Alba Marín… La vuelta a sus orígenes y sabores.

 

Alba Marín… Cuando se escucha la voz de la tierra 

 

Vuelvo un mes más a Mujeres Valientes para sumar una nueva historia a nuestra lista, y de nuevo vuelvo a mi propio origen, a mis raíces, a mi pueblo, a Arriate. Un pueblo lleno de amor ya que cada 14 de febrero se festeja a su patrón San Valentín Y de la mano de la arriateña Alba Marín Guerrero y el rondeño Arturo Triviño Muñoz. Creadores de El Perol y Tienda la Alacena.

Ella traductora e interprete, carrera que ha ejercido sobre todo en la parte de gestión de proyectos, y profesora de secundaria con experiencia laboral en la educación pública; y él licenciado en periodismo y profesor de español para extranjeros. Ambos y tras muchos años dando vueltas por el mundo decidieron volver a la Serranía de Ronda, el sitio que les vio nacer.

Aunque su formación universitaria nada tiene que ver con este proyecto, decidieron vincularse un poco mas con la tierra, dejar atrás sus años delante de un ordenador, para conectar con sus raíces y con la naturaleza que los vio crecer para comenzar a dar forma a un sueño que hoy ya es una realidad.

Arturo ya tenia vinculación con otros proyectos de la zona dedicados a la producción de hortalizas y ella, por su arraigo a la cocina gracias a una niñez vivida en el restaurante que tenían sus padres en una pedanía cercana a Arriate. Comenzaron alquilando a la familia de Alba una huerta o como ella la llama un vergel en todo su esplendor donde su abuelo se encargo de convertirlo en otra cosa mas allá de un olivar, ubicando en el todo tipo de plantas características de la zona. Realizaron formaciones de agroecología que les sirvieron para ir descartando opciones y dar forma a la idea que querían desarrollar y que hoy es una realidad.

Alba y Artur supieron ver la necesidad de realizar un proyecto de producción agrícola donde canalizar excedentes y dar mayor valor a sus productos a través de la elaboración de las conservas, una fabricación que tanta tradición tienen en nuestro entorno.

Cuando Alba me contaba esto, mi mente viajo a mi niñez y adolescencia cuando ayudaba a mi madre a embotellar tomates de nuestro huerto en verano, para poder hacer durante el invierno fritura de tomate.

Ambos han apostado por volver a vivir en su tierra, en el entorno rural que los vio nacer y por la cocina de aprovechamiento. Una apuesta que les ha ayudado a desarrollar su proyecto El Perol, dedicado a la fabricación de conservas artesanales, que llevan desde su pequeño obrador de 11.09m2 ubicado en la pedanía de los Prados y que antes era la cocina del bar de los padres de Alba. Conservas que se realizan con productos que cultivan en la huerta de la familia de Alba y que cumple con todas las garantías de calidad que son exigidas hoy día.

Su forma de trabajar se caracteriza en un entorno pequeño y humano, una industria alimentaria con identidad propia, tanto en su huerta como su obrador. Una escala de tamaño en la que ellos quieren trabajar porque así tienen una visión de trabajo muy real y se intensifica más a lo artesanal y al contacto y la fusión con la tierra, creando su propia esencia en el proyecto y en el producto.

Aparte de la fabricación propia de sus productos, ofrecen el servicio a otros productores de la zona de poder fabricarles conservas con sus materias primas, ya que para un productor de hortalizas de la zona no le sale rentable tener su propio obrador pero si poder contratar los servicios que ofrecen Alba y Arturo para desde su obrador, fabricar a estos productores las conservas que ofrecer a sus clientes, dando un punto de calidad extra a estos productos y ofreciendo un servicio en la zona hasta ahora inexistentes.

En la zona de la Serranía de Ronda hay mucho arraigo con la producción de hortalizas, tanto a nivel de productor para vender como a nivel privado, y donde las personas que poseen un pequeño trozo de huerta donde sembrar sus propias hortalizas. Alba y Arturo le dan servicio a estas personas que quieran realizar conservas de sus productos con todas las garantías de calidad a los productores que se lo solicitan, además de estar abiertos a elaborar nuevas recetas que los clientes les propongan. 

Sus conservas están hechas con productos que ellos mismos siembran en su huerta y las que ellos no tienen se la compran a agricultores de la zona, creando así un ecosistema de compra y venta en el que todos ganan. Conocen de primera mano cómo se cultiva cada uno de los productos que usan en sus conservas, conociendo el origen de éstos, además de hacer hincapié en la divulgación de cada una de sus conservas y ayudando a dar visibilidad a los pequeños productores que nos rodean y que tan invisibles son en numerosas ocasiones.

En su proyecto potencian y dan mucho valor a las variedades tradicionales donde antiguamente las semillas pasaban de generación en generación, un patrimonio que representa a un campo que está en momentos bajos y cada vez mas extinguido; por eso, uno de los objetivos del proyecto El Perol, es seguir luchando por estas variedades tradicionales adaptadas al terreno que da arraigo a la tierra.

En sus productos cuentan con la berenjena blanca de Juzcar, el pimiento de azar de pico, el tomate rosado de la serranía, semilla tradicionales en las que se encuentra la esencia y que ellos cuidan como si fueran un tesoro para que nuestro pasado, lo que somos y lo que comimos, nunca se pierda. Concienciar y ayudar en la lucha de los precios justos para el agricultor, divulgar y concienciar la importancia de nuestra tierra realizando talleres para acercar este cultivo de arraigo a mas personas.

Estos dos emprendedores se encargan desde la fabricación y conservación de semillas propias para su mantenimiento para que no se extingan hasta la elaboración de productos; pasando por el diseño de etiquetado, diseño web y todo es realizado por los dos.

Aunque Alba describen su proyecto como “este pequeño proyecto”, habría que recordarle que al igual que los grandes perfumes se guardan en tarros pequeños, ella junto a su pareja están creando un gran proyecto en un pequeño frasco. Dándole importancia al origen de todo, como es la tierra que nos da de comer y que tan olvidada esta hoy día.

Sus conservas son producciones limitadas y según las estaciones y la producción en cada una de ellas, con productos de temporada. Si un producto se agota no vuelve hasta la próxima temporada. Un producto único y exclusivo en todos los sentidos y todos productos que al abrir el tarro, te transporta a través del olor de la niñez y del pueblo, a algún recuerdo bonito de tu vida. Llevan a su terreno recetas de otras culturas transformadas con nuestros productos, adaptándolas con los recursos propios de nuestro campo, de toda la vida y con el que hemos crecido.

Junto al Perol tienen su segundo proyecto que es su tienda física en Arriate, La Alacena, donde además de vender sus productos, también cuentan con productos artesanales de la zona, combinando de esta manera alimentación y artesanía, y creando un espacio único en el el visitante de fuera y el paisano del lugar, encontrará artesanía del entorno, uniendo a pequeños productores y artesanos en un punto y brindado al cliente un trato directo y personalizado, en el que pueden probar el producto y recomendarlo antes de comprarlo.

Compaginan la venta física con la tienda online, lo que les facilita poder enviar a toda España. Cuenta con el obrado y la huerta que son los lugares en los que pasa todo, además de contar con distintos puntos de venta en Antequera, Málaga, Los Barrios o Casares, en tiendas que tienen su misma filosofía y desde puede controla su distribución para que llegue a todo el que la quiera adquirir y dentro de las posibilidades controlar la producción artesanal que los han hecho diferenciarse de los demás y por lo que sus productos son cada día más solicitados.

Un proyecto creado por dos jóvenes que cansados de dar vueltas por diferentes ciudades y trabajar delante del ordenador muchas horas al día, se lian la manta a la cabeza y deciden volver al origen, a la tierra, fusionando sus conocimientos y experiencia con el campo y las raíces, en un pueblo de 3.500 habitantes, mi pueblo Arriate.

Talento, amor, trabajo, raíces y esfuerzo pueden definir perfectamente El Perol proyecto creado desde el amor a su tierra por Alba y Arturo.

Este mes después de haber viajado a la zona de Valencia, Madrid o Galicia tocaba volver a mostrar el talento de mi serranía, de mi pueblo dando un ejemplo mas del gran talento, fuerza y sacrificio que hay en las zonas rurales de este país. Y de como los que vivimos en ella aunque a veces el tema laboral sea complicado, somos afortunados de poder disfrutar de nuestras raíces y nuestro arraigo y de poder criar en este entorno único a nuestros hijos.

Instagram: @elperol.conservas

Web: https://elperolconservas.es/

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Yolanda Moreno
creacionesym@outlook.com
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