Desheredación injusta por falta de relación familiar

Desheredación injusta por falta de relación familiar. Mujeres Valientes

Desheredación injusta por falta de relación familiar

Desheredación injusta por falta de relación familiar. Mujeres Valientes

 

Sí, somos nosotras, de Mateos y Huelga Abogados. Esta vez me toca a mí, María y hoy escribo, en Mujeres Valientes, sobre una chica muy especial. Tan especial que se me ha quedado grabado a fuego en la memoria.

Os presento a Tania, una mujer que ha vivido siempre con su padre, dado que su madre la abandonó de pequeña. Ojo, su propia madre. Siempre se dicen que las madres son implacables con sus hijos, y la realidad es así. Pero a veces hay lunares negros en las telas blancas.

Tania se formó como trabajadora social en la Universidad de Complutense de Madrid, y tras graduarse, se trasladó a la ciudad de Córdoba a vivir tranquilamente con un trabajo de funcionaria interina en el Ayuntamiento, para atender y ayudar a la gente de más necesidad.

Vivía tranquilamente con su padre y su hermana pequeña, pues su padre había rehecho (a medias) su vida y ella conoce a un chico especial con el que empieza una relación.

Todo va bien. Se compran una casa cuando Tania aprueba las oposiciones para trabajar como funcionaria en el Ayuntamiento, planean una boda, y luego resulta que se encuentra con una pesadilla: Un oficial del Juzgado de Córdoba advirtiéndole que tiene que recoger una notificación.

Cuando Tania, extrañada, va al Juzgado, se encuentra con una demanda interpuesta contra ella por su madre, Elena. En dicha demanda, ejercita una acción de nulidad de testamento. Tania no entiende absolutamente nada de nada y se queda pasmada mirando la demanda, hasta el punto que sufre un ataque de ansiedad.

Cuando se relaja y se calma, acude a su pareja, que es abogado. Él se pone en contacto con la parte contraria, en concreto con su letrado, en virtud del cual se informa de más detalles sobre la demanda que le han puesto a Tania.

La madre de Tania había sido desheredada por Laura, la abuela materna. En consecuencia, al no haber más herederos, Laura nombró expresamente a Tania como su heredera universal. Tania no había tenido jamás contacto con la familia de su madre, de hecho ni siquiera sabía que su abuela había fallecido.

En el inventario de la herencia había dos viviendas, cincuenta mil euros en una cuenta y noventa mil euros en otra. Y todo era suyo al parecer. Tania revisa la documentación y se encuentra con que le habían hecho un requerimiento notarial en su antiguo domicilio de Córdoba, donde había vivido hasta seis meses antes y dicho requerimiento notarial fue recogido por la casera, pensando que podía ser importante.

 

Desheredación y los requisitos que deben concurrir para desheredar

 

Como sabéis, un requerimiento notarial del 1005 del Código Civil, requiere al heredero durante 30 días para que acepte o renuncie a la herencia a la que es llamado. En caso de no contestar, se entenderá aceptada la herencia. Ese requerimiento le fue realizado por el apoderado de su abuela, un letrado con despacho en Sevilla, que tenía instrucciones expresas de realizarlo en caso de no poder localizar a Tania.

Tania se queda deshecha. Ha aceptado tácitamente una herencia que no sabía ni que existía. Evidentemente tiene un plazo para contestar a la demanda, y así lo hace. Por recomendación de su padre y de su prometido, decide oponerse a la demanda y luchar por la herencia de su abuela.

Lo que hiciera después con ella era cosa suya. Tania luchó en el Juzgado para hacer suyo el derecho que su abuela le había legado, ya no por ella, sino por su padre (que arrastraba dificultades económicas), su hermana pequeña (se encontraba estudiando), y en último lugar, su situación personal, que tendría unos ahorros guardados para emergencias.

La madre de Tania ni siquiera intentó hacer un esfuerzo por acercarse a su hija y preocuparse por ella, interesarse por su vida. Solo la movía el dinero. Tania acabó sufriendo mucho por ese procedimiento. Sobre todo, por las manifestaciones insidiosas que su madre vertió sobre ella, como que no se había preocupado nunca por su abuela, ni por ella (cuando la abandonó), que siempre había sido una “viva la vida”. E infinidad de cosas que evidentemente no quiero mencionar por respeto a Tania.

Finalmente, la Sentencia dictaminó, justamente, que la causa de desheredación de Laura hacia la madre de Tania era justa, probada y más que procedente, pues existía en el testamento un testimonio de un Juzgado en el que la propia Laura había denunciado a Elena por una agresión provocada por la fuerte adicción al alcohol de la madre de Tania.

Una de las causas de desheredación del Código Civil, es, dicho en esencia, “haber atentado contra el causante de la herencia, o haberle injuriado gravemente de palabra”.

La no procedencia de la causa de desheredación tiene la particularidad de que la carga de la prueba se invierte, es decir, tiene que probarla el desheredado. En este caso, no fue posible que Elena ganase esa demanda, así que finalmente la perdió, siendo condenada en costas por temeridad (caso poco probable que se dé en un Juzgado), y recayendo en Tania toda la herencia que le había dejado su abuela, en compensación por tantos años perdidos.

Este caso era escabroso, pero finalmente se le hizo Justicia a Tania, quien se encontró, sin desearlo, con una herencia que a día de hoy estoy segura que será capaz de administrar correctamente, acorde a los intereses que se le vengan por delante.

 

Le cedo el testigo a mi compañera Tamara y me vuelvo a encontrar con Mujeres Valientes el próximo mes de diciembre

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