Llegar a los cincuenta, cuestión de confianza

Llegar a los cincuenta, cuestión de confianza

Llegar a los cincuenta, cuestión de confianza

Las mujeres tenemos vida interior. Lo demostramos cuando hablamos y sacamos fuera nuestros sentimientos y los compartimos, o, como se dice ahora, lo verbalizamos.

El ser humano tiene que cumplir años para crecer, algo que se manifiesta cuando nos comunicamos y evidenciamos la madurez, que hemos ido adquiriendo, con las experiencias y acontecimientos vividos. Otra cosa son las arrugas que muestran el paso del tiempo y que hacen que nosotros y los demás, veamos cómo se acerca el otoño de nuestra vida.

Estamos hablando de cumplir cincuenta. De pasar esa barrera que marca el ecuador de una vida que habrá sido más o menos plena, más o menos dura, más o menos buena, pero nuestra vida al fin y al cabo.

El tiempo corre y comienzan a surgir las primeras crisis…la de los treinta, la de los cuarenta y, una de las más dura, la de los cincuenta. La pérdida de la lozanía y la belleza vista en un espejo, es un signo claro de la nueva etapa que comenzamos y a la que debemos enfrentarnos, pero ojo, las mujeres no sólo tienen que mirar de frente lo que es evidente, sino que también tenemos que rivalizar con una nueva generación que comienza a relegarnos a un papel para el que no estábamos preparadas y con el que tendremos que competir con algo que ya no nos sobra: la juventud

La inseguridad se apodera de esta mujer y la autoestima será un recuerdo lejano. Ni toda la experiencia acumulada va a ser capaz de apuntalar esa confianza, fruto del recorrido profesional y vital, de la que hemos presumido siempre.

Todo esto no sería más que una anécdota, si tomáramos conciencia de nuestra capacidad de organización y de que gracias a ella podríamos acceder a puestos de alta dirección, si no fuera porque éstos siguen siendo dominados, en la mayoría de los casos, por hombres.

Lo que sí resulta triste es que cuando algunas lo alcanza, se castiga pensando que el reconocimiento no es merecido. El resultado es que se hacen una especie de “harakiri” emocional, porque han abandonado a su familia, en pos de conseguir un estatus profesional ¿Se imaginan a un hombre haciendo este tipo de confesión? (resulta difícil)

Otras mujeres optan por renunciar a la idea de tener parejas e hijos, para así poder promocionar en su vida profesional. Descuidan su entorno afectivo y cuando llegan a esta etapa tan crucial, tienen que enfrentarse a su propia soledad, a pesar de los muchos triunfos y reconocimientos profesionales que hayan ido cosechando en esos años.

Es el momento de hacerse algunas preguntas y enfrentarse a sus monstruos y fantasmas. Ha llegado al lugar en el que tendrá que mirar atrás y encontrarse con todo su pasado y reflexionar…Las eternas cuestiones volverán a ser planteadas: a dónde voy, de dónde vengo, qué tengo, dónde estoy, qué me queda, qué quiero.

A veces las respuestas no serán las esperadas y otras no nos gustarán (mirarse a una misma no siempre es gratificante) por eso es fundamental que analicemos, conscientemente, todos los aspectos de nuestra vida y hagamos un recuento sincero de cómo nos hemos entregado a ellos y cuáles han sido los resultados.

El dinero, la familia, los amigos, la salud, el amor, la pareja, el ocio, lo profesional…estas son las piezas que componen el gran puzzle de nuestra existencia. En nuestras manos está el saber colocarlas en el lugar adecuado, para que el trance que supone  llegar a los cincuenta, sea sustituido por la confianza femenina que nos caracteriza y nos hace únicas.

Y tú, cómo te has sentido al cumplir cincuenta? ¿Has renunciado al muchas cosas? ¿Cómo te enfrentas a esta nueva etapa?

Esperamos tus respuestas, aportaciones, consejos y si tienes alguna duda o inquietud, aquí te podemos ayudar ¡Cuéntanos!

Mujeres Valientes
Mujeres Valientes
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2 Comentarios
  • Ana Maria Orti
    Escrito 13:58h, 04 octubre Responder

    Buenos días a Tod@s!.

    Respondo a la cuestión propuesta por “Mujeres Valientes” pues, me guste o no, ya tengo edad para hacerlo. Jé jé jé.

    El caso es que tengo que confesar que antes de entrar en esta etapa de los “temidos” cincuenta, tenía los prejuicios tópicos y típicos que suelen formar parte del clamor popular y que me tenían un poco asustada.

    Consciente de que el miedo es más fuerte que la pura realidad, afronté un cumpleaños poco deseado pero que llegaba de forma inevitable.

    Y…. he aquí mi sorpresa….. me siento mejor que nunca!!!!!. Madura, serena, esperanzada y con una actitud positiva que ya me hubiese gustado tenerla cuando era más ¿jovencita?… bueno, quiero decir cuando tenia menos edad, que estaba mas preocupada por el futuro que por el presente.

    Ahora siento que me hubiese gustado haber vivido más el presente (con esperanza de futuro) y no como lo hice, pensando en el futuro sin saborear mi presente.

    A poco de cumplir los cincuenta me siento muy diferente. No son “años”, sino “experiencias” lo que veo cada vez que me miro al espejo y emito un simpático guiño que le dice a esa ex-jovencita experta que veo reflejada en el cristal…. ¡¡¡¡ Anda que no te queda guerra que dar !!!! :-).

    Porque los tiempos cambian, la esperanza de vida aumenta y ahora podemos “presumir” de años con un semblante de madura juventud.

    Mi sentida enhorabuena por este magnifico espacio a las promotoras.

    Un fuerte abrazo a todas y todos.

    Ana

    • Mujeres Valientes
      Mujeres Valientes
      Escrito 19:00h, 04 octubre Responder

      Gracias Ana por responder con tanta sinceridad y alegría. No siempre resulta fácil reconocer ciertas cosas, pero gracias a gente como tú, muchas se podrán reconocer en esas palabras tan de verdad que nos dedicas.
      Nos encanta que te guste este espacio, pero te esperamos en todos.

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