
30 Abr Marca personal para mujeres
Guía para empezar a tener tu marca personal y te puedas sentir una mujer referente
Tener una marca personal hace años que empezó a ser útil. Hoy en día se ha convertido en algo absolutamente necesario en el mundo empresarial.
Si eres una mujer profesional o emprendedora, tener una marca propia sólida te va a ayudar más de lo que imaginas.
Vamos a ver por qué es tan importante que construyas tu marca:
La marca personal es una herramienta poderosa para las mujeres porque nos permite tomar el control de nuestra vida profesional, destacar en un mundo competitivo y generar oportunidades tanto profesionales como personales.
Pero, además, va a suponer una diferencia abismal en tus logros, en cómo eres percibida, en tu seguridad y autoestima y, por supuesto, en ser y sentirte referente.
Creando tu propia marca no solo contribuyes a tu crecimiento, sino también al de las demás porque:
Rompes el sesgo de invisibilidad:
Dato: Solo el 24% de las personas mencionadas como expertas en medios son mujeres (Proyecto Mujeres y Medios, 2023).
Piensa en esto: Cada vez que una mujer comparte su conocimiento, normaliza que otras lo hagan.
Creas un legado (no se trata solo de “personal branding”)
Tu marca es una herramienta para:
Inspirar a otras: Siembras una semillita en la mente de las demás: “Si ella pudo, yo también”.
Cambiar narrativas: Ejemplo: Mujeres en STEM que comparten sus procesos en redes sociales.
Abrir puertas: Cuando destacas, allanas el camino para quien viene detrás.
Pero, claro, a veces tener conciencia de esto, no significa que sepamos cómo hacerlo y por dónde empezar.
Esta pequeña guía que te indico a continuación puede orientarte para que des los primeros pasos para construir tu marca (incluso si dudas de ti misma):
Identifica tu “porqué” único.
Saber en qué eres única, personalmente, es de los ejercicios más difíciles y ambiguos a los que me he enfrentado. De hecho, la primera respuesta suele ser “no lo sé”.
Crear tu propia marca sin saber responder a la pregunta principal pone muy cuesta arriba el proceso. Y es que tenemos un desconocimiento de nosotras mismas y de nuestros talentos abrumadora.
Mi recomendación es que, si te atascas en este punto, busques a quien pueda sacarte del atolladero. Puede ser la mejor inversión de tu vida.
Te propongo un ejercicio sencillo para que tires del hilo: “La pregunta del café”
Imagina que estás tomando café con una amiga y te pregunta: “¿En qué temas me recomendarías especializarme?”.
Anota tus 3 respuestas espontáneas. Curiosamente, esas áreas suelen ser tu zona de valor oculto.
Encuentra tu voz auténtica:
Es decir, tu forma de dirigirte al mundo: tu tono y tu lenguaje (cercano, técnico, desenfadado,etc).
Digas lo que digas, hazlo a tu forma. No imites a otras: tu valor está en tu perspectiva única (ej. tu experiencia laboral, tu maternidad, tu resiliencia, tu creatividad, etc.).
Empieza pequeña, pero empieza
No esperes a tener miles de seguidores para construir tu marca; al revés, tener tu propia voz es lo que atraerá a tus seguidores y puedes empezar desde hoy: comparte contenido en LinkedIn, escribe un blog, habla en eventos locales.
Todas las grandes referentes empezaron siendo ‘solo una’, ellas no esperaron a ser ‘muchas’ para empezar.
Las referentes no nacen, se hacen paso a paso. Tu marca es el inicio del camino.
Pero, sin duda, lo que más te va a costar de este proceso de creación de marca -y por lo que te vas a atascar en más de una ocasión- son tus prejuicios y creencias acerca de lo que significa ser referente.
Llegadas a este punto voy a hacer una pequeña aclaración: tener marca no te convierte automáticamente en una mujer referente, pero quien llega a serlo tiene una gran marca personal por detrás.
Por eso es tan importante que dediques tiempo a construir la base (tu marca) que te ayudará en el camino a ser una referente.
Para ello, vas a necesitar eliminar todas las creencias que te limitan, como por ejemplo los mitos en torno a la figura “referente”; estos mitos son una de las causas que frenan a miles de mujeres para primero, identificarse como tales, y segundo, para dar un paso adelante y mostrarse.
Muchas mujeres subestiman su valor porque comparan su trayectoria con estándares irreales.
De entre todos los que existen, estos 5 Mitos sobre ser Referente suelen ser los más habituales:
Mito 1: “Necesitas tener un currículum impresionante (o tener miles de seguidores en redes sociales)”.
Ser referente tiene que ver con el impacto que genera en las personas, no en acumular likes o tener múltiples títulos.
Las referentes más auténticas no son las que lo saben todo, sino las que usan su voz aunque su currículum no sea “perfecto”.
Dato curioso: El 72% de las mujeres confía más en recomendaciones de perfiles “reales” con sólidas marcas personales que en influencers masivos (Estudio Nielsen, 2023).
Mito 2: “Debes ser una experta con décadas de experiencia”
Todo lo contrario: Las referentes más inspiradoras son mujeres que en algún aspecto de sus vidas han roto la norma, iniciando el camino para las demás personas. Y en esto no hace falta tener experiencia, simplemente, hacer las cosas de forma diferente a lo que se esperaba.
Dato curioso: Las mujeres referentes, se muestran como aprendices perpetuas, no como gurús.
Mito 3: “Tienes que mostrar solo éxito y seguridad”
Aunque parezca mentira, aún perdura la idea de que para impactar en los demás hay que ponerse una coraza y mostrar solo lo bueno: los logros y los reconocimientos.
Cuando la verdad es que la vulnerabilidad atrae y genera conexiones más reales.
Dato curioso: Los posts que mencionan fracasos tienen un 32% más de engagement que los de solo éxitos (LinkedIn, 2024).
Mito 4: “Es egoísta o presuntuoso hablar de ti misma”.
Buah, reconozco que este mito me encanta desmitificarlo: Cómo se ha llegado a manipular el mensaje de la falsa humildad durante décadas.
De manera que si cuentas algo sobre ti y, sobre todo, decir que eres buena en un tema o se te da bien, eres una persona vanidosa y superficial.
Este mensaje ha calado mucho más en las mujeres: el mandato social (de la mano del religioso) era devolver a la mujer a un segundo plano, un puesto menos visible que no destacara si quería ser considerada una mujer socialmente aceptable.
Esta penitencia invisible sigue estando viva en el subconsciente de muchas mujeres; tanto, que abandonar ese lugar más privado y oculto a los ojos de los demás es una de las barreras más infranqueables con el que nos enfrentamos todavía hoy en día.
Pero ¡ojo! Si no te haces visible, privas a otras de tu perspectiva.
Tu silencio no es humildad: es un vacío que nadie más puede llenar como tú.
Mito 5: “Ya hay demasiadas personas hablando de esto”
Eso va a depender un poco del tema que escojas. Puede ser que si te dedicas a educación y crianza, por ejemplo, encuentres ya muchos referentes en estos ámbitos, mujeres y hombres. ¿Y?
Nadie tiene tu combinación única de experiencias, estilo y valores.
Piensa en 3 referentes de tu campo. ¿qué aspectos coinciden con tu enfoque y qué agregarías o matizarías de su mensaje? Ahí tienes tu diferencia. No hace falta inventar la rueda, la innovación puede venir precisamente de introducir algo nuevo o distinto en el mensaje instaurado.
Ejemplo: “Todas hablan de liderazgo corporativo, pero yo hablaría de liderar desde la introversión”.
El mundo no necesita mujeres perfectas. Necesita más mujeres que decidan que su voz -con sus grietas y colores- es valiosa y merece ser escuchada.
“Cuando una mujer eleva su voz, cambia su vida. Cuando muchas lo hacen, cambian el mundo“. Melinda Gates.
Cuéntame: ¿Qué mito te frenaba y cómo lo rompiste?.
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Soy Raquel González y te ayudo a sacar a la Mujer Referente que llevas en tu interior de la mejor manera posible. Puedes empezar a través del libro-guía ERES UNA MUJER REFERENTE (Amazon) o conectando conmigo a través de mis redes sociales (Instagram y LinkedIn). Allí nos vemos.

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