Marina Apollonio… La artista que creó algo nuevo

 

 

Marina Apollonio… Más allá del círculo

 

“Cuando me preguntan por qué  he realizado siempre círculos, respondo (irónicamente): “porque tenía buenos compases” (M. Apollonio).

La exposición, comisariada por Marianna Gelussi en el Peggy Guggheim de la ciudad de los canales, con toda seguridad es la retrospectiva más completa, centrada en la producción de esta autora del arte óptico-cinético, que demuestra el criterio racional de su trabajo.

Marina Apollonio nace en Trieste el 12 de noviembre de 1940. Tras haber frecuentado la Academia de Bellas Artes de Venecia en 1960, empieza a ocuparse de soluciones arquitectónicas para interiores. En 1962, da inicio a sus investigaciones sobre la comunicación visual y realiza los primeros relieves metálicos de secuencias cromáticas alternadas, en los que se aprovecha de las propiedades de materias industriales. Comparte con los exponentes del Arte óptico una visión de un arte despersonalizado en oposición al concepto de abstracción expresiva. Explotando los experimentos de Gibson, Purdy y Lawrence, crea unas condiciones estimulantes a fin de que el observador se sienta como estar en presencia de una realidad que se desarrolla en profundidad y no en una mera superficie.

En 1965, participa a una exposición colectiva con otros exponentes del movimiento internacional ‘Nova Tendencija 3’, al que adherirá a través de una galería de Zagreb. Seguidamente, numerosas serán las personales, entre las cuales en el Cenobio de Milán en 1967, en otra galería de Bérgamo en 1968, en otra de Venecia en 1970 hasta la Galería Method de Vigevano en 1975. La trayectoria plástica de la artista estudia la posibilidad fenoménica de formas y estructuras elementales. En esta base la acción se desenvuelve con un rigor absoluto entre intuición y verificación de un sistema matemático. Una vez preferida una forma primaria, como por ejemplo el círculo, Apollonio estudia las posibilidades estructurales para hacerla activa, buscando el máximo resultado con la máxima economía. Todo ello no está contaminado de elementos de orden subjetivo, porque la intención es la de perseguir una precisa función comunicativa a nivel visual.

Desde 1975, nuestra artista realiza obras basadas en la relación ortogonal de líneas paralelas coloreadas, verticales y horizontales con fondo negro, expuestas en la personal de 1979 en la Galería Estructura de Milán. Su actividad se demuestra especialmente intensa, en Italia y en el Extranjero, hasta los inicios de los años ochenta, cuando decide dedicarse al estudio y a la investigación. Actualmente Marina Apollonio vive en la ciudad véneta de Padua.

Y en esta ocasión, recuerda a Walter Gropius, que encontró en Ulm en 1968: “Los estudiantes lo criticaban, vete a saber cuál era el motivo, a un hombre tan genial. Cuando lo conocí no logré decirle nada dado que yo no sabía ni el inglés ni el alemán… así que le hice una reverencia”.

La artista cree en un arte programado, algo visual y mental que no ha improvisado  o no se ha dejado llevar por la auténtica investigación de sensaciones, come se suele hacer en estos tiempos; “Por ejemplo a mí el plátano pegado a la pared no me interesa. No hay improvisación en la visualización óptica y cinética de acrílicos sobre madera que generan el efecto de una espiral en movimiento, en las instalaciones que mirándolas crean confusión” explica muy convencida.

“Estábamos lanzados por hacer algo nuevo, por inventar” comenta aquellos años vanguardistas cuando daba vueltas por Europa. Y sigue: “No existían rivalidades o envidias, nos conocíamos todos… He probado de todo, pero no ha sido siempre fácil”. Todo cambió cuando en 1968, Peggy Guggenheim le compró la obra ‘Relieve n. 505’.  Y concluye: “Ahora a Venecia llevo un trabajo realizado para la ocasión ‘Entrar en la obra’: se trata de un círculo que gira, colgado a una pared, y en una sala  la misma rueda en movimiento, proyectada en las paredes, techo y suelo negro…/… no hay mejor para una artista que tener una idea y poder realizarla”…

Así pues, esta es la historia de otra mujer valiente, una autora que ha llevado y lleva a cabo su trayectoria artísticamente muy personal, totalmente fiel a la forma elegida.

 

 

MARINA APOLLONIO. Más allá del círculo. Peggy Guggenheim Collection – Palacio Venier dei Leoni – VENECIA (Hasta el 3-3-2025)

Carmen del Vando
mjandrade@rtva.es
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