8 de marzo, un día para la igualdad

8 de marzo, un día para la igualdad

Esta mañana, cuando me encontraba en la oficina, una compañera llegaba, indignada, con un papel en la mano. No le faltaba razón porque en éste había escrito un comentario de alguien con “mucho sentido del humor”:

“Vosotras los parís… vosotras los educáis”

 

Resulta cuanto menos curioso en una semana en la que estamos a pocas fechas del Día de la Mujer y con un paro planteado para demostrarle al mundo que si la mujer para, el mundo también… Asisto a la conversación en la que todas las compañeras que van a hacer el paro de dos horas.

Hablan entre ellas de que van a hacer seguimiento pero todas reconocen que cuando se reincorporen de nuevo a su puesto de trabajo, se van a tener que “poner las pilas” , además de que  las que tengan que hacer servicios mínimos tendrán que hacer el doble de esfuerzo.

Esa es la realidad. Somos conscientes de lo que ocurre, de las grandes diferencias que siguen existiendo. De que la brecha salarial a veces se hace enorme, de que el techo de cristal se ha convertido en un techo de cemento, de que el acceso a puestos de responsabilidad siguen estando vetados para muchas, de que la conciliación no termina de llegar, de que la corresponsabilidad sigue siendo, y como dice el cartel, nuestra, de que sobre nosotras sigue recayendo el peso de lo que supone el día con sus veinticuatro horas y de que… La lista es interminable porque también nosotros asumimos demasiadas responsabilidades.

En esa conversación todas confluían en la misma reflexión: “Hacemos paro, pero ¿y cuando volvamos de hacer el paro?… pues tendremos que hacer el trabajo que no hemos hecho, durante esas dos horas, y nadie se dará cuenta de que hemos hecho un acto de protesta porque, al fin y al cabo, el producto ha salido adelante”

Todas tenemos que hacer ese acto de protesta pero también debemos tener la valentía de reconocer que abarcamos más de lo que deberíamos porque hemos heredado de nuestras madres el rol de creernos imprescindibles… Yo no quiero ser imprescindible… No quiere sentirme única porque estoy llena de imperfecciones, soy real y estoy muy cansada de cargar sobre mis espaldas el peso de un pasado que se hace presente.

Yo haré el paro por mi y por todas las que no tienen voz. Por todas las que son (in)visibles y por todas las mujeres valientes que lucharon para que nosotras pudiéramos vivir este momento histórico para la mujer.

 

Autora: Mj. Andrade

Mj. Andrade
María José Andrade Alonso
marandalo67@gmail.com
1Comment
  • Katarina
    Escrito 03:52h, 10 marzo Responder

    Tomo de vosotros este regalo de “la vida” que un día me disteis, os doy las gracias por vuestro encuentro, de no haber sido así yo no estaría aquí compartiendo este sentir. Por amor a vosotros yo seré feliz y lo haré a mi manera. Dejo de juzgaros y de tratar de cambiaros, se que esto no me libera y me limita, por amor a vosotros os acepto tal cual sois, formo parte de ustedes y ustedes de mi, con la única diferencia de que mis circunstancias de vida me permiten hacerlo diferente a vosotros.

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