Dorothea Tanning. Detrás de la puerta, invisible, otra puerta.

Dorothea Tanning. ‘Detrás de la puerta, invisible, otra puerta’. Museo Reina Sofía

Dorothea Tanning. Detrás de la puerta, invisible, otra puerta.

Dorothea Tanning. ‘Detrás de la puerta, invisible, otra puerta’. Museo Reina Sofía

 

Primera retrospectiva de esta artista exponente del surrealismo e importante figura de la vanguardia cuya obra fue transcendental en el arte y el diseño contemporáneos.

Así pues, valiéndose de más de 150 obras producidas entre 1930 y 1997 (inéditas en su mayor parte), la comisaria Alyce Mahon, tras varios años de preparación,  ha organizado esta nueva trayectoria de la artista.

 

Dorothea Tanning, llega al Reina Sofía como figura relevante de la vanguardia internacional

 

De hecho, Dorotea Tanning (Galesburg, Illinois, 1910 – Nueva York, 2012) se da a conocer gracias a los préstamos del Centro Pompidou, de la Tate o del Museo de Arte de Filadelfia, así como de colecciones privadas y otras instituciones, por medio de una gama de medios y lenguajes: pinturas, dibujos, collages, esculturas e instalaciones.

Figura relevante de la vanguardia internacional, ejercitó un gran influjo en el arte y el diseño contemporáneos, consciente del poder del arte para la creación de espacios, sensaciones e ideas surreales.

El título se refiere a un tema recurrente en su obra: una adaptación de una entrevista que dio Tanning al crítico francés Alain Jouffroy en 1974, en la que explicaba que su arte inicial exploraba “este lado” del  espejo o de la puerta, mientras su arte sucesivo se dirigía al “otro”, ofreciendo “un vértigo perpetuo”.

 

Dorothea Tanning y su influencia en el arte y el diseño contemporáneo

 

Según Tanning, la puerta no es un simple umbral en su arte, sino una invitación para ir más allá de lo real y entrar en un universo de sueños y temores. De esta forma llegamos a una perspectiva sinfín para atraer al espectador. La autora enfoca el simbolismo de la puerta y su poder para dividir el espacio privado y público… hasta tal punto que en sus pinturas y esculturas, los cuerpos entablan una lucha contra la puerta, huyen de las paredes o sueñan con deseos prohibidos, llegan a la puerta entreabierta o atraviesan su marco oscuro. Solo una puerta medio abierta con el número 202 parece ofrecer alguna salida, aludiendo a una canción popular de 1919 titulada ‘In Room 202’, que cuenta la historia macabra de la esposa de un gángster, que se envenenó en esa habitación 202 de un hotel de Chicago.

 

Dorothea Tanning ofrece su arte de “vértigo perpetuo”

 

Algunas de las obras de Dorthea Tanning en una de las salas del Museo Reina Sofía

 

¿Su arte? Como ella misma explicaba: “Tú sacas el cuadro de su jaula junto con la persona (…) Tú eres simplemente el visitante magníficamente invitado. Entra”, invitando al espectador a penetrar en su mundo de revelaciones ocultas.

Ocho apartados forman el contenido de esta cita, iniciando con un delicado autorretrato a lápiz de 1936 y se concluye con otro posterior ‘Mujer artista, desnuda, de pie (1985-87).

Aunque su producción se inspiraba en sus vivencias personales, Tanning también bebió de una extensa serie de fuentes literarias, desde la novelas góticas de Ann Radcliffe y Horace Wimpole hasta los poemas de Charles Beaudelaire y Arthur Rimbaud, atravesando su entorno surrealista en los Estados Unidos y Francia.

 

Dorothea Tanning invita al espectador a penetrar en un mundo de revelaciones ocultas

 

Nacida en los EEUU, muy joven se va a París, donde vivió durante 28 años antes de trasladarse a Nueva York. En la gran manzana colabora como ilustradora independiente para varios grandes almacenes como Macy’s, cuyos ejemplos se muestran en esta ocasión.  Fue la exposición ‘Fatastic Art, Dada and Surrealism’, de 1936, la que introdujo a la artista al surrealismo. Allí conoce al célebre pintor Max Ernst, que le facilita el acceso a los círculos del Surrealismo. En 1946 llegan a casarse formando no sólo una pareja sentimental sino también creativa y, tras la segunda guerra mundial, vuelve a París y entra en el grupo surrealista junto con su marido.

Su primera producción, que se remonta a los años cuarenta, toma el ascendiente del surrealismo  descubierto en Nueva York, pero a mediados de los cincuenta se asiste a un cambio radical. Ella misma declara “haber roto el espejo con el que veía” después de ultimar en 1957 la pintura ‘Insomnias’, otro cuadro suyo repleto de significados. En aquel lienzo, Tanning representa el trasvase de energías en aquel particular momento histórico de la posguerra. En ese mismo año, Tanning y Ernst colaboran con Hans Richter e la película 8x8: ‘Sonata de ajedrez en 8 movimientos’.

Al cumplir 95 años, una galería de Nueva York le dedica una exposición que aúna por primera vez todos sus cuadros. Ocasión, que hace afirmar a los críticos que ‘Eine kleine Nachtmusik’ es indudablemente su mejor obra y la más significativa.

 

Dorotea Tanning. Eine kleine Nachtmusik

 

Además. tras la muerte del marido acaecida en 1976, empieza a dedicarse a la poesía y a la escritura de algunas novelas, entre ellas la más conocida es la titulada ‘Chasm’, publicada en 2004.

Otra artista valiente, sin ningún temor a escandalizar ilustrando el mensaje de su arte, en tiempos nada fáciles, ciertamente más difíciles que los actuales, para las mujeres.

‘Detrás de la puerta, invisible, otra puerta’ DOROTHEA TANNING                                                        

Museo Reina Sofía –Madrid (hasta el 7-1-2019)                                                                                

Tate Modern -LONDRES (del 26-2 al 9-6-2019)

Carmen del Vando
mjandrade@rtva.es
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