Igualdad y corresponsabilidad… Un reto cuando nace el primer bebé

Igualdad y corresponsabilidad… Un reto cuando nace el primer bebé

¿Sabes qué ocurre cuando una pareja tiene su primer hijo?

 

… Además del primer momento de caos también se produce un gran cambio en el papel de los padres cuando nace el bebé.

No es una opinión a la ligera sino que se asienta sobre distintos estudios de diferentes universidades españolas, como la Universidad Pablo Olavide de Sevilla.

Estas investigaciones se llevaron a cabo contando con la experiencia de 68 parejas y las decisiones que tomaron antes y después del alumbramiento. Las conclusiones, resultados de las entrevistas que fueron realizadas en diferentes momentos de la vida de éstas, se relacionaban con el cuidado del hijo, el trabajo fuera de casa durante los primero años del bebé y la organización de las tareas domesticas. (la primera fue hecha durante el embarazo y la segunda cuando el primer hijo de estas parejas contaba entre 18 y 24 meses de vida).

Lo más contradictorio de estas parejas es que pertenecen a una nueva generación que “demuestra” que la sociedad ha cambiado, en cuanto a actitudes de género y también por cómo se dividen el trabajo que se hace en casa. La cosa no pinta mal porque cuando comienza la vida en común las intenciones son buenas y ambos están predispuestos a dividir las tareas y a hacerlo todo a medias (cambio de pañales, baño, pediatra, compra, biberones, paseos, juegos, guardería, reuniones con educadores, limpieza de casa, etc.)

Pero la verdad es otra y volvemos a hacer la pregunta con la que comenzaba ¿Sabes qué ocurre cuando una pareja tiene su primer hijo?

Pues ante la primera declaración de intenciones de compartirlo absolutamente todo, la realidad es diferentes y es que el deseo de igualdad que se tiene antes de la llegada del bebé, enseguida cambia y los roles de los padres se comienzan a diferenciar para ser la madre la que desempeñe el papel de “principal protagonista” y cuidadora del niños, además de asumir las tareas domésticas.

La madre, y a pesar de pertenecer a la generación de la igualdad, vuelve a la manera tradicional que no es más que…

 

hacer lo que han hecho todas las mujeres a lo largo de la historia…

 

y olvidar, de un plumazo, el mundo que había construido, junto a su pareja, los momentos previos al nacimiento del bebe; esto era: el deseo claro y comprometido de compartir su cuidado y crianza, seguir trabajando y ser un equipo.

Un bebé es una persona más que suma. La pareja deja de serlo para conformar una familia y con la venida de esta “personita” llegan los primeros conflictos y la dificultad de conciliar… ¿Cuál es la solución? pues, y como hemos dicho antes, será la mujer la que ajustará su vida a las necesidades que se crean. Ella será también la que reducirá su jornada laboral y la que tendrá que asumir las consecuencias que esto conlleva. Por el contrario, los hombres van a evitar pedir excedencia, reducir jornada y, por lo tanto, la implicación en el cuidado del bebé será menor.

La conclusión de estas actitudes es que aunque los padres comparten los ideales de conseguir la igualdad en el seno familiar, para cuidar los dos a los hijos, lo cierto es que se desvanecen en una realidad que está lejos de llegar a conseguir la verdadera igualdad que se propusieron antes del nacimiento del su primer hijo.

 

Autora: Carmen López Suárez

Carmen López Suárez
mamenlsk@yahoo.es
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