Dragonas del Guadalquivir... La fuerza del río de las mil vidas

Dragonas del Guadalquivir… La fuerza del río de las mil vidas

Dragonas del Guadalquivir... La fuerza del río de las mil vidas

 

Dragonas del Guadalquir… Paladas de vida

 

Ellas son las Dragonas del Guadalquivir, y hoy me sumo a esa foto, en representación de Mujeres Valientes, para sentirme y ser parte de ellas: porque ellas son las que mejor representan la fuerza de un río del que se llevan energía y vida. Una vida de un río que tiene más de mil y en el que, tarde tras tarde, dan lecciones de poderío, amor propio y coraje.

Carmen, María, Inés, Macarena, Rocío, Manuela, Alberto, Nacho y Dani**… Son algunas de las componentes de la Asociación Breast Cancer Survivor Sevilla (BCS Sevilla), y con ellas me ha tocado esta tarde surcar las aguas del Río Guadalquivir.

Una tarde en la que estas supervivientes de cáncer, me han dejado acompañarlas en una de sus muchas travesías por unas aguas, de las que ya se han hecho dueñas a base de muchas paladas.

Paladas que no son sólo paladas. Paladas que les ayudan a avanzar y a demostrarse a ellas mismas que no hay dolor, que pueden seguir, que no hay nada que las pueda parar… Y que si lo hay, ahí están las otras para recoger el testigo y continuar, como decía Ángeles del Valle* :

 

“Con los labios pintados y la sonrisa puesta”

 

Dragonas del Guadalquivir... La fuerza del río de las mil vidas

 

Hoy me ceden el puesto de tambor. El lugar privilegiado para hacer de silenciosa observadora de dos horas de duro entrenamiento. Un entrenamiento en el que la voz de la capitana y presidenta de la asociación,  mi querida Rocío Fernández, va marcando cada una de esas paladas llenas de vida.

Es duro, muy duro…: “Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve… Cambio… Más… Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez… Una más… Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez… Bien…”

Quien va indicando el ritmo es Rocío. Pura energía y pasión, y guía de un barco lleno de ímpetu y corazón.

 

Rocío Fernández. Capitana del Barco Dragón y presidenta de BCS Sevilla.

 

Todo está medido en este bote. Nada es improvisado porque son profesionales del “oficio” de sobrevivir y para ellas no hay aguas que se les puedan resistir.

 

Dragonas del Guadalquivir... La fuerza del río de las mil vidas

 

Premio Universidad, Mujer y Empresa. Premio Roma 2023 en la Categoría Deportes, convocado por la Universidad Pablo de Olavide, o Claveles de la Prensa, entregado por la Asociación de la Prensa de Sevilla, son algunos de los reconocimientos que no premian el éxito sino el esfuerzo infinito que realizan las Dragonas del Guadalquivir para reivindicar su razón de ser y lo que la han convertido en todo un ejemplo: La superación del cáncer en equipo.

 

Porque eso es lo que son las Dragonas del Guadalquivir: un equipo

 

Un sólo cuerpo que sabe que tiene que estar perfectamente sincronizado para que ninguna haga más fuerza que la otra; y en el caso de que esto sea así, avisan para que las demás sepan que necesita tomar aire… Y cogen el relevo y suman el peso de la que se detiene unos segundos para respirar y después continuar. Y así hasta el final de un entrenamiento que las lleva a todas hasta el límite de su resistencia.

Un límite ante el que no ceden porque las dos horas de intensa preparación son el preludio de las veces que se han subido al pódium, en el que además de colgarse medallas, les ha servido para revalidar la certeza de que son imbatibles e invencibles.

La travesía siempre está acompañada de silencio total cuando tienen que seguir las indicaciones de Rocío, pero también de risas, de comentarios y palabras de ánimo para dejarse contagiar y poder llegar al final de una jornada en la que Sevilla, no es la misma ni a la ida ni a la vuelta del entrenamiento.

 

Y es que Sevilla desde el Río Guadalquivir se ve diferente

 

Es una manera de descubrir esa luz que la ha hecho tan especial y que incide de forma distinta en el líquido que da cobijo a una auténtica ciudad flotante y paralela. Una ciudad en la que estas dragonas levantan admiración por donde pasan.

El final del día para ellas es el momento del relax. El instante en el que comentan cómo se han visto y en el que se vuelve a escuchar la voz de Rocío: “Hemos ido a una media de 3,27 metros por palada… ¡Eso está muy bien!” 

Sin soltar la pala asienten y respaldan el dato que les ha dado su capitana, porque esos metros son metros que representan vida.

Y se van bajando del bote empapadas. Organizando lo que queda de tarde y lo que tienen que hacer cuando lleguen a casa o mañana a sus trabajos o empresas. Recogen, se despiden entre ellas y vuelven a sus vidas en la tierra. Unas vidas plenas en las que la actitud se queda corta para estas dragonas que saben, porque lo saben, que ya para siempre son las dueñas de su destino.

NOTA: Cuando escuchen el sonido de un tambor y vayan cruzando algunos de los diez puentes que unen la ciudad, no duden en mirar al río porque ahí podrán ver a las que ya son un emblema para Sevilla…

 

… Las Dragonas del Guadalquivir

 

Gracias, Dragonas. Gracias por dejarme palear con vosotras y por cuidarme en este recorrido. Gracias por ser tan generosas y, entre palada y palada “regalarme” algún retazo de vuestras vidas y experiencias. Gracias por hacerme sentir una dragona más y por prestarme vuestras alas para volar por este río de las mil vidas.

 

  • Ángeles del Valle, es la mujer cuyo fallecimiento ha sido la motivación principal de los éxitos obtenidos.
  • Son muchos los hombres que como Alberto, Nacho y Dani acompañan a las Dragonas del Guadalquivir en sus entrenamientos y que son mucho más que parte de un equipo. Apoyo sin fin, parejas de otras componentes y, por supuesto amigos..
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MARÍA JOSÉ ANDRADE ALONSO
mjandrade@mujeresvalientes.es
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