Cloti Martínez y el amor por el orden

Cloti Martínez. El arte de ordenar tu casa y llenar de felicidad tu vida

Cloti Martínez y el amor por el orden

Cloti Martínez. El arte de ordenar tu casa y llenar de felicidad tu vida

Cloti Martínez. El arte de ordenar tu casa y llenar de felicidad tu vida

Cloti Martínez viene a poner orden en  nuestras casas. Sí, efectivamente lo has leído bien: PONER ORDEN. Pensabas que lo tenías todo controlado? Sí es así ten por seguro que cuando acabes de leer esta entrevista te pondrás a reorganizar armarios, abrir cajas, hacer sitio…Todo un ejercicio en el que vas a tomar conciencia de que en realidad te sobran más cosas de las que necesitas y usabas, y de que hay mucha gente a la que ayudarás si se lo das.

Ellos serán los encargados de alargar la vida de esos objetos y prendas que ya no utilizas y que guardabas no se sabe por qué motivo que ya olvidaste…¿Estás preparada?…Comenzamos a vaciar el armario.

 

Reorganizarte de Cloti Martínez Peinado

MjAndrade.- “Aprender a desprenderse y tomar decisiones” Dices que ordenar no siempre es fácil por eso usted da una serie de consejos o reglas. ¿Cuáles serían esos consejos?

Cloti Martínez.- Hay muchas formas de hacer las cosas; obviamente, cada uno tiene una manera de gestionar sus procesos pero yo creo que la mejor forma, la que más nos puede convenir a todos, es empezar poco a poco. Comenzar por aquello que menos nos cuesta. Todos tenemos en la cabeza algo que nos ronda que podríamos deshacernos de ello, que podríamos donar: alguna ropa que le gusta a alguien cercano como una amiga. Y es eso, empezar por esas cosas que sabemos que podemos desprendernos de ella sin ningún tipo de temor, ni de dolor, ni de agobio. Poco a poco iremos incrementando esa dificultad y por lo tanto me cuestará más porque cada vez me enfrento a aquello que más me gusta o que más dolor me provoca en desprenderme de él. Tenemos que ir gestionando y entrenado la toma de decisiones.

MJ.- Una de las cosas que dice es que hay que eliminar parte de tus pertenencias, pero es que cuesta mucho trabajo deshacerte de esas cosas. Son objetos a los que te sientes atado como por ejemplo el bolígrafo con el que firmaste algún documento importante de tu vida, Son cosas que poco a poco van llenando tu espacio ¿Tenemos que vivir una tragedia para darte cuenta de la gran cantidad de cosas que hechas en la mochila de tu casa y de tu vida

CM.- Efectivamente, ese es el tema. A mi juicio lo que tenemos que analizar y preguntarnos es por qué nos apegamos tanto a las cosas. Cada uno tiene que hacer una introspección y mirarse a sí mismo y contemplar por qué es tan importante ese bolígrafo con el que firmó, los apuntes que cogí durante los cinco años de carrera…algo que es comprensible, por otra parte, porque son de mi puño y letra, pero aún así, hay un momento en el que ese valor se tiene que perder un poco, de hecho no es que se tenga que perder es que se pierde.

Yo por ejemplo hacía tiempo que guardaba los apuntes. De hecho, como pasé tiempo en Madrid, mi padre me los archivó por asignaturas y los metió en el altillo. Un día pensé: “no puede ser, les estoy ocupando un espacio que es suyo y se han quedado sin él y yo tampoco lo estoy gestionando bien” Así que me deshice de la gran mayoría, excepto de aquellos que correspondían a esas asignaturas que fueron interesantes para mi…las que más me habían impactado más durante la carrera, pero el resto lo destruí todo.

Me di cuenta de que en 10 o 15 años no había mirado esos apuntes y nos lo iba a volver a mirar. Ahora está ese maravilloso invento que es Internet y ahí lo encuentras todo. Además están desfasados…Todo está en constante evolución y esos apuntes se quedan estancados y tú sigues evolucionando.

Nos pasa a todos. Nos apeguamos a las cosas, no estamos locos, pero sí, quizas, tendríamos que empezar a practicar el desapego con ciertas cosas. Obviamente no lo puedes hacer con todo.

MJA.- Una de las frases que más acción conlleva es esa que se refiere al momento de comenzar a reorganizar y que suena a orden: “No lo dejes para otro momento que te venga mejor, ahora mismo. Hazlo enseguida”

CM.- Siempre encontramos la típica escusa de “ya lo haré”. Bueno, ya lo haré pero no lo haces nunca. Eso lo he visto yo miles de veces. O también gente que hace referencia a algo que tiene en la cabeza para hacer y me dicen que van a probar a hacerlo ellos mismos y que me llamarán más adelante. Algunas veces llaman otras no pero estoy convencida de que en la mayoría de los casos siguen sin que el orden haya pasado a formar parte de sus vidas. Por qué? Pues porque nunca viene bien: porque ahora estás cansada, porque tienes muchas cosas que hacer y es imposible encontrar hueco, porque tienes que llevar al niño a algún sitio…hay miles de cosas cada día. El “ya lo haré” es una excusa que nos damos porque no nos queremos decir, “no, no lo voy a hacer”

No nos queremos enfrentar a eso. Así que hazlo ahora y ya verás como te lo quitas de encima.

 

Ordenar tu casa llena de felicidad tu vida

Cloti Martínez. El arte de ordenar tu casa y llenar de felicidad tu vida

MJA.- Esto también se puede extrapolar a las grandes decisiones de tu vida?

CM.- Efectivamente. Incluso la simple decisión de ir al gimnasio. Mañana voy y al día siguiente te dices: “Uff, qué bien se está en la cama. No voy, mañana voy” Al día siguiente dices lo mismo para finalmente no ir. Desde esto que es tan simple hasta una separación de una pareja, empezar en un nuevo trabajo o un curso...Cosas que tenemos en la cabeza y que nunca terminan de arrancar y que dependen de nuestra voluntad y capacidad de decisión.

Si te vas entrenando poco a poco con cosas más pequeñas, vas aprendiendo a gestionar esa parte de ti. Yo creo que, de alguna manera, sales beneficiado porque si eres capaz de tirar una cosa que piensas que jamás tiraría (cuando yo digo tirar quiero decir donar, dar) poco a poco te darás cuenta de que vas sabiendo tomar esas decisiones y habrá un momento en que te enfrentes a ti mismo diciendo: “estoy haciendo lo que quiero hacer…Estoy en el punto en el quiero estar”

MJA.- Claro, pero ahí es cuando te encuentras con el momento caos, porque tú te pones a ordenar y lo primero que tienes que hacer es sacarlo todo para volver a meterlo, y se crea una sensación de que te estás mudando.

CM.- Efectivamente. Pero tienes las cosas por medio con un punto de límite…Con fecha de caducidad y no es lo mismo que cuando están desordenadas y siempre por medio. Es un momento en el que lo tienes desorganizado porque tal cual lo sacas, haces una selección y lo vuelves a meter. No significa, lo saco, paso dos días tomando decisiones y lo vuelvo a guardar, no. Lo empiezo y lo acabo; es decir, vas a estar unas horas empantanada y puede que por algún motivo lo tengas que terminar mañana, pero no más.

Escoges un fin de semana y lo haces en esos dos días. Lo que no puedes hacer es dejarlo por medio varios días pensando y seleccionado sólo algunas cosas, No. Tomas las decisiones en el momento y lo hago de una manera ordenada, con sentido común y que me sea práctica, y bella. Pero, claro, hay que sacarlo todo para enfrentarte a todo lo que tienes.

Cuando lo tienes todo encima de la cama, te preguntas: “Pero ¿todo esto tengo yo ahí dentro? ¿pero cómo puede ser?…no sabía que tuviera tanto” Y ahí se te cae la cara de vergüenza porque al final siempre vamos con las mismas camisetas, faldas, pantalones y zapatos, cuando tenemos 80 más como esos, y es ahí donde hay que tomar conciencia del exceso de acumulación y de la falta de uso que le damos.

MJA.- Eso quier decir que todos tenemos una especie de Síndrome de Diógenes?

CM.- De Diógenes no pero de acumulación, un poco sí. No todos pero la gran mayoría de nosotros somos acumuladores. Nos guardamos las cosas y yo no sé porqué. Debe ser algo antropológico que yo desconozco pero tiene que haber algún tipo de ligazón con algo nuestro interno. La mayoría hacemos acumulación y tendemos a tener más cosas de las que necesitamos, por lo menos en un hogar medio español. Obviamente la gente sin recursos pensará que ya le podría pasar a ellos y habrá gente que tenga ese exceso de acumulación compulsiva y ni siquiera se vea reflejada.

Hay puntos para todo pero digamos que en el hogar medio tendemos a tener más de lo que necesitamos y más de lo que usamos. Porque si no lo necesitas pero lo usas, adelante, pero si no lo necesitas y además no lo usas ¿para qué lo tienes?. Yo creo que ese es el quit de la cuestión.

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MJA.- Y ahora llega otro momento complicado: orden, organización y niños. ¿Cómo le dices a un niño que tiene que ordenar?

CM.- Es complicado, sobre todo según el tipo de niños. Hay niños que están dispuestos a hacer todo lo que les dice y otros, ya les puedes decir misa, no lo van a hacer.

La regla de oro es facilitarle la organización. Mientras más sencillo sea y más fácil de entender, y más rápido, más posibilidades hay de que lo haga. Es decir, si tu le pones distintas cajas en la que una vayan los Legos, en otra los de construcción y en otra cualquier cosa…eso es imposible que el niño lo mantenga porque, es a ti y te da pereza. ¡Cómo no le va a costar a un pequeño que lo único que quiere es sacar pero no meter!

Hay que facilitárselo con cosas sencillas e ir imponiendoles, de alguna manera, una lógica para que cuando crezca también se pueda aplicar en su propia casa, en los estudios y en su vida. Primero hago una cosa, la acabo y hago otra…No tengo cinco abiertas. No soy multitareas y aunque a veces nos pasa a todos (el estar en varias cosas metidas a la vez) cuando lo haces te vuelves un poco loca.

Cuando estas en distintos sitios hay un momento en que hay que poner orden y de eso se trata con los niños. Ellos tienen que entender que puedes jugar con varias cosas a la vez pero luego hay que guardarlo. Y se puede hacer, por ejemplo, con sus cajas de colores preferidos y con pegatinas que le gustan. Cosas que le hagan sentir como propio el espacio y el orden que tiene que mantener…¡Aunque a veces es complicado!

En el hogar medio tendemos a tener más de lo que necesitamos y más de lo que usamos

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MJA.- Usted da consejos para ordenar el armario, estanterías de zapatos, bolsos, etc, pero lo que me parece muy curioso, que pienso le ocurre a la mayoría, es cuando hace referencia a las miles de muestras que acumulamos en nuestros cuartos de baño

CM.- Curiosamente se ve mucha gente reflejada. Nos pasa a todas. Nos dan muestras, las cogemos y nos vamos encantadas como un niño con zapatos nuevos. La guardas para cuando hagas un viaje llevártela porque ocupa poco espacio pero la realidad es que no la has usado y resulta que termina estropeada…Imposible de utilizar.

Así que si coge una muestra úsala y verás si te gusta el producto porque si no es así lo olvidas y si resulta buena para tu piel te la comprarás.

Igual ocurre con los perfumes: Yo tenía una caja llena de muestras de perfumes y un día me decidí a utilizarlos y a llevármelos a los viajes. Así que, poco a poco, los voy probando.

Guardamos y al final siempre usamos el mismo, el que nos gusta. No tiene sentido. Vas a los hoteles y te llevas todas las muestras ¡Llevate las que vayas a usar y dejas las que no! Es la eterna lucha. No está mal llevarte lo que están en los baños de los hoteles pero si es así dales uso. Y si no es inmediatamente pues en el siguiente viaje pero haz que vayan saliendo porque es que se estropean y terminas tirando las cosas

El baño es uno de esos focos de desorden por eso hay que ser realista y tener un poco de sentido común y práctico.

 Cloti Martínez. Reorganizarte

MJA.- Vd. afirma que que abrir el cajón de una cocina es como entrar en una dimensión como el armario de Las crónicas de Narnia. Y tiene razón porque hay veces que llegas a una casa habitada por dos personas y ves que hay siete sartenes y te preguntas que ¿Para qué tienen ese número de artilugios de cocina para tan poca gente en una casa?

CM.- ¡Es verdad! porque además lo habitual es que tu madre te vaya dando cosas para tu casa. Cosas que apenas usa ella. A esto hay que sumar las que tú te compras y que son las que realmente necesitas. Al final acabas en la cocina con tres ollas grandes que no usas nunca porque vives en pareja y que son para familias grandes o las sartenes que te dan pena tirar y que están ennegrecida y que ¡para colmo tienes tres más nuevas!…¡Usa las otras! Pero no y siempre encontramos alguna historia para no tirarla porque la necesitamos para no sabemos qué.

Lo mismo ocurre con las vajillas. Tenemos una vajilla maravillosa y perfecta pero lo tenemos destinada para los domingos. ¡Úsala, y si se rompe ya comprarás otra pero úsala!

Si haces muchas cenas en casa o celebraciones es normal que tengas una aparte pero si es una persona, que hace de vez en cuando una fiesta o cena pero que lo que hace es vivir en la casa pues ¡vive la casa y usa los platos bonitos, no los feos que no te gustan. Usa lo chulos que esos te alegran la comida y el día! Es imprescindible.

No es que sea el armario de Narnia es un auténtico cajón de sastre. Tenemos que pensar que en la cocina tenemos que tener cosas de cocina. Cada sitio tiene su lugar y no debe estar mezclado. Parece una obviedad que diga esto pero es que la gente lo mezcla todo en todas partes por lo que es normal que no se encuentre y que no te quepa los pantalones en el armario porque ¡resulta que tienes los apuntes de la facultad…cambialo de sitio si no los puedes eliminar, que sería lo suyo!

Cloti Martínez. Reorganizárte. El arte de ordenar tu casa y llenar de felicidad tu vida

MJA.- Y qué me puedesdecir de ese lugar inhóspito que es el trastero. Ese lugar en el que nadie quiere entrar porque tenemos un monstruo dentro.

Cuando escribí el capítulo de los trasteros pensé que me iba a enemistar con todas las empresas que venden estos espacios dentro y fuera de nuestras ciudades. Yo no es que tenga nada en contra de los trasteros. Me parece una solución muy buena para casos particulares y concretos: si tenemos dos bicis y no nos caben en casa, la guardo en el trastero. Tengo ropa de ir a esquiar que uso una o dos veces al año pero hace ilusión tener la mía, pues la guardas. Tengo una cuna y voy a tener otro hijo, pues guardo la cuna…lógico. La cuestión es aprovechar lo que tienes. Si tienes un trastero úsalo pero no lo tengas como si fuera el contenedor de la esquina porque la pregunta sería: ¿Lo bajo al contenedor o lo bajo al trastero?

Vamos a ver, si lo vas a volver a usar, lo necesitas o te gusta…si la respuesta es que sí, lo guardas en el trastero pero si es no te tienes que deshacer de ese objeto.

Muchas veces guardamos porque tenemos sitio y no puedes hacer eso sólo porque tengas espacio para guardarla. Tienes que hacerlo porque lo quieres o porque te gusta o porque te da felicidad. Por eso está bien guardarlo. Estaría mejor usarlo, no lo guardes simplemente por existir porque eso a otra persona le puede hacer la vida feliz: ¡Regálalo!

Hay veces que se produce momentos de caos que se deben por diversos motivos pero uno de los más angustiosos es cuando se hace una mudanza ¿cómo gestionar una situación como esa?

MJA.- La mudanza es un momento en el que te puedes crear bloqueda porque es un momento muy emotivo. Dejas una cosa para empezar otra y eso siempre cuesta.

CM.- Es fundamental que esté muy bien planificada ya que de lo contrario se convierte en un caos total. Ya por sí misma es caótica, así que imagÍnate que no se organizara bien. Hay que estar muy bien organizado. Guardar cada cosa en su sitio. Llevar un control de lo que has guardado y dónde lo has hecho. Y a la hora de desembalar puede pasar que te encuentres en medio de la casa y quedarte bloqueada.

Una de las veces que me mude, porque las siguientes ya eran más organizadas, lo metí todo en cajas y la primera noche que pasé en el nuevo piso me quedé parada en el sitio rodeada de cajas y preguntándome a mi misma por dónde iba a empezar. No tenía ni para cenar así que me baje a un bar, cené tranquilamente y me volví a casa. Conecté la tele y me fui a dormir, y me dije que mañana sería otro día.

Muchas veces cuando te bloqueas lo mejor es parar, respirar y decir: “no pasa nada. Ya estoy aquí” Y es así porque lo más importante ya ha pasado y no importa si tardo un día o dos o tres…no pasa nada.

Hay que empezar, por ejemplo, con los libros porque tú te identificas con ellos y es una cosa que da calor a tu casa; es una forma de hacer hogar. Tu empiezas por donde mejor te haga sentir. Además, si tienes el lugar en el que van a estar, te has deshecho de unas cuantas de cajas y eso es mucho.

Lo siguiente tendría que ser tema de cocina o de baño porque tenemos que asearnos y cocinar, y hay que ser un poco más práctica. Es un poco ir abriendo por zonas o por categorías o gustos, lo que a ti mejor te venga. Para mi no hay una norma escrita como no la hay en nada. Sé ordenada. Organízate pero coge tu ritmo y entiende que tu tienes tu propio viaje igual que todo el mundo y hay que respetarlo.

Tener en orden tu casa es también un compromiso con tener en orden tu vida.

Cloti Martínez. Reorganizarte. el arte de ordenar tu casa y llenar de felicidad tu vida

MJA.- Antes ha hecho referencia a que no tiremos nada sino que reciclemos. Esa es nuestra particular Responsabilidad Social Corporativa, la famosa RSC?

CM.- Yo creo que todos nos tenemos que hacer un poco cargo de nuestro entorno. No solo del más cercano sino de todo lo que podamos, eso es: piensa global y actuúa local.

Tirar hay que tirar las cosas que ya no sirven pero no es un concepto que a mi me guste. Yo lo digo mucho pero como sinónimo de eliminar cosas de tu vida que son excesivas. Para mi hay una idea de respeto hacia lo que te rodea no solo de personas sino también de objetos.

Si a mi me gusta mucho una prenda y no la uso la mantengo. Pero hay un momento en el que decido que no me la voy a poner porque cambio de talla o porque ya no me gusta ese color, aunque me encante el patrón, pues por respeto a esa prenda que tanto me ha gustado a lo mejor se la tengo que regalar a alguien que le quede bien. Es como darle la posibilidad de tener una nueva vida y de ser útil porque cuando no lo es le estás privando de aquello para lo que ha sido realizado y es una pena, y también privo, a la persona que se la voy a dar, de una cierta felicidad de poder utilizar algo que no estás usando.

Si dono y se lo regalo a alguien, ese alguien ya no tiene que comprar algo más, con lo cual, de alguna manera, estoy actuando sobre ese exceso de consumismo que tenemos todos.

A veces quieres ropa nueva y eso es muy normal pero en vez de comprarte una camiseta nueva que te cuesta 12 euros y de repente una amiga te regala otra, resulta que tienes una nueva y no has generado el engranaje de la industria textil. Has aprovechado ya algo. O necesitas transformar las prendas ese tipo de cosas también es muy útil.

Yo creo que de lo que tenemos que darnos cuenta es de que igual que tenemos una abundancia excesiva y tenemos que dar gracias por ello porque eso significa que no nos falta nada, de alguna manera también tenemos que ser consciente de eso e intentar dar una segunda vida a las cosas. Que la rueda siga moviéndose pero de una manera sostenible y eso no es comprar constantemente ¡Y te lo digo yo que a mi me gusta comprar mucha ropa!

Antes tenía una amiga que me regalaba muchísima ropa y era súper feliz porque tenía un gusto exquisito, me quedaba muy bien y no necesitaba comprar ese tipo de ropa porque ya tenía satisfecha esa parte de mi que quiere estrenar algo. Para mi es un estreno y no importa si es de segunda mano, de hecho esta muy de moda ahora la ropa de segunda mano.

Pero ahora es como si todo el mundo se hubiera vuelto loco por el orden, hacer vida sana, dietas detox…tu crees que esto es una moda y pasará o se instalará como disciplina y modo de vida de muchos hogares? Porque, ojo, esto no es un compromiso con tener en orden tu casa sino también un compromiso con tener en orden tu vida.

Yo creo que es la cultura que nos están inculcando desde hace muchos años y parece que va a seguir.

Para mi es muy importante el orden porque el orden de tu casa permite sentir cierto orden y control interno. Por eso yo soy ordenada por fuera; para manejar una zona que se que puedo controlar porque hay muchas cosas que se escapan y sobre esas no puedes hacer nada. Pero sobre tu entorno sí.

No creo que esto vaya a ser la panacea y que de repente todo el mudo se vuelva ordenado y minimanalista y lo tire todo como la corriente que hay en japón que tienen una sola cosa (un plato, un vaso, un tenedor). Eliminan todo el exceso de su vida. Sus pisos están vacíos con un sitio para dormir que a la vez le sirve para sentarse…no creo que vayamos a llegar a este extremo porque nosotros somos mediterráneos. El mundo occidental, general, va hacia el exceso: tener más significa ser mejor para nosotros y no es así.

De alguna manera, para mi el orden es una manera de tener un control de tu entorno porque cuando yo tengo las cosas ordenada y sé donde tengo que ir a buscarlas, de alguna manera estoy ejerciendo ese control. Si algo me viene de fuera que no puedo controlar me repliego. Es como en la guerra: cuando tienes una batalla que no te ha ido muy bien te refugias a las trinchera y analizas como organizar la tropa para volver a la batalla. Pues en la casa es lo mismo. Hay que tratar de que tu casa sea esa trinchera, ese oasis, ese remanso de paz y ¿cómo se consigue? pues para mi es a través del orden.

Cloti Martínez. Algunos de sus trabajos en Reorganízate

MJA.- Al fin y al cabo es cuestión de tener un poco de fuerza de voluntad

CM.- sí, tú lo has dicho. Si es verdad que hay gente que no está especializada dotada para el orden, hay que decirlo, pero con un poco de disciplina, hacer un poquito cada día, se consigue: en vez de dejarlo encima de la silla lo cuelgo en su sito porque al fin y al cabo no me va a costar nada.

Es ir haciendo esas pequeñas cosas del día a día que luego salen solas. Yo por ejemplo no me planteo donde dejo los zapatos cuando llego a casa porque yo ya sé donde los tengo que dejar. O prendas como el abrigo. Todos los abrigos tienen su sitio y no espero que por arte de magia se cree un sitio, no. Lo creo yo porque sino no va a existir. Así que cuando llego lo cuelgo porque, al fin y al cabo, me da lo mismo colocarlo que dejarlo tirado en el sofá cuando llego. Son dos pasos más pero lo tengo colocado y luego cuando me siento en el sofá, no tengo que quitar el abrigo antes.

MJA.- Vamos, que no va a venir Mary Poppins, diciendo “un, dos” y chasqueando sus dedos se va a colocar todo en su lugar.

CM.- Pues no, no va a venir Mary Poppins a tu casa. A no ser que vaya yo y te lo haga…cierres tú los ojos y cuando los abras esté todo colocado…Si no es así va a ser imposible y vas a tener que ser tú tu propia Mary Poppins.

 

Organizar no es sólo cuestión de poner las cosas en el lugar que le corresponde. Hay que tomarse su tiempo y pensar cuál es ese sitio en el que se va a colocar ese objeto tan preciado para ti…¿serás capaz de tener la fuerza de voluntad necesaria para hacerlo? ¡Inténtalo porque llenarás de felicidad tu vida!

Seguro que sí ¿Preparada?…UN, DOS…

DATOS DE LA AUTORA: Cloti Martínez Peinado. Reorganizarte. El arte de ordenar tu casa y llenar de felicidad tu vida. Ed. Now Books.

Fotografías facilitadas por Cloti Martínez. 

Web: Reorganízate

 

[author] [author_image timthumb=’on’]http://i.picasion.com/pic82/2edfaac47389481d1989c0af6fb1948b.gif[/author_image] [author_info]María José Andrade es periodista y fundadora de Mujeres Valientes[/author_info] [/author]

 

 

 

Mj. Andrade
María José Andrade Alonso
marandalo67@gmail.com
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