31 Oct Adela Algarín… Simplemente ICÓNICA
Cultura + Pasión= Adela Algarín
Si alguien sabe de cultura, es la profesional con la que hablamos hoy en Mujeres Valientes. Veinte años dedicada al diseño, a la producción y a la comunicación han hecho de Adela Algarín, un referente en un sector en el que su trayectoria ha servido para marcar el futuro de muchas profesionales.
Espectáculos, ciclos, festivales de artes escénicas, producción audiovisual, música, danza, espacios expositivos… este es el pequeño resumen de 25 años en activo. 25 años dedicándose a un mundo que le ha reportado muchas “alegrías” y que, por encima de todo es lo que le hace feliz.
Podríamos decir que ICÓNICA es su segundo apellido, aunque también lo que mejor define a esta profesional que, junto a Javier Esteban, director de Green Cow (ICÓNICA) y un gran equipo, han sabido dar otra visión de Sevilla al mundo. Una Sevilla moderna, cosmopolita, disruptiva. Una Sevilla que se ofrece al mundo como la gran ciudad que fue, es y será: la mejor.
Mª José Andrade: Adela, nos encontramos ahora mismo en el espacio más abierto de Sevilla. Estamos en el lugar donde se produce uno de los momentos más icónicos de todo el año. Y en que durante unas semanas esta “joya”, llena de mensajes dejados hace más de un siglo, se convierte en el mayor espectáculo de la ciudad, en todo su conjunto.
Adela Algarín: La Plaza de España de Sevilla.
Mª José Andrade: Estamos en la Plaza de España de Sevilla y si te parece, y como este lugar nos lo permite, vamos a hacer un viaje contigo, alrededor de España. Así que… ¿Dónde nos vamos?
Adela Algarín: Pues nos vamos a… ¡SORIA!
Mª José Andrade: Nos vamos a Soria. Y partimos de una plaza que es universal. Una plaza que ha servido de plató de cine para metrajes como Lawrence de Arabia, como Star Wars, incluso para animes japoneses. Ha sido escenario de muchas cosas. Pero, además, no permite hacer un viaje a través de la historia y de todos los acontecimientos que han ocurrido en España. ¿Qué significa este lugar para ti, no solo como parte actual de tu currículum profesional, sino como sevillana?
Adela Algarín: Como sevillanas, yo creo que nos trae a la memoria nuestros recuerdos de la infancia.
Mª José Andrade: ¿Te acuerdas cuando nos montábamos en el burrito y dábamos vuelta sin parar a la fuente?
Adela Algarín: ¡Pero eso ha sido hasta hace tres días! Lo que pasa es que tenemos muy poca memoria.
Mª José Andrade: O cuando nos “embarcábamos” en las barcas y parecía que navegábamos en el Titánic.
Adela Algarín: Yo creo que esto es la memoria de todos y todas las sevillanas. Pero, sobre todo, lo que a mí —como historiadora— no deja de asombrarme es lo que significa para una ciudad como Sevilla, que fue la puerta de América en todos los sentidos. Ese abrazo, esa elipse con esos brazos tan grandes que nos agarran y que miran a otros mundos más allá de los mares… Esa misma sensación, ese pensamiento, me emociona. Me llena de emoción.
Mª José Andrade: Esta mini ciudad que representa también a nuestro país, a España, y al alma del sevillano. Esa elipse en la que, como hemos dicho, tiene lugar ICÓNICA. Una serie de conciertos, con artistas de talla internacional y que no solamente es espectáculos, sino cultura.
Adela Algarín: Icónica es una experiencia. Icónica SantaLucía Sevilla Fest es un festival que se crea como un festival experiencial, para que tú vengas a disfrutar de un espacio de la ciudad, de un espacio abierto a la ciudadanía y de la recuperación de un sitio que consideramos nuestro, y para todos. Eso es lo que tiene para mí de especial: que la piedra, que el ladrillo, que el azulejo se vuelve vivo, se vuelve tangible. Ya no es un sitio por donde paseo o vengo a correr, sino un espacio en el que puedo percibir otras sensaciones. Eso es lo que nos dan los espacios singulares para la cultura.
En la cultura es muy importante el uso de estos espacios porque te aportan algo tan diferente a tu experiencia —ya sea musical, ya sea de danza—. Hablamos de tantos monasterios o conventos que hay en Sevilla, que se usan para su uso escénico. Y lo que te aportan en esa experiencia, lo aumentan. Es una realidad aumentada de lo que vivimos, porque ya te llevas todo ese valor histórico que, gracias a los siglos de historia de Sevilla, seguimos viviendo.
Mª José Andrade: Actualmente eres directora adjunta en ICÓNICA, una propuesta que ha venido a revolucionar el mundo del espectáculo, de la música, de las artes escénicas… Porque para mí es un conjunto. Pero tú tienes un grandísimo currículum en el que la gestión cultural es parte fundamental e indisoluble ¿Cómo se trabaja eso y cómo lo plasmas en tu trabajo?
Adela Algarín: Pues vuelvo a reiterar que me considero muy afortunada. He tenido una trayectoria profesional muy rica, porque he pasado por muchas empresas, tanto públicas como privadas. En todas he sido inmensamente feliz. He aprendido mucho de los compañeros y compañeras que he tenido —y lo digo de corazón— porque han sido grandes profesionales que me han ido enseñando en el camino. Y es verdad que yo soy muy inquieta, siempre voy buscando proyectos innovadores, proyectos en los que aprenda mucho.
Siempre me estoy formando y toda esa experiencia me han traído hasta el lugar en el que hoy me encuentro. ¿Qué tiene de particular para mí Green Cow Music? Pues mira, tiene el papel de un director, de un CEO, del creador de la marca, que es Javier Esteban. Y Javier es un soñador incansable, que además no conoce el “no”. Para es un gestor es fascinante, porque le propongas lo que le propongas, te dice: “Sí, venga, ¿cómo lo hacemos?”. ¿Y cómo lo hacéis? Inventando, trabajando en equipo, escuchando a todos. Yo siempre digo que Green Cow Music es una sinfonía. Una sinfonía. En una sinfonía siempre está el bajo continuo, que se va marcando, que lo marcan los días, lo marca el calendario. Y luego están las armonías, que son los diferentes cambios de rasante que hay a lo largo del año: los ciclos, los festivales, los conciertos, las actuaciones, las presentaciones. Luego, el equipo… Yo lo veo —en estas cosas soy muy básica o muy visual— como una cadena de bicicleta. Todos somos parte de un mismo engranaje. Nadie es más importante que nadie.
Mª José Andrade: Pra construir esta Plaza de España en la que nos encontramos hizo falta más de mil trabajadores. Costó 17 millones de pesetas —de las antiguas pesetas— que, traducido a euros, son muy poquitos: un poco más de 90.000. Para construir esta belleza hizo falta esa sincronía de la que tú hablas, esa cadena de bicicleta. Vosotros dais puestos de trabajo, tanto directos como indirectos. Eso no solamente es una garantía de que se están haciendo las cosas bien, sino además de orgullo. Oye, estamos creando puestos de trabajo y creciendo por y para Andalucía, y desde Andalucía, desde Sevilla.
Adela Algarín: Esa es la verdadera responsabilidad. La gente piensa que la responsabilidad es que se haga un concierto y que el concierto salga bien —que, por supuesto, la gente viene a disfrutar—, pero la verdadera responsabilidad, cuando tú te vas a la cama, es saber que se han generado 2.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, y que están implicadas 270 empresas. Esa es la verdadera responsabilidad: decir “Oye, que de un evento cultural están viviendo 2.000 familias”. Esa es la responsabilidad.
Y cada noche que acaba, claro que el concierto ha salido bien, pero esa no es la prioridad. La prioridad es decir: ha salido todo bien, no ha pasado nada grave, todo ha ido magníficamente bien. Los equipos de seguridad, los equipos de atención al público… No ha habido ningún accidente grave —porque siempre hay lipotimias, pero eso es normal aquí en Sevilla, porque hace calor, y con el calor vienen los desmayos—, pero más allá de eso, no hay nada que reseñar. No hay nada. Y la gente sale con una sensación de felicidad.
Por eso yo estoy absolutamente convencida de que no es solo por el concierto, sino por vivir una experiencia en su ciudad, en algo que consideran propio, suyo. Porque esto, como todos los monumentos, son nuestros. Son de todos los ciudadanos.
Mª José Andrade: Seguimos viajando, Adela ¿a dónde nos vamos ahora?
Adela Algarín Pues nos vamos a ir a… ¡Valencia!.
Mª José Andrade: Estamos en Valencia, además en un sitio que, por desgracia, ha sufrido muchísimo en estos últimos meses. Pero nos sentamos aquí para ver desde otra perspectiva la Plaza de España, esta elipse que se abre y que es ese propio azulejo de Sevilla. Lo decías tú antes: hacer vivir a la ciudad, hacerla suya. Ese era el concepto con el que se construyó la Plaza de España, el que quería Aníbal González. Muchas veces no hablamos solamente de Sevilla. La gente de la ciudad le da la espalda a sus propias cosas, se olvida de ellas… ¿El sevillano necesita que se le recuerde que que volver a “tomar” estos lugares?
Adela Algarín Mira, es una pregunta que llevo haciéndome todos estos años, ¿vale? Y que, gracias a mi trabajo, he tenido que viajar fuera. Y te das cuenta de cómo la gente aprovecha sus iconos y su identidad para exportarla. Es verdad que el sevillano tiene una identidad tan rica que, en muchos momentos de nuestra historia, no hemos sabido aprovechar.
Sí es cierto que ahora, en estos últimos años, en esta última década, somos más conscientes, más orgullosos de lo que somos, y estamos plantando cara a ese mundo que nos mira. Que nos mira, y al que nosotros podemos decir con orgullo quiénes somos, de dónde venimos y qué es lo que representamos como sociedad. Lo que representamos ante los demás en cuanto a nuestro imaginario —como te decía— es muy rico. Nada más tienes que pasearte por cualquier calle, cualquier voluta de nuestros azulejos, cualquier detalle de nuestros edificios, nuestros colores… Nuestros colores, que los da el río. Y cuando digo el río, no me refiero solo al color del agua, sino al color de la tierra del río, del limo del río, con el que se construyeron los ladrillos de esta plaza y con los que se construyen los azulejos de Mensaque. ¡Es que lo tenemos todo!.
Mª José Andrade Lo tenemos todo. Nos podemos sentir orgullosos. Otro de los grandes símbolos de esta plaza son estos cuatro puentes que hacen de nexo de unión. ¿De qué manera se une Sevilla con todo lo que está pasando actualmente en el mundo de la cultura?
Adela Algarín: Con orgullo. Sevilla se muestra orgullosa. En estos últimos años —insisto— ha habido un gran cambio, al menos en la trayectoria que yo he podido vivir, que son estos últimos 25 años. Un cambio en el que hemos pasado de pasar desapercibidos a ser presentes. Esos puentes son puentes que lanzamos, nacionales e internacionales, que lanzamos diciendo: “Oye, que aquí estamos, que sabemos hacer las cosas muy bien. Ya no tienen que venir equipos de fuera a hacerlas. Nosotros las sabemos hacer. Y ya.”
Mª José Andrade Me encanta eso que acabas de decir de que nadie tiene que venir de fuera a enseñarnos y a decirnos cómo tenemos que hacer las cosas.
Adela Algarín: No, no y no. Las sabemos hacer, y las sabemos hacer muy bien. Tenemos profesionales cualificados y altamente cualificados en todos los sectores. Y no solo aportamos esa fuerza de trabajo con conocimiento, sino que aportamos algo que en el sur tenemos muy presente: aportamos corazón y pasión a lo que hacemos. Nosotros, últimamente —te pongo el ejemplo— hemos tenido aquí a Canal Arte grabando uno de nuestros conciertos. No solo se han llevado compañeros de nuestro equipo, sino que se han llevado amigos.
Y ese es el diferencial: que nosotros, desde el sur, aportamos. No solo somos —o nos consideramos— grandes profesionales, y lo somos, sino que además aportamos esa pasión a lo que hacemos. Yo creo que esa pasión la tenemos por el sol, la tenemos por la mirada de nuestra gente. Mira, hoy que estamos aquí en la plaza, que estamos tú y yo, vemos que está viva, que la gente está viva, que respira, que respira desde el suelo, desde la música… respira todo… Es la pulsión de nuestras venas que es fuerte.
Mª José Andrade Es muy fuerte, es verdad. Esa palabra también me gusta mucho: “pulsión”. Esa pulsión, además, que se siente. Nosotros somos muy exagerados. Así que vamos a ser exageradas ¿se exagera cuando se dice que Sevilla es la ciudad más bonita del mundo en todos los sentidos?
Adela Algarín: Mira, tengo un buen amigo que se llama Manuel Garrido, de Pirata de Alejandría, que hizo un espectáculo que se llamaba Confluencia de grado. Yo creo que Sevilla no es que sea mejor que otras ciudades, sino que aquí se da una circunstancia muy particular —que también se da en otras ciudades, obviamente—, que es esa confluencia de grado. Aquí hemos confluido muchas culturas, con lo cual percibimos y tenemos una apertura de mente que quizás en otros sitios no hay.
Para nosotros, cualquier cultura, cualquier persona, es bienvenida. Nos apropiamos muy rápidamente de los demás. Y eso es algo cultural, de nuestra herencia árabe, de nuestra herencia judía —de la que hoy habría que hablar también, ¿por qué no?—. Estefan Zweig decía que hay que tomar partido. Y en esta vida hay que tomar partido.
Mª José Andrade: Y si se hace contextualizando y con objetividad, absolutamente: ahí estoy contigo.
Adela Algarín: Sevilla es una ciudad en la que, como te he dicho, hay una confluencia de grado, y yo creo que eso nos hace sentir muy orgullosos y muy especiales. Que vivamos de tantas tradiciones, que podamos enriquecernos con tantas tradiciones.
Mª José Andrade: Seguimos viajando Adela, ¿Dónde nos vamos ahora?
Adela Algarín: Nos vamos a nuestra última parada. Nuestra última parada: Sevilla. Y ahora os preguntaréis todos… ¿pero es que Sevilla no tiene azulejos?, ¿que Sevilla no tiene su banco? No. Sevilla lo es todo. Sevilla nos envuelve. Sevilla es el abrazo, Sevilla es la elipse, Sevilla es la piedra, Sevilla es el ladrillo, Sevilla es el azulejo de Triana.
Mª José Andrade: Esta plaza es un gran espacio de lectura. Una gran librería que su arquitecto, Aníbal González, como buen lector, diseñó y llenó de libros para invitar a leer a los visitantes. ¿Falta lectura? Tú, que eres una de esas mujeres referentes, gestora cultural, que sabes de música, que sabes de libros, que sabes de autores… ¿falta esa cultura para saber más y leer más?
Adela Algarín: Falta esa cultura para saber más. No falta más cultura, falta más difusión. La comunicación. Nos falta más difusión en cuanto a la gestión cultural y patrimonial. Lo que más hace falta es esa comunicación de lo que hacemos, que se conozca lo que hacemos, pero desde la base. No que se conozca solo el reflejo de lo que somos —que es lo que nos dan las redes sociales—, que es verdad que son muy necesarias, pero al final muestran solo una parte de los proyectos. Hay que conocer los proyectos desde que se comienzan y por qué se comienzan, en qué bases tú los asientas, en qué bases ideológicas. Y luego falta comunicar toda esa verdad.
Nos faltan los agentes difusores del patrimonio, nos faltan los agentes difusores de la cultura, nos falta la prensa especializada en cultura —que antes, es verdad, había mucha— y que, además lo voy a decir, igual me equivoco, pero ha ido desapareciendo de los medios. Ahora entramos dentro de los sectores de actualidad o de lo inmediato, sí, entramos, pero a mí me faltan esos referentes, esa prensa que tú leías antes con esmero. No hacía falta leerse un libro, sino que te leías una revista el fin de semana o el periódico, y hallabas muchas referencias culturales. A mí me falta eso. No sé qué está pasando en la sociedad para que eso esté desapareciendo y aparezcan más páginas de actualidad.
Mª José Andrade Hace unos días hubo una gran controversia porque una conocida influencer afirmaba que ella no leía libros, que no le hacía falta, que no le gustaba. Han salido detractores, ha salido gente que la defiende… Yo soy de las que dice que para ser un buen escritor tienes que leer mucha poesía, y para ser buen periodista tienes que saber mucho de historia. Para saber de cultura…
Adela Algarín: Tienes que saber mucho de todo. Es decir, más que saber —porque al final cada uno sabe de su materia— yo no es que me considere sabia, conozco, pero sí sé reconocer a los sabios y sé seguirlos. Lo que sí tenemos los gestores culturales es esa inquietud constante por conocer. Tenemos una inquietud constante por ver qué se está haciendo, por admirar profundamente a quienes escriben, a quienes leen, a quienes hacen, a quienes crean. Los gestores culturales, al final, somos como un crisol. Un crisol de lo que se está haciendo. Piensa que no somos creadores. Nosotros no creamos: buscamos a quienes crean y hacemos de crisol para que sus obras sean posibles. Yo busco al que escribe, al que pinta, al que esculpe, al que canta, y le doy todos los medios que estén en mi mano —y los que no están también— para hacer posible su creación.
Mª José Andrade: Adela, ¿crees que lo vas a encontrar algún día?
Adela Algarín: Por supuesto. Lo encuentro cada día. Encuentro cada día inspiración en cada cosa que hacemos. Encuentro gente —y lo voy a decir abiertamente— como tú, que se muestra involucrada con lo que hacemos, con vivir cada día un poquito más lleno, para que nuestros corazones y nuestras cabezas salgan un poquito más allá de lo que hacemos cada día. Y que nos llevemos —no en esa controversia de la lectura— oye, que no hay que leerse la Biblia. Es que la lectura está en cada esquina, está en cada cosa que te encuentras por la calle. Lo que tú llamas curiosidad, yo lo llamo inquietud. Inquietud por conocer.
Mª José Andrade: Es como leer en un azulejo con el nombre de María de Padilla y querer saber más sobre quién es esa mujer y qué lugar ocupa en la historia
Adela Algarín: Eso a mí me fascina. Eso de ir por las calles, leerte las cosas… Y ahora, gracias a muchas cosas, tenemos esa inteligencia artificial —que muchos la ven como amenaza— y yo la veo como un instrumento más. Porque tú ahora te metes y te pones a investigar: “Oye, ¿esta calle qué era antes?” Y empiezas a descubrir que vas por la calle San Luis de los Franceses, por donde está la iglesia de los Franceses, y resulta que esa calle, la calle San Luis era el cardo máximo de la ciudad romana. Empiezas a investigar y a encontrar lo que hay debajo de las piedras y a esa Sevilla que tanto nos queda por descubrir.
Mª José Andrade Has nombrado mi calle favorita: San Luis. San Luis es una calle increíble, magistral y llena de pequeños detalles. ¿Tú sabes que allí está el museo más pequeño del mundo?
Adela Algarín: Sí, sí que lo sé. En la cajita, ¿no? Correcto.
Mª José Andrade De Patricio Hidalgo. De La Puebla de Cazalla y paisano mío.
Adela Algarín: Patricio Hidalgo, que tanto tiene que contarnos. Yo es que aquí me llevaría hablando contigo diez mil años, porque con Patricio también he trabajado. He tenido la suerte porque nos hizo un mural. Yo en esa época trabajaba en Utrera, y nos hizo un mural en homenaje a Fernanda y Bernarda. Patricio, es verdad, es de esos artistas que sabe trasladar los sonidos a la pintura. ¡Es que hay mucho arte!
Mª José Andrade La cultura es un todo, Adela. Necesitamos más tiempo para hablar más de cultura. Sé que siempre estás muy ocupada y de hecho está entrevista nos ha costado mucho cerrarla.
Adela Algarín: Nos ha costado, pero por suerte… la hemos hecho. Y por suerte, porque tenemos muchas cosas que hacer. Ahí es donde se demuestra que en Sevilla somos un gran generador de proyectos. Si tengo poco tiempo es porque no paramos de generar proyectos, y es porque esos proyectos nos están dando mucho que hacer y mucho de lo que hablar. Así que buscaremos más huecos, y sobre todo, tú estarás en todo.
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Para mí ha sido una suerte inmensa el poder haber charlado contigo, Adela. Porque eso es lo que hemos hecho: charlar. Sentarnos en este pequeño universo como es la Plaza de España de Sevilla y hacer no sólo un recorrido por tu trayectoria profesional sino también para conocer a la mujer apasionada que desde su experiencia, vivencias y pasión por la cultura está sabiendo como transmitir al mundo lo que es y significa Sevilla.
Gracias por todas las alegrías que nos estás dando. Por abrir al mundo una ciudad en la que, durante una época, estuvo dormida. Una ciudad que despierta para ser de verdad la ciudad cosmopolita que un día, no muy lejano fue el centro del mundo.
Y es que Sevilla vuelve vuelve a ser el punto de partida de todo y por eso este es el momento del que todos participen y se sientan parte de un proyecto que nos está haciendo sentir muy orgullosos.
Adela Algarín: Gracias a ti. Gracias a vosotros, que nos escucháis. Gracias a las mujeres con las que compartimos ese tesón diario por trabajar en lo que amamos, a cuidar de nuestra familia y de nuestro trabajo. Y siempre gracias a los hombres emprendedores que nos acompañan en este camino. Gracias a las compañeras y compañeros que han hecho posible que hoy estemos tú y yo hablando aquí… ¡LO CONSEGUIMOS!.
Escucha la entrevista completa en el canal de podcast de Mujeres Valientes
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