Hurto y robo ¿Cuál es la diferencia entre estos dos delitos?

Hurto y robo ¿Cuál es la diferencia entre estos dos delitos?. Mujeres Valientes

Hurto y robo ¿Cuál es la diferencia entre estos dos delitos?

 

Hurto y robo ¿Cuál es la diferencia entre estos dos delitos?. Mujeres Valientes

Este mes en Mujeres Valientes es un poco especial, básicamente porque soy una de las afectadas, junto con  mi socia de despacho, Mateos y Huelga abogados, y también amiga, Tamara Huelga y como muchos más, por la crisis sanitaria del COVID-19.

Este confinamiento me ha dado para mucho. Para reflexionar, para cocinar, e incluso para escribir la primera novela de una trilogía de literatura fantástica.

Jamás me imaginé que ante un artículo tuviese muchas ideas en la cabeza para escribirlo, pero tengo algo en el tintero que quiero, más bien necesito, expresar.

Imaginad el día de vuestra boda, imaginad un día tan bonito que siempre quedará grabado en vuestra memoria. Imaginad cómo va transcurriendo el día, precioso y maravilloso.

 

La ceremonia, el banquete, el baile… todo transcurre con normalidad

 

Y cuando empieza la barra libre, ¡zas! Alguien realiza un delito de hurto contra la novia. ¡Roba su móvil!, valorado en mil quinientos euros, y arruina el fin de fiesta de la boda. Pues sí, Mujeres Valientes, esto no es una parafernalia ni es algo completamente inventado. Le pasó a una novia, y no a una novia cualquiera, me pasó a mí.

Como sabéis, el pasado 6 de diciembre contraje matrimonio con el hombre con el que empecé mi camino hace ya casi trece años. El día comenzó muy bonito, la ceremonia oficiada por mi querida Tamara, la recepción, el banquete… todo perfecto.

Cuando pasamos el baile, donde me sentí la mujer más feliz del mundo, a pesar de que no sabía bailar, dicho sea de paso, salí a la puerta para despedir a los invitados que se iban marchando. La barra libre comenzaba. Todo pintaba perfecto, música, copas y bailoteo, como todas las bodas.

Y me doy cuenta de que no tengo mi móvil encima, que me lo había dejado en mi mesa, que nunca se había quedado sola hasta el momento del baile. Mi madre fue a buscarlo y mi móvil había desaparecido.

Era un terminal de alta gama, yo ya llevaba dos copas encima, y el ataque de ansiedad que me dio… bueno, pues que el fin de fiesta se fue a la porra.

 

Pero aparte de eso, sigo teniendo muy buenos recuerdos de este día

 

Puede parecer surrealista, pero vestida de blanco y tras muchas horas de fiesta junto a familiares y amigos, fui hasta comisaría a poner una denuncia por hurto. Los policías se quedaron sorprendidos al ver a una mujer vestida de blanco e indocumentada, por el día que era y no era para menos.

En fin, que con esta experiencia quiero hablaros de algo que no se conoce muchas veces: la diferencia entre robo y hurto.

No sabéis la cantidad de veces que me han dicho en el despacho, “estoy tranquilo, como es menos de cuatro cientos euros no es delito”. Esto evidentemente hace que ponga los ojos en blanco y se me seque la boca, porque es un desconocimiento absoluto de la Ley.

Vayamos por partes. El hurto, es sustraer algo con el ánimo de lucro, simplemente sustraer, sin emplear ni fuerza ni violencia. Sin embargo, cuando la situación tiene tintes de fuerza (en las cosas) o violencia o intimidación (en las personas), automáticamente pasamos a tener un delito de robo.

 

Entonces diréis, ¿cuál es el truco de los cuatrocientos euros?

 

Pues tan sencillo como que eso es el margen de la diferencia entre lo que sería un delito leve de hurto (antigua falta), y un delito grave de hurto.

Pongamos tres ejemplos:

El asunto de mi boda, un móvil en una mesa que es sustraído. Estamos ante un delito grave de hurto, porque el valor del móvil es de mil quinientos euros. Si por el contrario, nos encontramos ante una cartera con un valor económico de trescientos cincuenta euros que se llevasen ahí, pues nos encontraríamos ante un delito leve de hurto.

 

La cuantía de lo sustraído es lo que da la diferencia entre delito leve y grave

 

El segundo ejemplo, imaginad, que en vez de estar el móvil encima de una mesa, hubiera estado en el cuarto privado donde se guardaban las cosas de los novios e invitados. Se fuerza la cerradura y se llevan el móvil, con el mismo valor antes referido.

Aquí, solo por haber mediado la fuerza en la cerradura, a pesar que has sustraído lo mismo, nos encontramos ante un delito grave de robo con fuerza. ¿Por qué? Porque se ha ejercido fuerza en las cosas, en este caso la cerradura de la puerta de la habitación.

El tercer y último ejemplo, imaginad que el móvil es el de un invitado, y llega un ladrón y le intimida para robárselo. Hay un forcejeo y se lo lleva. Automáticamente, ya es un delito de robo con violencia o intimidación.

Lo que debéis tener claro, es que el “truquito” de los cuatrocientos euros, es la diferencia entre delito leve y grave. La diferencia entre hurto y robo, es que en el hurto no media ninguna circunstancia especial, y en el robo se da con fuerza en las cosas, o con violencia o intimidación en las personas.

 

Os puede parecer todo muy surrealista, pero fue así tal y como os lo cuento

 

Hay que tener mucha sangre fría para que, en el día de una boda te lleves el móvil de la mesa nupcial, y encima el de la novia. En fin, anécdotas para contar. De hecho esta situación que vivía serviría para hacer un buen monólogo del Club de la Comedia. ¿No os parece?

 

Mª José Mateos Selma
maria.mateosselma@gmail.com
1Comment
  • Pepi selma
    Escrito 12:22h, 20 mayo Responder

    Sí mi reina, el que se lo llevó era por hacer daño.

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