Marilia, la libertad hecha mujer

Marilia

Marilia, la libertad hecha mujer

Marilia

Fotografía de Gus Alves

 

Tras un lustro siendo la voz de toda una generación, de varios millones de discos vendidos y de haberagotado las entradas de todos los recintos en los que actuaba Ella Baila Sola decidió poner un punto y aparte en su carrera y embarcarse en el proyecto ‘Subir una montaña’, el cual vio la luz en octubre del año 2013. Marilia, la libertad hecha mujer.

Mujeres Valientes: En octubre del año 2013 se publicaba el primer CD de su nueva etapa, ‘Subir una montaña’. ¿Era una necesidad el llevar a cabo este punto y aparte en su carrera?

Marilia: Sí, la verdad es que el tiempo siempre pasa para darte oportunidades y aprender cosas. Para mí ha sido necesario el tiempo que ha pasado para componer este disco. Todas las canciones las compuse unos meses antes de entrar a grabar. Creo que solamente hay una que rescaté de años anteriores, porque seguí componiendo. Pero sí, es un tiempo necesario para lo que haces en cada momento. Aprendes. Es una oportunidad para contar cosas nuevas. En realidad hubiera hecho un disco diferente hace cinco años o hace seis, y éste es el que podía salir en ese momento. Igual que ahora lo que pueda escribir estará lleno de cosas que he vivido y que me han pasado también en estos últimos meses y años.

 

Marilia

Fotografía de Robayna

 

MV: Ha apostado por la autogestión, ha sido muy valiente…

M: Admiro a la gente que apuesta, hombre o mujer, por un proyecto propio y que cree en sí mismo todos los días. A veces hay días que es más fácil y otros más difícil. Pero es algo que tenemos que hacer. En este caso el que fuera autoeditado fue la mejor forma que encontré en ese momento de apoyar el trabajo como yo creía que quería hacerlo. De la forma que lo quería hacer en ese momento. Trabajando como a mí me parecía que tenía que ser. Creo que la responsabilidad me llevó también a hacerlo de forma autoeditaday a tirar para adelante de ese modo. En otra situación, a lo mejor, lo que te conviene o lo que ves más positivo para tu trabajo es otra forma, pues también. Pero al final, el apoyo de la gente por mucho que seas tú el que apuesta…Obviamente todo el dinero que tengo va a mi proyecto y quiero trabajar con la gente que quiero trabajar, quiero elegirla, que me elijan… Es una especie de familia que vas creando y una apuesta que haces en ti y en algo que quieres hacer, en el modo.

MV: A primera escucha las nueve composiciones guardan un mensaje de positividad. Sin lugar a dudas, algo buscado…

M: Cada uno tiene que escribir sobre lo que le mueve. En ese momento también a mí me apetecía escribir sobre cosas que me han ocurrido y que he visto. Me apetecía contar historias con mucha claridad y hay bastante entre líneas. Hay historias en las que también hay un guiño cómplice al oyente con topicazos que estamos acostumbrados a ver alrededor. Es lo que quería compartir en ese momento y, creo que sí, en ese sentido la mujer tiene mucho que mostrar desde su punto de vista. Me parece que los roles están muy establecidos, no necesariamente reflejan lo que está pasando. A veces en la música, como en otros sectores, el feminismo, que está entendido como con una connotación peyorativa, en este caso es simplemente que la mujer se exprese y que haga lo que quiera hacer. Que apueste por ella misma y que cuente las cosas desde su punto de vista sin miedo y sin tener que encajar en un patrón necesariamente masculino. Pero es lo que es este disco. Contar las cosas que me apetecían contar y, efectivamente, sí hay puntos como muy topicazos que creo que están cambiando pero también consiguen que la gente al escucharlos pues sonría y conectemos. Ojalá que haya canciones en las que la gente sonría y que empecemos a desmontar algunas situaciones que nos rodean. Al final escribo lo que me ocurre alrededor y que me influye en el mundo en el que vivo, el día a día.

MV: ‘Casi me rindo’ es otra de las canciones clave del CD…

M: Ocurren cosas alrededor que nos llevan, a veces, a pensar que debemos de tirar la toalla y me parece que hay que escuchar a la voz de dentro también y no guiarnos tanto por lo de fuera. Precisamente seguir luchando por lo que uno cree y seguir trabajando. Tampoco, a veces, es simplemente no retirarte, no rendirte… Creo que los grandes focos están fuera de este momento. Lo que cuenta esta canción es, precisamente, la resistencia, el homenaje a la lucha que todos hacemos por las cosas en las que creemos y por hacer las cosas a nuestro modo.Puede desalentarnos la situación actual, en muchos sentidos, y está muy bien recordar que tiene un valor, que cada uno encuentre su fortaleza dentro y que saque lo mejor de sí mismo a pesar de las situaciones. Ahí es cuando aprendemos también. No he podido evitar que mis canciones hablasen de algo así porque es lo que también estoy viviendo en este momento, tanto socialmente como en nuestro país, que se ve reflejado lo que hay. Para una mujer también. De hecho, esta canción también habla de cómo a veces se espera que una mujer sólo quiera gustar. Creo que tenemos mucho más que hacer y que descubrir de nosotras y de todo lo que queremos hacer. Cualquier persona. Es algo que nos lo debemos todos a uno mismo. En ese sentido esta canción sí que habla de eso, de no conformarse con lo que esperan de ti.

 

 

MV: Otras de las imprescindibles es ‘Subir una montaña’. Cuesta, pero se puede lograr…

M: En realidad la libertad es elegir tu camino. Todos ejercemos eso. La canción lo que habla es más de mirar hacia dentro, que es ahí donde está el camino… Recorrer por fuera, pero también por dentro. La pequeña reflexión que hace esa canción. No depende tanto de lo que ocurre afuera, que está fuera de tu control, sino de lo que tú quieres hacer. Si solamente estás haciendo lo que quieres hacer ya tienes una felicidad, ya estás conquistando algo. La cima no es, de repente, que todo esté a tus pies sino haber hecho el camino que querías hacer. De eso habla un poco. No creo que se haya que sufrir, necesariamente, ni que tenga que ser terriblemente duro. Creo que es al revés, a veces es difícil deshacernos de prejuicios o de la sensación de que no puedes, no debes… Creo que, en realidad, es caminar lo que te va haciendo hacer tu camino, caminar y elegir, decidir… No era mi intención que pareciera tan difícil, sino que el regalo es lanzarte, hacer el camino.

 

 

MV: Ya en su anterior etapa algunas de sus letras tenían a la mujer guerrera como protagonista, como en ‘Mujer florero’…

M: Siempre ha estado en las temáticas de mis canciones, en eso no he cambiado. A mí me parece que cada uno puede elegir lo que quiera hacer. Es verdad que lo decides cada día lo que quieres hacer, y si quieres ser mujer florero o no también lo vas a decidir cada día. Está en cada uno. Esa canción es para divertirse y sonreír pero sin ofender, también. Puedes ser lo que alguien quiere ser y me parece súper lícito. Estamos rodeados de tópicos y de cosas que ya casi ni nos planteamos.

 

 

MV: Actualmente, ¿cuál es la situación de la mujer en la música?

M: Me siento identificada con un tipo de mujer y, a lo mejor, otra persona con otro. Me parece bien que cada uno pueda expresarse de la forma que quiera. No quiero ser quien juzgue a otra mujer. Pero sí me parece que la industria es una cosa y que las mujeres, a veces, no somos todo lo que podemos ser pues por las limitaciones de una industria o las que una elije también, o no tiene más remedio… La música va por un camino, es una cosa, y la industria es otra. Coinciden a veces, encuentran un punto medio. A veces la gente se adapta y entonces recibimos un montón de productos que están hechos un poco en un despacho, otro poco con el talentazo de una mujer que no deja de tenerlo porque se ponga un bañador pero puede conectar más contigo o no. En ese sentido es un momento un poco curioso porque se mezclan cosas que tienen que interesar a todos. Cada uno elige lo que escucha, de eso se trata. Si estoy escuchando una canción buena no necesito, no sé, una imagen provocadora en bikini, es que no me hace falta. Pero bueno, que cada uno haga lo que quiera… Siempre ha estado ahí, ese elemento, ese ingrediente en casi todo… En el cine… Se puede usar de una forma o de otra, pero no deja de ser como una forma de vender… No lo sé… Hay tantos casos diferentes… También hay mujeres con tanto talento… Hay una parte de búsqueda en la mujer, de su lugar y su seguridad… Que lo buscan en un camino y, a lo mejor, acabarán haciendo otra cosa… También hay un margen de prueba, que todo el mundo tiene derecho a tenerlo, a equivocarse o hacerlo y el que quiera consumir o creérselo, o lo que sea, es muy libre de hacerlo. Cada uno tenemos que hacer lo que queramos o propongamos. Sí, reconozco que a mí me gusta más escuchar las canciones y no necesito esa parte tan… Es una opinión personal y de ninguna manera creería que es la única y necesaria. Para mí la música me ha llegado de otra forma y la disfruto por otros motivos.

MV: ¿Ésto está cambiando poco a poco?

M: Al final nuestra profesión va unida a la imagen también. Puedes tener una imagen que desalienta a gente, no anima a escuchar… Esa parte, también, no la puedes negar. Si para la masa se consigue mucha más atención cierta imagen, pues esas personas están llegando a más gente. Que el mundo funcione así… No es siempre así. No ocurre a todo el mundo. Ni la gente siente igual. La música está ahí para acompañarnos y cada uno la siente de una forma y la hace suya. Habrá gente que le entre por la imagen… En realidad la conexión y la música te acompañan… Para mí se produce de otro modo. Entiendo que también juzgamos mucho la imagen y que tenemos que apostar a hacer un disco por la imagen. Tiene su público. Cada estilo tiene su público y que vaya evolucionando depende del nivel cultural, de muchas cosas que puedan ocurrir, pero no sé a qué ritmo ocurrirán o si… No tengo ni idea… Si se puede medir la calidad por eso…

MV: Llevando casi 20 años en el mundo de la música, ¿qué consejo le daría a todas aquellas valientes que quieren comenzar en él?

M: Nadie va a venir a salvarte de nada. Hay un concepto erróneo que tenemos en la música de que alguien va a llegar y te va a convertir en una estrella de no sé dónde. Eso es una fantasía total. Eres tú quien tienes que apostar por ti, por creer en lo que haces. Prepararte, estudiar, componer, apostar por lo que escribes, por lo que te gusta hacer, trabajar con gente que te guste… Pero no necesariamente poner todo tu valor en que alguien crea o no en ti. Porque eso no va a pasar, no va a llegar alguien y te va a solucionar la vida. Esa mujer, si alguna vez se lo ha creído, no le ha beneficiado o no nos ha beneficiado mucho. Es el momento de creer en una misma y encontrar a gente que te apoye, buscar gente que crea en ti y apoye lo que tú quieras hacer. No tener que adaptarte y encajar en el proyecto de otra persona. Hacer las cosas uno mismo es lo que tiene sentido en este momento, ahora más que nunca.

 

Marilia

 

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Adrián Verano Bollullo
adrianverano@hotmail.com
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