Mujeres de Danza Mobile… Simplemente naturales

Mujeres de Danza Mobile. Cojines realizado por ellas y que se venden en el Soho Alameda

Mujeres de Danza Mobile… Simplemente naturales

Hay días que sé cómo van a empezar y éste es uno de esos en los que además estoy segura de que voy a vivir una experiencia inolvidable.

Voy a conocer a las mujeres de Danza Mobile. Unas mujeres que forman parte del gran puzzle que se comenzó a formar en 1995 y cuyas piezas han ido diseñando un espacio en el que el mundo de las artes y la discapacidad han quedado unidos para siempre.

Mercedes Vega me espera puntual y comienza a presentarme a todos los profesionales que forman parte de esta “torre de Babel”. Un gran proyecto donde la diversidad no marca la diferencia sino todo lo contrario: reafirma los valores de Danza Mobile. Unos valores en los que la creatividad es fundamental para potenciar el respeto a la diversidad y particularidad de las personas.

Recibo un cálido abrazo de Esmeralda Valderrama. Ella es la encargada de que las piezas de Danza Mobile encajen y la fundadora de este gran cuadro en el que compartir y participar, son las dosis indispensables para que Danza Mobile se haya convertido en un referente a nivel mundial.

Hay calor en Danza Mobile. Hay risas en Danza Mobile. Hay cariño en Danza Mobile… Hay amor en un círculo compuesto por quince hombres y mujeres que reciben a esta extraña como si siempre hubiera estado allí y formara parte de este grupo lleno de chispa y vida.

Me presenta Izaskún Canales. Ella es la profesional que dirige el taller de confección de cojines. Es enérgica, fuerte y cariñosa. Una vasca a la que le encanta el tiempo que hace en Sevilla y que trabaja desde hace cinco años como profesora de textil para que este grupo crezca, comparta y confeccionen, de manera ordenada, cojines a prueba de imaginación.

Comienzan las presentaciones…

– Soy M.ª José Andrade. Soy periodista y hoy estoy en Danza Mobile porque quiero hacer un reportaje para una plataforma digital que se llama Mujeres Valientes.

A ellos les explico que aunque Danza Mobile está compuesto por hombre y mujeres, hoy, y solo hoy, ellas van a ser las protagonistas.

– ¿Y por qué nosotros no podemos ser protagonistas como ellas? Pregunta uno.

– Porque ha dicho que es una plataforma digital de mujeres y se llama Mujeres Valientes.

El primero es Daniel… Le encanta dibujar. Jaime está “dormido”, pero despierta del letargo para contarme que ha hecho un baile con su amigo José en la compañía de Danza Mobile y que ha viajado hasta Moscú para representar una obra.

Irene acaba de cumplir 38 años. Es bailarina de contemporáneo y moderno, además de estar en Danza Mobile desde los 19 años. Ella es la novia de Jaime.

David tiene 29 años y es voluntario… Ayuda, hace fotografía.En momentos de caos saco la cámara y todo se calma. Es innovador, de hecho ha presentado una propuesta para hacer una App que ayude a las personas a ser más autónomas. Una especie de agenda para que no se les olvide nada.

José Manuel lleva 20 años en la compañía. Escribe poesías, hace largas cadenetas de lana con cuatro dedos de la mano. Baila y es actor.

Punam… Es dulzura y me deletrea el nombre con paciencia

Luis tiene 28 años. Con cara de broma me dice que es medio bailaor y medio “cuentacuentero”. Participa en Mariposas, uno de los espectáculo de Danza mobile. Es pintor, escultor y toca la guitarra flamenca.

Tengo muchos amigos y los profesores me quieren…

Victoria es cordobesa. Máster de Necesidad Educativa y está haciendo sus prácticas en Danza Mobile.

José Ignacio me dice, con guasa, que “tengo 26 o 27 años“. Lleva dos en Danza Mobile y hace teatro en Osuna, además de formar parte de una chirigota.

Carmen tiene 30 años. Es fotógrafa (una magnífica fotógrafa)… “Hago de todo. Me gusta rellenar los cojines… He ido a la Alameda a venderlos y tengo una novia que se llama Teresa… ¡Mira… Esta es Teresa!Y me lo dice abrazando a la mujer que está a su lado, con una sonrisa llena de cariño y ternura.

Yo me llamo Teresa y tengo 37 años. Hacemos de todo. Bailo coreografías muy bonitas y especiales y estoy ensayando con el director de teatro, Antonio Álamo”.

Soy flamenco”. La flamenca es Reyes. Es artista y lo sabe. Baila como nadie y forma parte de la compañía de José Galán.

Me llamo Rocío Flores García tengo 30 años” Rocío tiene el numero uno de expediente en Danza Mobile. Le encanta cantar flamenco y la copla.

Dania se esconde tras su risa… Es la última en presentarse y cuando le digo que es la tímida del grupo, enseguida me replica diciendo firme y con una voz llena de personalidad que “Yo no soy tímida”.

La mañana se despereza en este círculo mágico en el que ponen en común lo que van a hacer durante el día

Tenemos un encargo… ¿Sabéis qué es?. Les dice Izaskún, la profesora de confección.

Un pedido. Dice una

Eso lo hace mi abuelo. Contesta otro

Tengo sueño. Se escucha de fondo

Izaskún les cuenta, paso a paso, en qué consiste lo que tienen que dar para hacer este cojín especial y es que ellos dan respuestas a las peticiones que reciben de algunos particulares, como ocurre hoy, además de vender sus productos en el Soho Alameda.

Chicos, nos tenemos que dar prisa para cumplir el compromiso con esta señora porque es de fuera y se lo quiere llevar.

¿De dónde es?. Preguntan

Izaskún les enseña la tela con la que van a hacer el gusano que le han encargado.

Enseguida comienza el reparto de tareas: dibujar el patrón, planchar, coser, poner la máquina… Trabajo en equipo de este grupo conformado por mujeres y hombres que sienten igual que nosotros, viven igual que nosotros, hablan igual que nosotros y aman como nosotros.

Trabajan concentrados y enseguida responden a la pregunta de Izaskún.

– ¿Qué necesitamos?

– Colores y tijeras

Eligen los lápices para dibujar el patrón y de pronto se escucha cantar a una de ellas “Verde que te quiero Verde. Verde viento. Verdes ramas” Las indicaciones de la profesora son precisas para los distintos grupos que han formado.

Hablo con ellas y abren su corazón a esta desconocida que ya no lo es. Teresa me dice, mirando con cariño a su novia… “Es mi amor para siempre”… Un corrillo me habla del grupo de whatssap que tienen y del que han echado a dos porque es que han hablado mal de otros.

La vida misma en un microcosmo en el que estás mujeres sufren, aman, ríen, comparten amistad y se sienten importantes con el trabajo que llevan a cabo. Un trabajo en el que Danza Mobile es la parte responsable de un proyecto que ayuda a crecer a unas personas que, no hace mucho tiempo, apenas eran visibles.

Brindan por la vida. Sus conversaciones no pasan desapercibidas porque se sienten protagonistas de este reportaje. Posan para las fotografías y aunque los chicos también, lo hacen a regañadientes porque al ser parte del equipo les cuesta entender que este reportaje esté dedicado a ellas.

Y de pronto… Soy ellas. Soy Danza Mobile

Reyes se abraza a mi y me da un beso… Al momento vuelve a hacerlo para enseguida comenzar a trabajar con sus compañeras.

Izaskún es tajante. No las trata con conmiseración sino como a sus alumnas. Hablan entre ellas para ayudarse o para preguntar cuál es el siguiente paso que tienen que seguir.

Se escucha una música de fondo y la voz de Izaskun sigue siendo la banda sonora de esta mañana.

Apenas reparan en mi como alguien ajena. Me hablan, me dan besos, me abrazan, acarician mi cara. Me cuentan algunos secretos. Hacen algunas revelaciones dolorosas y me piden que no lo cuente (y no lo hago).

Me están enseñando y me empapo de su sabiduría, su naturalidad, sus ganas de vivir, de aprender, de desaprender y de conocer.

En poco tiempo me he dado cuenta de que apenas sé nada. La gran lección de hoy es que todas somos iguales. Apenas hay diferencia entre ellas y yo… Perdón, me corrijo, ellas no tienen prejuicio, van de frente, dicen la verdad, no utilizan el sarcasmo y te miran a los ojos sabiendo lo que estas pensando… ¡Lo ven todo!.

Todo es relativo en un espacio en el que cada mañana se queda fuera la monotonía.

Son importantes. Se sienten importantes. Lo saben. Tienen un currículum que para mi quisiera. Por su aprendizaje de vida, por su trabajo, por sus viajes, por cómo sienten, por lo que hacen y dicen, y por cómo lo dice.

Lloran, se enfadan, discuten… Son trabajadoras, detallistas y muy meticulosas al igual que sus compañeros

Solo hay una cosa que las hace distintas y es que son naturales. Sacan fuera sus sentimientos sin miedo a nada ni a nadie. Si se enfadan se nota, si están felices también. Si se quieren lo expresan con sinceridad y verdad.

Hay mucha energía y a veces “salta” para bien y para mal. No tienen recelo. No tienen la venda que tapa al mundo (como dice Mercedes Vega). Sienten de manera descarnada porque su mente procesa la vida como es en realidad.

El momento de descanso entre talleres lo aprovechan. Es un momento de relajación. Toman el desayuno en un tiempo en el que las risas lo ocupan todo. Las parejas se encuentran. Se cuentan lo que han hecho y gritan al mundo que se aman.

Llega el momento de la danza. Antonio Quiles es el profesor que las relaja y el que intenta que conecten con ellas mismas.

Chasca los dedos para marcar el ritmo y las devuelve a la tierra para que las acoja y puedan reconocer su cuerpo… Su voz ocupa la gran sala. Un lugar en el que todo trascurre muy despacio… pausado… lento… sosegado… tranquilo.

Suena la música… Las notas entran en el cuerpo de las que estamos allí y lo activa de manera individual y común… Es la hora de sentir que formamos un solo ser que ocupa una sola dimensión en ese universo tan particular.

Sus cuerpos son sagrados. Están totalmente concentradas y se dejan llevar… En su mundo también hay lágrimas, dudas y contradicciones. Es la vida en una sala llena de espejos en los que no da miedo mirarse porque no hay nada que esconder y en la que nadie es extraño ni está fuera de lugar.

Antonio lo ha conseguido: hay libertad porque nada está medido en ese movimiento continuo de todas en una

En Danza Mobile no hay compasión, ni lastima, ni pena… No hay nada de esto porque no hay nada que nos diferencie de ellas…. Solo una cosa: Ellas son… simplemente naturales, poderosas, grandes y perfectas. Ellas son… Las mujeres de Danza Mobile.

Hoy he visto, por primera vez, la felicidad… Gracias

Gracias a Fernando Coronado, a Lutgardo Rivera, a Javier Osorio, a Pepe Díaz, Janyra Ortiz, a Antonio Quiles, a Izaskún Canales, a Esmeralda Valderrama y a Mercedes Vega. Gracias a todos porque sí existe un mundo mejor y está aquí…

La compañía Danza Mobile, ha sido reconocida con el Premio Max Aficionado o de Carácter Social 2018.

Fotografías realizadas por Mª José Andrade.

Mj. Andrade
María José Andrade Alonso
marandalo67@gmail.com
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