apellidos que, como ella, Marisol Menéndez, dan visibilidad a empresarias, emprendedoras y profesionales que están llamadas a cambiar el mundo. Un mundo que debe y tiene que ser mejor. Un mundo más grande y más infinito y mucho más abierto.
Gracias, Marisol por esta entrevista Ha sido un auténtico placer y un honor… gracias siempre por abrir tu corazón a Mujeres Valientes por elegirnos.
Marisol Menéndez.- Muchas gracias a ti, Mª José por este rato, que ha sido tan sumamente agradable y que alimenta el corazón.

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