
13 Jun De Andalucía a Londres: Un viaje de tradiciones y flamenco
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Y llegó el duende de Andalucía al corazón de Londres
A pesar de llevar muchos años lejos de mi tierra, nunca olvido mis raíces y siempre ando buscando eventos que me acerquen a mi cultura. Hace poco, el fin de semana del 25 y 26 de mayo, tuve la oportunidad de asistir a la Feria de Londres. No es la Feria de Abril de Sevilla, pero está muy bien conseguida.
No me hizo falta insistir mucho para convencer a dos de mis amigas, Paqui y Rocío, para que me acompañaran. Como dice mi madre: “ir de juerga con gente competente es muy importante”, ¡y yo llevaba a las mejores! Juntas disfrutamos de una de las fiestas más divertidas a las que he asistido desde que vivo aquí, ¡y mira que he ido a fiestas!
La Feria de Londres fue una experiencia increíblemente auténtica
Desde el primer momento, el ambiente me transportó a Andalucía. La comida española era bastante buena, con una selección de tapas que incluían jamón, queso manchego, tortilla de patatas y deliciosas paellas. No faltaban las croquetas, las aceitunas gordales, los pimientos del padrón, e incluso había una parrilla de carne argentina que, aunque no es habitual en la feria, estaba muy buena. Fue un placer disfrutar de estos sabores que tanto echo de menos.
La bebida también estuvo a la altura de las expectativas. No faltaron las clásicas jarras de rebujito y el vino fino, tan típicos de la feria. Y, por supuesto, también había cerveza andaluza. Mis amigas y yo disfrutamos brindando y compartiendo risas mientras comíamos y bailábamos, ¡no nos sentamos ni un minuto!
Aunque, sin duda, lo que más me impresionó fue el ambiente. La feria estaba repleta de españoles y, especialmente, de andaluces. Se respiraba un aire de fiesta y alegría que me hizo sentir como en casa. La música, la decoración y el baile flamenco crearon una atmósfera mágica. A Paqui y a Rocío, no les hizo falta ser andaluzas para bailar sevillanas sin parar, ¡incluso enseñaron a bailar a más de uno!
Desde que llegamos, a eso de las 3 de la tarde, hicimos muchos amigos, bailamos, charlamos con gente, bailamos, comimos, bailamos, bebimos, bailamos… Vamos, ¡que me recordó a la Feria de Sevilla en todo momento! Conocimos a gente de Cádiz, de Málaga, de Córdoba, de Madrid, de Murcia, de Canarias, e incluso a una almonteña (de Almonte, Huelva) muy simpática con la que estuvimos hablando de ir al Rocío el próximo año.
Allí hubo diferentes tipos de eventos, incluso un concurso de sevillanas, pero nosotras no participamos porque acabábamos de entrar y estábamos tomándonos un rebujito e inspeccionando cada rincón del recinto. Vimos actuaciones de flamenco fantásticas, coreografías de escuelas de baile, y un dj súper animado que hizo que todo el mundo bailara sin parar.
Tengo que decir que el tiempo fue fantástico, ¡tuvimos mucha suerte! Estos días lo mismo hace calor, que de repente frio, o se pone a llover. Sin embargo, nosotras disfrutamos de un día soleado, con temperaturas de unos 20 grados, ¡no nos faltó de nada!
Esta nueva experiencia nos encantó, y antes de que terminara ya estábamos haciendo planes para volver al año siguiente
La pena es que esta Feria dura muy poco, cierran a las 10 de la noche, así que a esa hora nos echaron de allí (literalmente, porque nos quedamos las últimas), y nos fuimos cantando y bailando por sevillanas.
Después de aquel maravilloso festival, nos quedamos con más ganas de flamenco, así que Paqui y yo fuimos a ver nada más y nada menos que a la gran bailaora Eva la Yerbabuena, que actuó el 8 de junio en el Festival flamenco de Londres. Fue increíble verla en directo, ¡nos encantó!
Cuando terminó el espectáculo flamenco, nos enteramos que se había organizado una juerga flamenca muy cerca, ¡y allí que nos fuimos! Cuando llegamos al pub empezamos a ver caras conocidas de gente que ya estuvo en la Feria de Londres. Había muchos españoles, pero también ingleses y personas de otros países, todos compartiendo la misma pasión por el flamenco. Escuchar y cantar todas las sevillanas y rumbas que normalmente escucho y canto con mis amigos me teletransportó inmediatamente a mi tierra, ¡que alegría más grande!
De nuevo tuvimos la oportunidad de disfrutar de un ambiente estupendo, donde todo el mundo hablaba con todo el mundo, y sentíamos que estábamos en familia. Por una vez, la música, el baile y la gente me hicieron sentir que no estoy tan lejos…
La Feria de Londres, el Festival flamenco, y la juerga flamenca me recordaron la importancia de mantener vivas nuestras tradiciones y celebrarlas, aunque estemos viviendo fuera de nuestro país. Es reconfortante saber que, a pesar de la distancia, podemos encontrar un pedacito (o en este caso, varios) de nuestra tierra en el corazón de Londres. Así que estoy deseando acudir al próximo evento, pero mientras disfrutaré de esta maravillosa ciudad que me ha acogido durante en ocho años.




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